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Mientras el dólar continúa mostrando una tendencia alcista en los distintos segmentos del mercado, el Gobierno nacional relativizó el movimiento de la cotización y sostuvo que responde principalmente a un contexto internacional de fortalecimiento de la moneda estadounidense, más que a factores internos de la economía argentina.
Fuentes de la Casa Rosada señalaron que la reciente suba del tipo de cambio forma parte de un fenómeno que también afecta a otros mercados emergentes.
«El dólar se fortaleció frente a las principales monedas del mundo. No es un fenómeno exclusivo de Argentina, sino una dinámica global que también impacta en las economías emergentes», explicaron desde el entorno del presidente Javier Milei.
El Banco Central interviene sin vender reservas
En los últimos días, el Banco Central implementó una estrategia de intervención indirecta para moderar la presión cambiaria, evitando la venta de reservas internacionales.
Las principales herramientas utilizadas fueron la colocación de letras dollar-linked y la venta de contratos de dólar futuro, especialmente con vencimiento a fines de julio.
Desde el oficialismo sostienen que el tipo de cambio continúa lejos del techo establecido por el esquema de bandas cambiarias, por lo que no consideran necesaria una intervención directa en el mercado oficial.
El Gobierno apuesta a una inflación más baja
En el equipo económico mantienen expectativas positivas respecto de la evolución de la inflación durante los próximos meses.
El vocero presidencial, Adrián Ravier, aseguró que la recuperación del crédito dependerá de la continuidad del proceso de desaceleración de los precios.
«Creemos que el crédito va a volver cuando le ganemos la batalla a la inflación. A medida que baja la inflación, también disminuyen las tasas de interés, lo que favorece la recuperación de la actividad económica, las inversiones y el consumo», afirmó.
Además, destacó que el último índice de inflación fue del 2,1% y aseguró que las proyecciones privadas anticipan que el próximo dato podría ubicarse por debajo del 2%.
Las preocupaciones puertas adentro
Pese al optimismo respecto del frente cambiario, dentro del Gobierno reconocen que existen dos indicadores que generan especial atención: la caída de la recaudación tributaria y el aumento de la morosidad en los créditos.
Según admiten fuentes oficiales, la menor recaudación complica la relación financiera con las provincias, ya que reduce los recursos coparticipables que reciben los gobernadores.
En paralelo, el crecimiento de la mora en préstamos personales y bancarios también preocupa por su impacto sobre el consumo y el acceso al financiamiento.
«El crédito fue uno de los motores de la recuperación económica durante el comienzo de la gestión. Queremos que vuelva a crecer antes de las elecciones», reconoció un funcionario del Poder Ejecutivo.
Más mora entre los jóvenes
Informes privados indican que el nivel de incumplimiento en los créditos continuó aumentando durante mayo, con mayor incidencia entre los menores de 35 años.
Según esos relevamientos, cuatro de cada diez jóvenes con préstamos activos registran al menos una deuda en mora, tanto en entidades bancarias como en financieras.
No obstante, analistas económicos consideran que el impacto sobre la actividad todavía es limitado debido al bajo peso que el crédito mantiene dentro de la economía argentina.
Tensión con las provincias
Otro de los focos de preocupación para la Casa Rosada es la caída de la recaudación en términos reales.
Aunque en junio las transferencias automáticas por coparticipación crecieron en valores nominales respecto del año anterior, al descontar la inflación registraron una baja real del 5,6%.
Ese escenario incrementó los reclamos de los gobernadores por mayores recursos y, según reconocen en el oficialismo, dificulta la posibilidad de avanzar en un nuevo acuerdo fiscal entre la Nación, las provincias y los municipios.
Aun así, el Gobierno mantiene su estrategia económica sin modificaciones y sostiene que la consolidación del proceso de desinflación será la clave para estabilizar el mercado cambiario, recuperar el crédito y apuntalar el crecimiento durante los próximos meses.















