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En la primera decisión de política monetaria bajo la gestión de su nuevo presidente, Kevin Warsh, la Reserva Federal (Fed) resolvió por unanimidad elevar la tasa de interés de referencia en 25 puntos básicos, ubicándola en el rango del 3,75% al 4,00%. Se trata del primer incremento en el costo del dinero dictado por el banco central estadounidense desde julio de 2023, tras haber mantenido las tasas congeladas durante cinco reuniones consecutivas en lo que va del año.
Presiones inflacionarias y factores globales El ajuste busca contener un índice de precios que se mantiene firme por encima del 3% y que, según los nuevos cálculos del organismo, no convergirá hacia la meta del 2% hasta el año 2029. La entidad atribuyó la persistencia de la inflación a un conjunto de factores transversales:
- La aplicación de los nuevos aranceles comerciales impulsados por la Casa Rosada.
- El encarecimiento de la energía derivado de la crisis bélica en Irán.
- El acelerado gasto de capital e inversión destinado al desarrollo de centros de datos para inteligencia artificial.
Proyección de nuevos aumentos para 2026 Las previsiones actualizadas del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) anticipan un sesgo más restrictivo para los próximos meses:
- Subas adicionales: 16 de los 18 miembros del comité consideran necesaria al menos una suba más de un cuarto de punto antes de que finalice 2026.
- Tasa esperada: La proyección mediana para el cierre de este año se elevó del 3,8% al 4,1%.
- Horizonte a mediano plazo: Ocho funcionarios señalan la probabilidad de mantener los incrementos durante el transcurso de 2027.
Señal de independencia frente al Poder Ejecutivo La decisión contrapone directamente las exigencias públicas del presidente Donald Trump, quien abogaba por un abaratamiento del crédito y había promovido la llegada de Warsh en reemplazo de Jerome Powell bajo la expectativa de un sesgo laxo. Sin embargo, tras la aceleración observada en la inflación núcleo de agosto, el nuevo titular de la Fed ratificó su postura de fijar la política monetaria guiado por los datos macroeconómicos y con total independencia del poder político.















