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El economista Carlos Rodríguez analizó la evolución de los salarios, los precios, el dinero y el dólar entre 1970 y 2025 y concluyó que, pese al crecimiento exponencial de las magnitudes nominales, las variables reales mostraron cambios mucho más acotados.
El economista Carlos Rodríguez presentó un trabajo en el que analiza la evolución de las principales variables macroeconómicas de Argentina durante los últimos 55 años y sostiene que el salario real promedio se ubica en un nivel similar al registrado en 1970, a pesar de que los salarios, los precios, la cantidad de dinero y el tipo de cambio se multiplicaron millones de veces como consecuencia de la inflación.
El estudio, basado en un modelo simple de equilibrio general walrasiano, busca explicar la diferencia entre las variables nominales —expresadas en valores monetarios— y las variables reales, que reflejan el poder adquisitivo o los precios relativos de la economía.
La diferencia entre variables nominales y reales
Rodríguez, profesor de la Universidad del CEMA, explica que el modelo trabaja con cuatro variables nominales: la cantidad de dinero (M), el tipo de cambio nominal (E), el nivel de precios (P) y el salario nominal (W).
A partir de ellas se obtienen tres variables reales consideradas relevantes para el análisis económico: la cantidad real de dinero (M/P), el tipo de cambio real (E·P*/P) y el salario real (W/P), donde P* representa el nivel de precios internacional.
Según el economista, mientras las variables nominales pueden crecer de manera extraordinaria como consecuencia de procesos inflacionarios, las variables reales dependen de la relación entre esos valores y no de su magnitud absoluta.
Más de cinco décadas de datos
Para elaborar el trabajo, Rodríguez reconstruyó series históricas correspondientes al período 1970-2025.
Debido a la falta de estadísticas oficiales completas y a los distintos controles de precios, salarios y tipo de cambio aplicados durante varios períodos, el economista recurrió a una reconstrucción propia utilizando el tipo de cambio libre, el índice de precios mayoristas de Argentina, la inflación de Estados Unidos, el agregado monetario M1 y series salariales elaboradas a partir de distintas fuentes.
Todas las variables fueron normalizadas tomando como base el año 1970.
El fuerte crecimiento de las variables nominales
El trabajo muestra que las magnitudes nominales crecieron de manera exponencial durante las últimas cinco décadas.
Según la serie elaborada por Rodríguez, la cantidad de dinero pasó de un valor base de 1 en 1970 a más de 1.100 billones en 2025. En tanto, los precios, los salarios nominales y el tipo de cambio ajustado por la inflación estadounidense también registraron incrementos superiores a los 150 billones de veces respecto del punto de partida.
El autor atribuye esa evolución a la prolongada historia de inflación, devaluaciones e inestabilidad monetaria que caracterizó a la economía argentina durante gran parte del período analizado.
Un salario real prácticamente estancado
Uno de los principales resultados del estudio es la evolución del salario real.
De acuerdo con la serie utilizada, el salario promedio ajustado por inflación presenta prácticamente el mismo valor en 1970, 2000 y 2025.
Para Rodríguez, el dato no implica necesariamente que la economía no haya crecido en términos absolutos, sino que refleja la escasa mejora del poder adquisitivo medio de los trabajadores durante los últimos 55 años.
El comportamiento del tipo de cambio real y del dinero
El trabajo también analiza la evolución del tipo de cambio real.
Según la serie reconstruida, este indicador alcanzó un valor superior a 3 en 2020, impulsado por los controles cambiarios, la expansión monetaria, la elevada incertidumbre económica y el impacto de la pandemia de COVID-19.
Posteriormente descendió hasta ubicarse en torno a 1,21 en 2025.
En cuanto a la cantidad real de dinero, el estudio muestra fuertes oscilaciones a lo largo del período. Tras alcanzar un valor de 1,72 en 1980, cayó hasta 0,23 durante la hiperinflación de 1989 y luego volvió a crecer, registrando un máximo de 10,1 en 2015 antes de retroceder a alrededor de 7 en 2025.
Las principales conclusiones
Rodríguez sostiene que la experiencia argentina constituye un ejemplo extremo de la diferencia entre variables nominales y reales.
Mientras las primeras crecieron entre cientos de billones y más de un billón de veces durante el período analizado, las variables reales permanecieron dentro de rangos mucho más acotados.
Según el economista, esa evidencia confirma uno de los principios básicos del modelo de equilibrio general: las magnitudes reales relevantes para la economía dependen de los precios relativos y no de los valores nominales en sí mismos.
En ese marco, considera que el estancamiento del salario real constituye uno de los rasgos más significativos de la economía argentina de las últimas cinco décadas y refleja la debilidad del crecimiento del ingreso laboral a largo plazo.















