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El Tribunal Oral en lo Criminal N°24 condenó a Luis Alberto Guzmán a 20 años de prisión por el homicidio del estilista Germán Medina, ocurrido el 20 de marzo de 2024 en una peluquería de Recoleta. Los jueces explicaron por qué el asesino del peluquero no fue condenado a prisión perpetua, pese al pedido de la fiscalía y la familia de la víctima.
El crimen ocurrió el 20 de marzo de 2024 en la peluquería Verdini, ubicada en Beruti 3017, Recoleta. Guzmán, colorista de 44 años, ejecutó a su compañero de trabajo de un tiro en la cabeza. El homicidio quedó filmado por las cámaras de seguridad del local.

▶ El día del crimen
Después de que terminara el día de trabajo, hubo una reunión entre los empleados y el dueño de la peluquería, Facundo Verdini. En un ambiente relajado, Guzmán agarró las llaves que estaban en un estante, cerró las puertas y ventanas, se acercó a sus compañeros y se quedó detrás del grupo.
Guzmán le preguntó a Verdini si tenía algo para decirle. El propietario le respondió que hablarían al día siguiente. «De manera prepotente y desafiante, le contestó que quería hablar ahora y sacó de entre sus ropas el arma» , afirmó la fiscal Ana Helena Díaz Cano.
«Lo que era una reunión distendida se volvió una película de muerte: todos fueron apuntados, sometidos, los amenazó de muerte y les ordenó que no se muevan», sostuvo la fiscal. Los testigos recordaron que Guzmán afirmó: «No se muevan porque les vuelo la cabeza a todos».
▶ Por qué no fue perpetua
La fiscalía y el abogado de la familia de la víctima pidieron la pena de prisión perpetua, argumentando que hubo alevosía. Pero los jueces no lo consideraron así.
«La alevosía requiere mucho más que la mera existencia de una situación de superioridad del autor o de desventaja defensiva de la víctima» , sostuvo el juez De la Fuente al fundamentar su voto, al que adhirieron sus colegas.
El tribunal explicó que la agravante exige que el homicidio sea ejecutado mediante un procedimiento especialmente dirigido a asegurar el resultado y a eliminar toda posibilidad mínima de defensa por parte del damnificado.
«Si bien Medina se encontraba en una situación claramente desfavorable frente al imputado armado, ello deriva fundamentalmente del propio empleo del arma de fuego y de la dinámica intimidatoria inherente a ese medio comisivo, pero no de un mecanismo especialmente insidioso o elaborado para asegurar una indefensión absoluta», argumentaron los jueces.
La fiscal Díaz Cano había sostenido lo contrario en su alegato: «Fríamente, sin que se le observe nerviosismo ni duda, dirigió su accionar a Medina, que estaba sentado y no representaba ningún peligro. No hubo discusión ni altercado físico: le disparó a escasa distancia. Lo fusiló, lo ejecutó».
– La explicación del tribunal
«La alevosía exige un mecanismo especialmente insidioso o elaborado para asegurar una indefensión absoluta. Eso no se configuró en este caso». – Tribunal Oral en lo Criminal N°24
▶ Que declaro el asesino

Guzmán trabajaba en la peluquería desde hacía una década. Sus servicios eran muy demandados, pero desde hacía varios meses venía con roces con sus compañeros por el uso de formol para tratamientos capilares.
En su declaración ante los jueces, Guzmán dijo: «Me enojé, no controlé ni mi ansiedad ni mi bronca. Agarré el arma y disparé, no medí las consecuencias». También pidió perdón a la familia de la víctima y a su propia familia.
Sobre el tiempo que estuvo prófugo (70 días), explicó: «Me escapé, tenía miedo de quedar preso y me angustié por todo lo que hice». Fue detenido por detectives de la Policía de la Ciudad en el partido bonaerense de Moreno.
▶ Las pruebas del caso
Las pruebas contundentes fueron determinantes para la condena. Las cámaras de seguridad filmaron todo el homicidio. Los testigos declararon en el juicio. Y el propio Guzmán confesó.
Además del homicidio, Guzmán fue encontrado culpable de privación ilegal de la libertad agravada, ya que amenazó y retuvo a sus compañeros antes de disparar. Pasó la prisión preventiva en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza.
▶ La condena
Guzmán fue condenado a 20 años de prisión. La fiscalía había pedido la perpetua, pero el tribunal no hizo lugar. La familia de la víctima, representada por el abogado Juan Manuel Dragani, evaluaba la posibilidad de apelar.
El condenado cumplirá su pena en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza, donde ya estaba alojado en prisión preventiva. La defensa no adelantó si apelará la sentencia.