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El cantante está acusado por el homicidio de Cristian Díaz y la portación ilegal de un arma. Durante la jornada declaró un testigo clave que presenció la pelea y relató cómo habría sido la secuencia de los disparos.
El juicio contra Cristian “Pity” Álvarez por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz tuvo este viernes una nueva jornada de declaraciones en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29.
La tercera audiencia tuvo como principal protagonista a Carlos Ulises Stiempcich, amigo de Díaz y testigo presencial del episodio ocurrido durante la madrugada del 12 de julio de 2018 en el barrio Samoré.
Al finalizar la jornada, el músico tuvo un breve contacto con la prensa. Consultado sobre cómo se encontraba, respondió: “El que da el veredicto es el que todo lo ve. Estoy tranquilo”.
El debate continuará el próximo miércoles.
El testigo clave que pidió declarar sin Pity en la sala
Stiempcich fue uno de los testimonios más esperados de la jornada. El hombre se encontraba junto a Díaz cuando ambos se cruzaron con Álvarez y, según su relato, intentó intervenir para evitar que la discusión escalara.
Antes de declarar, el testigo pidió hacerlo sin la presencia de la prensa y sin el músico dentro de la sala.
Por ese motivo, prestó declaración desde una sala contigua, donde podía ser visto y escuchado por los jueces, la fiscalía y las partes. Álvarez, mientras tanto, permaneció en otro espacio y pudo seguir el testimonio mediante auriculares.
El testigo declaró durante aproximadamente una hora y media y reconstruyó los momentos previos al crimen.
Cómo relató la pelea
Según su declaración, aquella madrugada estaba conversando y tomando algo con Cristian Díaz cuando vio a Álvarez.
Stiempcich contó que le dijo a Díaz que iba a hablar con el músico y se alejó. Sin embargo, al advertir que la situación comenzaba a subir de tono, decidió acercarse para intentar separarlos.
El hombre relató que en un momento ambos quedaron frente a frente y que Díaz hizo un movimiento que interpretó como un intento de darle un cabezazo a Álvarez.
Fue entonces, según su testimonio, cuando el músico sacó un arma y disparó contra Díaz.
Stiempcich dijo recordar que el primer impacto habría sido en la zona del ojo. Después, siempre de acuerdo con su relato, Díaz cayó de espaldas y Álvarez efectuó otros tres disparos.
El testigo aseguró que se alejó del lugar asustado después de la secuencia.
Los vecinos que declararon
Después del testimonio de Stiempcich, también prestaron declaración distintos vecinos del barrio Samoré que escucharon los disparos o estuvieron en las inmediaciones durante aquella madrugada.
Fanny Valdivia, que vivía en la torre 12A, contó que estaba cenando cuando escuchó gritos y se acercó a una ventana.
Según recordó, vio a una persona tendida en el piso y a otras dos cerca. También dijo haber escuchado a una mujer gritar: “Qué hiciste Cristian”.
Valdivia reconoció a Álvarez y explicó que luego vio cómo las personas que estaban en el lugar se subieron a un automóvil. La mujer fue quien llamó al 911 para alertar sobre la persona que estaba caída.
Sobre su relación con el músico, aseguró que era buena: “Siempre fue respetuoso conmigo”.
También describió una situación habitual en el barrio: personas que se acercaban a Álvarez para pedirle cosas o tocarle el portero. Según contó, el músico era reconocido por los vecinos y a veces recibía pedidos relacionados con su actividad artística.
Los sonidos que alertaron a los vecinos
Otro de los testigos fue Pablo Musumano, arquitecto y vecino de la zona.
Contó que estaba en su habitación cuando escuchó disparos. Aunque aclaró que habían pasado varios años y no podía precisar con exactitud la cantidad, recordó una secuencia de un disparo seguido por una ráfaga de otros tres.
Después escuchó a una mujer pedir ayuda y llamó al 911.
Consultado sobre la seguridad del barrio, dijo que nunca había sufrido un episodio de gravedad, aunque recordó que en la zona podían ocurrir robos.
