El gobierno de Irán designó al general de brigada Ahmad Vahidi como nuevo comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, la poderosa estructura militar que responde directamente al líder supremo del régimen. Sobre el funcionario pesa una alerta roja de Interpol por su presunta responsabilidad en el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ocurrido en 1994.
La designación fue informada por la agencia iraní Mehr. Vahidi reemplaza al general Mohamad Pakpur, en el marco de una profunda reconfiguración de la cúpula militar iraní tras los recientes ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel.
Vahidi, de 66 años, nació en Shiraz y se incorporó a la Guardia Revolucionaria tras la Revolución Islámica de 1979. A lo largo de su carrera ocupó puestos estratégicos dentro del régimen, entre ellos la conducción de la Fuerza Quds —la unidad encargada de operaciones en el exterior— y el Ministerio de Defensa durante la presidencia de Mahmoud Ahmadinejad. En 2021 asumió como ministro del Interior.
Acusado por el atentado a la AMIA
El nombre de Vahidi figura en la base de datos de Interpol desde 2007 con una notificación roja por “homicidio calificado” agravado por odio racial o religioso, en relación con el atentado terrorista contra la AMIA en Buenos Aires, que dejó 85 muertos y más de 150 heridos.
La investigación judicial argentina lo señala como uno de los ideólogos del ataque. El fiscal Alberto Nisman sostuvo en su dictamen que Vahidi participó en una reunión celebrada en 1993 en la ciudad iraní de Mashhad, donde se habría decidido concretar el atentado y delegar su ejecución en Hezbollah.
Según esa acusación, Vahidi no sólo avaló la operación sino que, en su carácter de comandante de la Fuerza Quds, habría impulsado la propuesta de que Argentina fuera el país objetivo del ataque. La hipótesis judicial sostiene que la decisión final fue adoptada por el Comité de Asuntos Especiales del régimen iraní.
Pedido de captura internacional
La captura internacional de Vahidi fue ordenada en 2006 por el entonces juez federal Rodolfo Canicoba Corral. Desde entonces, permanece prófugo de la Justicia argentina.
En 2011, ya como ministro de Defensa, viajó a Bolivia para participar en actos oficiales, pero debió abandonar el país tras el reclamo diplomático argentino y la difusión pública de su situación judicial. La visita generó una fuerte reacción de la dirigencia política y de las instituciones representativas de la comunidad judía argentina.
En 2013, Vahidi ocupaba la cartera de Defensa cuando Argentina e Irán firmaron el Memorándum de Entendimiento por la causa AMIA, acuerdo que luego fue declarado inconstitucional por la Justicia argentina.
Pese a los pedidos de cooperación internacional y a la vigencia de la alerta roja de Interpol, el funcionario iraní nunca fue detenido. Con su reciente designación al frente de la Guardia Revolucionaria, uno de los principales pilares del régimen, su figura vuelve a ocupar el centro de la escena internacional.