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Florencia Guerra Sodero fue desafectada preventivamente de la delegación nacional por la Asociación de Pádel Argentino. Tras el repudio masivo por sus posteos discriminatorios y la banalización del Holocausto, la deportista eliminó sus perfiles en redes sociales.
La polémica en torno a la jugadora amateur de pádel Florencia Guerra Sodero sumó un nuevo capítulo tras la difusión de un extenso historial de publicaciones discriminatorias hacia la comunidad judía. La deportista cordobesa, que había sido seleccionada para representar al país en los Juegos Panamericanos de la categoría libre en Asunción, fue suspendida de forma preventiva por la Asociación de Pádel Argentino (APA) tras publicar un mensaje en el que excluía explícitamente a los ciudadanos de origen judío de una convocatoria personal.
El detonante ocurrió cuando la jugadora invitó a sus seguidores a responder una encuesta con miras al torneo continental. En el texto, dirigido a simpatizantes de diversas vertientes políticas y sociales, incluyó la frase: “Excepto judíos: ustedes no son bienvenidos”. La difusión del mensaje generó un rechazo generalizado y derivó en la apertura de un expediente disciplinario bajo el marco regulatorio de la Federación Internacional de Pádel (FIP).
Agresiones previas y banalización del Holocausto
Tras el incidente inicial, usuarios de redes sociales sacaron a la luz una serie de agresiones sistemáticas que Guerra Sodero realizaba desde su cuenta personal. Entre las publicaciones recabadas figuraba un comentario insultante contra la DAIA —“Qué cansada me tienen estos hijos de puta”— en respuesta a un repudio emitido por la entidad frente a la banalización de la Shoá por parte de dirigentes políticos.
Asimismo, se viralizaron mensajes de 2025 cargados de estigmatización sobre la comunidad judía en relación con la concesión de peajes viales, así como comentarios despectivos lanzados en el marco de la cobertura de la misa en homenaje al fallecimiento del papa Francisco en la Catedral Metropolitana. Ante la repercusión de los hechos, la jugadora dio de baja sus perfiles digitales.
Sanción institucional y repercusiones
Mediante un comunicado firmado por su presidente, Santiago Brito, la APA repudió categóricamente los dichos de la deportista y argumentó la medida disciplinaria: “La representación de la Argentina exige el máximo respeto a la dignidad de las personas. Quien se expresa en contra de esos principios no puede, al mismo tiempo, invocar la camiseta nacional”.
En defensa de la deportista, un familiar identificado como Vladimiro declaró en medios locales que las expresiones se realizaron «sin mala intención» en el marco de una encuesta interactiva y pidió matizar el alcance de la controversia. Sin embargo, entidades como el Foro Argentino Contra el Antisemitismo (FACA) y la DAIA remarcaron que el deporte debe promover valores de fraternidad y señalaron que no se deben normalizar los discursos de odio en el ámbito público ni en las delegaciones deportivas nacionales.














