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El menor disparó con un rifle de caza contra sus compañeros a la entrada de un instituto en la provincia de Manisa. El gobierno arrestó a los padres y al abuelo del agresor. Es el tercer tiroteo escolar en el país en lo que va de 2026.
Un trágico episodio sacudió este martes a la provincia de Manisa, en el oeste de Turquía. Un estudiante de 15 años abrió fuego de manera indiscriminada frente al Instituto Vocacional y Técnico Anatólico Inci Uzmez, en el distrito de Turgutlu, dejando un saldo de once alumnos heridos, dos de ellos en estado de gravedad. El atacante intentó darse a la fuga a pie, pero fue reducido y detenido por las fuerzas policiales a pocos metros del lugar.
El hecho ocurrió cerca de las 8:00 de la mañana (hora local), en momentos en que los estudiantes ingresaban al establecimiento para iniciar la jornada escolar.
Armas en la vivienda y detención del entorno familiar
Según las primeras reconstrucciones de la investigación, el menor tomó el rifle de caza de la casa de sus abuelos sin autorización. Ante la gravedad de lo ocurrido, el ministro de Justicia turco, Akın Gürlek, confirmó la detención del padre, la madre y el abuelo del agresor, responsabilizándolos por la falta de custodia del armamento y por tener conocimiento de la presencia del fusil en el domicilio.
El Ministerio de Justicia designó a dos fiscales jefes para determinar si el entorno familiar incurrió en negligencia y establecer las motivaciones del ataque, entre las que no se descarta la hipótesis de acoso escolar (bullying). Mientras las ambulancias trasladaban a las víctimas a hospitales de la zona, en los accesos al colegio se vivieron momentos de alta tensión entre padres de los alumnos y las fuerzas de seguridad que acordonaban el área.
Fallas en el nuevo protocolo y censura informativa
El tiroteo se produjo apenas 24 horas después de que los ministerios de Educación e Interior anunciaran la implementación de un nuevo protocolo de seguridad escolar para el ciclo lectivo. La normativa incluía el despliegue de 31.000 supervisores y custodia policial en los colegios de mayor riesgo del país.
Tras el ataque, las autoridades educativas suspendieron las clases en el establecimiento y enviaron una delegación de inspectores. En tanto, el Consejo de Radio y Televisión de Turquía (RTÜK) dictó una prohibición de emisión sobre el caso por orden judicial, restringiendo la difusión de imágenes y datos para resguardar el proceso judicial.
El tercer ataque en colegios en lo que va de año
El ataque en Manisa reavivó la alarma social al convertirse en el tercer tiroteo escolar registrado en Turquía durante 2026:
- 14 de abril: Un joven de 19 años hirió a 16 personas en una escuela secundaria de Şanlıurfa antes de quitarse la vida.
- 15 de abril: En Kahramanmaraş, un alumno de 14 años mató a un profesor y a nueve estudiantes antes de ser abatido.
A pesar de que las leyes locales exigen controles psiquiátricos y licencias estrictas para el acceso a armamento, legisladores de la oposición advierten que en el país circulan más de 32 millones de armas no registradas, un factor que vuelve a poner en debate la efectividad de los controles sobre el mercado negro y la portación civil.















