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La mesa política del Gobierno se reunió este jueves en Casa Rosada en medio de un clima tenso por las declaraciones cruzadas entre Patricia Bullrich y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien volvió a quedar en el centro de la escena por su declaración jurada patrimonial.
El encuentro, convocado por el propio Adorni, buscaba mostrar cohesión interna tras la controversia, pero llegó condicionado por las críticas públicas de la senadora, quien habló de una presunta “omisión ética” en la presentación de bienes del funcionario.
Una reunión atravesada por la tensión política
La cita comenzó a las 13:30 en el despacho del jefe de Gabinete con la participación de los principales referentes del oficialismo. Sin embargo, el objetivo de exhibir una imagen de respaldo político quedó relativizado por el cruce previo entre Bullrich y Adorni.
Según fuentes del Gobierno, la discusión por el patrimonio del funcionario reactivó viejas tensiones internas y terminó opacando la intención de ordenar la agenda política de cara al segundo semestre.
Bullrich endureció su postura
En las horas previas al encuentro, Bullrich cuestionó públicamente las explicaciones del jefe de Gabinete y sostuvo que existió una “omisión ética” en su declaración jurada.
Sus declaraciones impactaron dentro del oficialismo, donde algunos sectores esperaban una señal de apoyo más explícita hacia Adorni luego de su aparición pública defendiendo su situación patrimonial.
El intento de cerrar la polémica
La reunión había sido diseñada como un gesto de respaldo hacia el jefe de Gabinete tras la controversia por su evolución patrimonial, que generó ruido político y mediático en los últimos días.
El objetivo era bajar la tensión interna y concentrar la discusión en la agenda de gestión y en los proyectos legislativos del segundo semestre.
Un clima interno cada vez más tenso
Pese a la convocatoria, en el oficialismo reconocen que la situación expuso diferencias dentro del espacio y reabrió discusiones sobre la conducción política.
Algunos dirigentes consideran que el episodio debilitó la estrategia de comunicación del Gobierno, mientras otros intentan cerrar filas y bajar el perfil de la controversia.
La polémica que atraviesa al oficialismo
El conflicto se originó tras la presentación de la declaración jurada de Adorni, en la que explicó el origen de sus fondos y defendió la validez de su patrimonio.
Sus dichos sobre “ahorros no declarados formalmente” generaron repercusión política y derivaron en nuevas críticas tanto desde la oposición como dentro del propio oficialismo.
Un intento por pasar de página
Desde la Casa Rosada aseguran que la intención de la mesa política es dejar atrás la discusión y retomar la agenda de gestión, aunque admiten que el impacto del caso todavía no se disipó.
En ese marco, el Gobierno busca reencauzar el debate público hacia temas económicos y legislativos, en un contexto marcado por tensiones internas y alta exposición mediática.













