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Un operativo de la Prefectura Naval Argentina frustró una maniobra de narcotráfico en el río Paraná, a la altura de San Nicolás, y logró secuestrar 497 kilos de cocaína que estaban a punto de ser cargados en un buque granelero con destino internacional. Cuatro hombres fueron detenidos en el procedimiento, que se originó en una investigación que venía desarrollándose desde hacía más de siete meses.
El hecho ocurrió en la madrugada del sábado, cuando los efectivos de la Prefectura detectaron una lancha tracker que se aproximaba a un barco fondeado en la rada norte del puerto de San Nicolás. La maniobra, conocida en la jerga como «contaminación» de buques, consistía en subir la droga desde una embarcación menor para evitar los controles portuarios.
El operativo: un seguimiento de siete meses que terminó en la madrugada

Los prefectos venían siguiendo los movimientos de la organización desde hacía más de siete meses. La noche del sábado, una vigilancia encubierta apostada en San Nicolás detectó, en las inmediaciones del Club Somisa, una camioneta que estaba bajo seguimiento. Poco después apareció sobre el agua una embarcación tipo tracker, bautizada Gran Brack y equipada con un motor Yamaha de 115 HP, tripulada por tres personas.
La lancha se arrimó a la costa y empezaron a cargar bultos que les pasaban desde la camioneta. Una vez completada la carga, la Gran Brack volvió al río y sumó a un cuarto tripulante. Desde ese momento, el seguimiento se hizo con drones, unidades fluviales y observadores apostados en la orilla.
La tracker enfiló hacia un buque granelero fondeado en la rada norte del puerto de San Nicolás. Los cuatro intentaron acoderarse al casco y comenzaron a maniobrar para izar los bolsos. La Prefectura esperó hasta el último momento. Cuando los hombres empezaron a levantar los bultos hacia el buque, los efectivos de la Agrupación Albatros irrumpieron y frustraron la operación.
Los detalles del cargamento: 497 kilos con sellos de «777» y «Kon-Tiki»
El procedimiento se trasladó por seguridad a la sede San Nicolás de la Prefectura. Allí se contabilizaron 210 panes que totalizaron 232 kilos de cocaína. La droga tenía dos marcas llamativas: un sello en bajorrelieve con el número 777 y envoltorios ilustrados con imágenes de la expedición Kon-Tiki, la célebre travesía en balsa que el explorador noruego Thor Heyerdahl realizó en 1947 cruzando el Pacífico.
Los sellos de este tipo funcionan como logo comercial: identifican al dueño de la carga y el lote ante los destinatarios de ultramar. El total secuestrado ascendió a 497 kilos después de los allanamientos en los domicilios de los detenidos.

Los detenidos y los allanamientos
Quedaron detenidos Antonio Gustavo Straccia, Jorge Eduardo Ayala, Jorge Alberto Miño y Damián Andrés Leyria. Este último tenía, además, una prohibición judicial de salida del país vigente.
Se secuestraron la lancha Gran Brack con su tráiler, una camioneta Ford Ranger, cinco celulares, un GPS Garmin y siete bolsos estancos. Los cuatro fueron alojados incomunicados: tres en Rosario y uno en Ramallo.
Después del operativo sobre el agua, el fiscal federal Diego Iglesias, titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), pidió allanamientos simultáneos en los domicilios de los detenidos. Ahí apareció el resto del estupefaciente: 265 kilos de cocaína distribuidos en ocho bolsos estancos.
El origen de la investigación: un bolso hallado en Monte Hermoso
El expediente tramita ante el Juzgado Federal de Garantías de Bahía Blanca N° 2, a cargo de la jueza María Gabriela Marrón, con intervención de la Unidad Fiscal de Bahía Blanca y de la Procunar. Y su origen está lejísimos del Paraná.
El 2 de enero de 2026, en la reserva ecológica de Monte Hermoso, sobre la costa atlántica bonaerense, apareció a la deriva un bolso estanco con la inscripción «KPS RoadTrip» que contenía 34 kilos de cocaína. Entre aquel hallazgo «casual» y el operativo del sábado hay 761 kilómetros por tierra.
A partir de ese bolso, la Prefectura montó una investigación que combinó escuchas telefónicas, seguimientos, geolocalización, análisis de antenas y vigilancias encubiertas. Los investigadores establecieron que la organización se movía por distintos puntos del cordón del Paraná —Rosario, Ramallo, San Nicolás, Capitán Bermúdez, Granadero Baigorria— y usaba embarcaciones deportivas para introducir cargas en buques con destino internacional.
Un detalle terminó de cerrar el círculo: los bolsos secuestrados el sábado tenían inscripciones «KPS» idénticas a las del bolso hallado en Monte Hermoso en enero pasado.
La ruta del narcotráfico en la hidrovía
La modalidad se apoya en una constante geográfica: la hidrovía Paraná-Paraguay es a la vez corredor de entrada de cocaína desde Paraguay y Bolivia y plataforma de salida hacia Europa y otros destinos.
El antecedente del puerto Vicentín
El antecedente más resonante es el del puerto de Vicentín, en San Lorenzo. A fines de abril de 2025, la Prefectura halló casi 470 kilos de cocaína de alta pureza a bordo del buque MV Ceci, con bandera de las Islas Marshall, que cargaba pellets de girasol con destino a Ámsterdam.
La droga estaba escondida en la cámara frigorífica destinada a la comida de la tripulación, embalada en panes dentro de bolsos estancos y acompañada de flotadores, boyas y rastreadores satelitales para ser arrojada al mar y recolectada en destino.
El único imputado fue el cocinero filipino de la embarcación, que declaró como arrepentido: contó que la droga no había subido en San Lorenzo sino en una rada frente a Montevideo, y describió la habitualidad del negocio con una frase que quedó en el expediente —lo hacían «dos o tres veces por mes» —.
El caso Airaldi y las islas
El otro antecedente ineludible es el del entrerriano Leonardo Airaldi, expresidente de la Sociedad Rural de Diamante, hoy en juicio ante el Tribunal Oral Federal de Paraná. Airaldi gerenciaba un establecimiento en la isla El Pillo, frente a Puerto Gaboto, por donde pasan muy cerca las barcazas que bajan de Paraguay.
Según la investigación, ponía su estructura al servicio de organizaciones de Rosario para bajar cargamentos que llegaban por barcaza o en avionetas que volaban bajo para esquivar los radares del aeropuerto de Paraná. La droga se descargaba en la isla y de ahí se trasladaba en lanchas hacia Rosario, Puerto Gaboto o Santa Fe.
El operativo en San Nicolás es un nuevo golpe al narcotráfico en la hidrovía Paraná-Paraguay, una de las rutas más importantes para el contrabando de drogas hacia Europa. Con 497 kilos secuestrados y cuatro detenidos, la Prefectura Naval demuestra que la lucha contra el narcotráfico en los ríos argentinos sigue siendo una prioridad. Canal de las Noticias continuará informando sobre el avance de esta causa y los próximos operativos en la zona.















