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La exministra conservadora y figura de Reform UK, Ann Widdecombe, de 78 años, fue hallada muerta con graves heridas en su casa de Devon. La policía antiterrorista investiga el caso como un «ataque selectivo» y un joven de 28 años está detenido. El crimen reaviva el debate sobre la seguridad de los parlamentarios, en un contexto de creciente hostilidad y violencia política.
La noticia del asesinato de Ann Widdecombe ha conmocionado al Reino Unido y ha reavivado el debate sobre la seguridad de los políticos . La exministra conservadora y figura destacada del partido populista Reform UK, de 78 años, fue encontrada muerta el jueves 9 de julio en su casa de Haytor, en el condado de Devon, con lo que la policía describió como «graves lesiones» . Lo que en un principio se investigó como un posible homicidio, pronto se convirtió en un caso de terrorismo.
¿Por qué la policía investiga el caso como terrorismo?
La unidad antiterrorista asumió el caso tras hallar nuevos indicios. La policía confirmó que fue un «ataque selectivo» y detuvo al sospechoso bajo la Ley Antiterrorista
La unidad antiterrorista de la policía británica ha confirmado que la muerte de Widdecombe se debió a un «ataque selectivo» . Aunque el comisario adjunto Laurence Taylor, máximo responsable de la unidad, ha evitado pronunciarse sobre una posible motivación ideológica, ha recalcado que se trata de «una investigación compleja» en la que aún no puede atribuirse un motivo concreto . Un británico de raza blanca de 28 años fue arrestado el sábado como presunto autor del asesinato y posteriormente vuelto a detener bajo la legislación antiterrorista por sospechas relacionadas con la comisión, preparación o instigación de actos terroristas .
El contexto de violencia contra políticos en el Reino Unido
El brutal asesinato de Widdecombe ha vuelto a poner el foco sobre la violencia contra los cargos electos en el Reino Unido . Su muerte es la tercera de un alto cargo político en la última década, tras los asesinatos de la diputada laborista Jo Cox en 2016, a manos de un atacante obsesionado con la ideología nazi, y del diputado conservador David Amess en 2021, apuñalado por un fanático islamista .
El caso de Widdecombe ha generado un temor generalizado por la seguridad de los políticos, tanto en activo como retirados . La propia policía estudia si el sospechoso pudo haber tenido intención de atacar a otros representantes políticos . El partido Reform UK, al que pertenecía la víctima, ha anunciado que proporcionará seguridad las 24 horas del día a todos sus diputados y ha acusado a otros políticos y a los medios de comunicación de alimentar la hostilidad hacia la formación .
La preocupación se extiende a todos los partidos. El primer ministro saliente, Keir Starmer, ha declarado que «debemos hacer más para defender nuestra democracia» . Andy Burnham, quien se espera que asuma el cargo de primer ministro el próximo lunes, ha pedido una revisión exhaustiva de la seguridad de los parlamentarios, señalando que la política se ha «oscurecido» en la última década y que se ha visto «impactado por la cantidad de seguridad que ahora debe existir» .
El alarmante crecimiento del abuso y las amenazas
Los políticos británicos no son ajenos al abuso del público, pero en los últimos años muchos han señalado que el tono se ha vuelto cada vez más feo y peligroso, hasta el punto de que algunos han cambiado sus rutinas para evitar confrontaciones . Un informe de 2025 de la Conferencia del Presidente de la Cámara de los Comunes sobre la seguridad de los candidatos reveló que el 96% de los 224 diputados encuestados había sufrido algún tipo de abuso desde su elección, siendo los insultos el tipo más común . El 27% de los encuestados había recibido amenazas de muerte, y el 37% había sufrido amenazas de sufrir daños físicos .
La situación es especialmente grave para las mujeres y los diputados de minorías étnicas. El informe también reveló que el 26% de las parlamentarias había sufrido acoso sexual y el 14% amenazas de violencia sexual . Además, el 56% de los diputados negros, asiáticos y de minorías étnicas se sintieron inseguros durante las elecciones de 2024 .
El líder de Reform UK, Nigel Farage, es un ejemplo de la vulnerabilidad de los políticos. Según su partido, ha recibido casi 600 amenazas de muerte desde febrero . La propia Widdecombe, con su larga trayectoria y su perfil público, se había convertido en una figura polarizadora. Su participación en programas de televisión y su defensa de posturas conservadoras la mantuvieron en el centro del debate público durante años . Tras su muerte, el presidente de la Cámara de los Comunes, Sir Lindsay Hoyle, ha insistido en que todos los diputados que plantean preocupaciones de seguridad reciben el mismo trato . El gobierno británico ha pedido evitar especulaciones mientras continúa la investigación y ha insistido en que esclarecer el móvil del crimen será determinante para evaluar si es necesario reforzar las medidas de protección de los representantes públicos .