Una vecina llamó a la Policía
Laura Bellizzi, otra de las vecinas que declaró, también contó que escuchó los disparos desde su vivienda.
“Me asomé a la ventana y escuché una mujer que gritaba: ‘Se está muriendo, ayúdenlo’”, relató.
Bellizzi aseguró que llamó a la Policía y que posteriormente vio a dos hombres alejándose hacia la avenida, aunque no pudo identificarlos.
Durante las preguntas de la defensa, describió como buena su relación con Álvarez y afirmó que nunca había escuchado quejas de otros vecinos de la torre.
También recordó que, en distintas oportunidades, algunas personas se acercaban al músico cuando lo veían llegar al barrio.
La encargada del edificio
Carla Collazo, encargada del edificio donde ocurrió el crimen, también prestó declaración.
Contó que aquella madrugada estaba en su domicilio cuando escuchó los disparos. Salió al patio y escuchó gritos de vecinos que advertían que había una persona muerta.
Tomó su teléfono, llamó a la Policía y volvió a ingresar a su vivienda.
Collazo aseguró que tenía una relación cordial con Álvarez y que nunca había presenciado situaciones de violencia relacionadas con él dentro del edificio.
Sobre Díaz, dijo que lo conocía de manera superficial y que tampoco había observado comportamientos que le llamaran la atención.
La mujer describió además que la iluminación del barrio no era buena y que existían sectores donde los vecinos solían reunirse para beber alcohol o consumir drogas.
La pareja de Cristian Díaz recordó sus últimas horas
También declaró Liliana Díaz, pareja de Cristian Díaz al momento del crimen.
Contó que habían estado juntos durante ocho años y que convivían en Villa Fiorito.
La mujer recordó que habló con Díaz al mediodía del día del asesinato. Según relató, él le había contado que iba a ir al barrio Samoré para llevarle dinero a su hija Jacqueline.
También recibió un mensaje suyo que leyó después de conocer la noticia de su muerte. En ese mensaje, Díaz le decía que regresaría a su casa y que dejaría la llave afuera.
Liliana aseguró que durante los días previos no había advertido nada extraño.
“Jamás me hubiese imaginado que podía pasar algo así”, expresó al recordar el momento en que recibió la noticia.
El testimonio de una vecina que conocía a ambos
Otra de las personas que declaró fue Fanny Valdivia, quien conocía a Álvarez por vivir en el mismo barrio.
La mujer describió al músico como un vecino respetuoso y contó que ocasionalmente conversaban sobre música y sobre su país de origen.
En cuanto a Díaz, explicó que lo veía habitualmente en distintos sectores del complejo, aunque no tenía trato personal con él.
Durante el interrogatorio también surgieron referencias al consumo de drogas y a las personas que frecuentaban determinados espacios del barrio. Valdivia aseguró que nunca vio a Álvarez consumiendo sustancias ni tomando alcohol.
Pity permaneció atento durante las declaraciones
Durante la audiencia, Álvarez permaneció en la sala y siguió parte de las declaraciones.
En uno de los momentos de la jornada salió para ir al baño. Al regresar, volvió a ocupar su lugar, tomó una servilleta y se secó la lengua antes de comenzar a hacer algunos dibujos.
El músico había optado por no declarar al comienzo del juicio y, desde entonces, su presencia en las audiencias estuvo marcada por distintos gestos, dibujos y mensajes que llamaron la atención.
“Estoy tranquilo”
Con las declaraciones de los testigos finalizó la tercera audiencia del juicio.
Al retirarse de los tribunales, Álvarez fue abordado brevemente por la prensa. Fue entonces cuando pronunció sus primeras palabras públicas desde el inicio del debate.
“El que da el veredicto es el que todo lo ve. Estoy tranquilo”, afirmó antes de subir a un automóvil.
El juicio continuará el próximo miércoles, cuando se reanude el debate ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29, que deberá determinar la responsabilidad del músico por el crimen de Cristian Díaz y la acusación por portación ilegal de arma.















