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La vocera del organismo, Julie Kozack, destacó la estabilización, el superávit fiscal y la recuperación de las reservas. También aseguró que el aumento de la morosidad de los hogares no representa un riesgo significativo para el sistema financiero.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) mantiene su respaldo al programa económico del Gobierno de Javier Milei, pese a las señales de debilidad que muestran algunos de los principales sectores de la actividad. Durante una conferencia de prensa en Washington, la vocera del organismo, Julie Kozack, destacó los avances registrados en materia fiscal, inflación, reservas y confianza de los mercados.
Al mismo tiempo, confirmó cuándo comenzará la próxima revisión del acuerdo con la Argentina: la nueva misión del staff del FMI está prevista para el 21 de septiembre.
“Argentina ha logrado avances notables en la estabilización de su economía”, afirmó Kozack. Entre los resultados que destacó mencionó dos años consecutivos de superávit fiscal primario, una reducción de la inflación y la recuperación del crecimiento, además de una mejora en las reservas internacionales y en la confianza del mercado.
El FMI relativizó la caída de la industria y la construcción
Las declaraciones de Kozack se produjeron en un contexto de preocupación por la evolución de la actividad económica.
Los últimos datos oficiales muestran que la industria manufacturera y la construcción tuvieron un desempeño negativo durante julio. La actividad industrial cayó 5% frente a junio y registró una baja interanual del 4,9%. En los primeros siete meses del año acumula una retracción del 2,6%.
La construcción tampoco logró sostener la recuperación. En julio tuvo una caída mensual desestacionalizada del 4,6% y una contracción interanual del 4,5%.
Consultada específicamente por estos resultados, la vocera del FMI evitó considerar los datos mensuales como una señal suficiente para modificar el diagnóstico general.
“Si bien es cierto que a veces se observan altibajos en los datos mensuales, nuestro enfoque se centra en la trayectoria general y en las reformas y políticas que respaldarán dicha trayectoria”, explicó.
Kozack sostuvo además que el desafío para la Argentina consiste en ampliar los sectores que impulsan el crecimiento. Hasta ahora, señaló, la expansión estuvo concentrada principalmente en energía, minería y agricultura.
El FMI no ve un riesgo significativo por la morosidad
Otro de los temas consultados durante la conferencia fue el aumento de los niveles de morosidad de los hogares argentinos.
Kozack reconoció que el organismo está siguiendo la evolución de los créditos impagos, aunque descartó que actualmente constituyan una amenaza importante para la estabilidad financiera.
“Estamos monitoreando el reciente aumento en las tasas de morosidad de los hogares. No consideramos que esto represente un riesgo significativo para la estabilidad financiera en Argentina”, afirmó.
Según explicó, el endeudamiento de los hogares argentinos continúa siendo relativamente bajo en comparación con otros países de la región y representa aproximadamente el 8% del PBI.
También destacó la situación del sistema bancario, al señalar que las entidades cuentan con niveles adecuados de capitalización y liquidez y con provisiones que cubren más del 85% de su cartera de créditos en mora.
El mercado redujo su pronóstico de crecimiento
Pese al respaldo del FMI, los indicadores recientes generaron una revisión a la baja de las expectativas de crecimiento.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyecta ahora una expansión del PBI de aproximadamente 2,1% para este año, lejos de las estimaciones que meses atrás ubicaban el crecimiento en torno al 3% o incluso 3,5%.
El deterioro de la actividad industrial explica buena parte de la preocupación. En julio, 12 de las 16 divisiones industriales relevadas registraron caídas interanuales.
Entre los sectores más afectados aparecen aparatos e instrumentos, maquinaria y equipos, prendas de vestir, cuero y calzado y productos textiles.
La combinación de una industria en retroceso y una nueva caída de la construcción genera dudas sobre la capacidad de la economía para sostener el crecimiento durante la segunda mitad del año.
El Gobierno espera superar la próxima revisión sin un “waiver”
En paralelo, el FMI considera que la Argentina estaría en condiciones de atravesar la próxima revisión del programa sin solicitar un nuevo waiver, es decir, una dispensa por incumplimientos de las metas acordadas.
Según el análisis transmitido desde Washington, el Gobierno habría logrado avances suficientes en objetivos vinculados con la emisión monetaria, las reservas internacionales y el resultado fiscal.
La cuestión de las reservas había sido uno de los principales puntos de tensión durante las revisiones anteriores. Sin embargo, desde el Gobierno consideran que la situación fue superada mediante la estrategia financiera implementada por el Banco Central.
La próxima misión será clave para determinar si esos resultados se consolidaron durante agosto y si la economía consigue revertir las señales negativas observadas en julio.
La próxima revisión será el 21 de septiembre
Kozack confirmó que los técnicos del FMI llegarán para comenzar la nueva evaluación el 21 de septiembre.
La revisión tendrá especial importancia porque permitirá evaluar el cumplimiento de las metas del programa y, al mismo tiempo, analizar la evolución de la actividad económica, las reservas, la inflación y las cuentas fiscales.
En octubre, además, Luis Caputo tendrá un nuevo encuentro con Kristalina Georgieva durante la conferencia anual del FMI. Para entonces, el Gobierno y el organismo ya contarán con nuevos datos que permitirán determinar si la caída registrada en algunos sectores durante julio fue un episodio puntual o el comienzo de una tendencia más prolongada.
Por ahora, el Fondo mantiene su respaldo al programa económico de Milei y considera que los desequilibrios observados en algunos sectores no modifican su diagnóstico general sobre la estabilización de la economía argentina.
















