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Berenice Iañez criticó a la ex presidenta y reivindicó el liderazgo del gobernador bonaerense. El kirchnerismo responsabilizó a Axel Kicillof y a Andrés Larroque por los dichos y habló de una “falta de respeto” hacia la ex mandataria.
La interna del peronismo bonaerense sumó un nuevo capítulo de tensión luego de que la legisladora porteña Berenice Iañez, dirigente cercana al gobernador Axel Kicillof y al ministro bonaerense Andrés “Cuervo” Larroque, lanzara duras críticas contra Cristina Kirchner durante una actividad organizada por la Asociación Madres de Plaza de Mayo.
Las declaraciones, que se viralizaron en las últimas horas, generaron una inmediata reacción del kirchnerismo y volvieron a exponer las diferencias que atraviesan al principal espacio opositor, pese a los recientes intentos de acercamiento entre los distintos sectores del peronismo.
Durante su exposición, Iañez elogió la conducción política de Kicillof y cuestionó la influencia que, a su entender, busca mantener la ex presidenta sobre el armado político. Además, criticó la estrategia de quienes pretenden “ordenar” el espacio desde afuera y reivindicó las decisiones adoptadas por el mandatario bonaerense en los últimos años.
Las palabras de la legisladora fueron recibidas con fuerte malestar en el entorno de Cristina Kirchner, donde interpretaron sus declaraciones como un ataque directo a la ex mandataria y una expresión del pensamiento de sectores cercanos al gobernador.
Dirigentes del kirchnerismo señalaron que Iañez mantiene una relación política estrecha tanto con Larroque como con Kicillof y consideraron que sus expresiones excedieron los límites de la discusión interna. En ese sector remarcan que la situación personal y política de Cristina Kirchner exige un tratamiento diferente y cuestionan que se minimice su rol dentro del movimiento.
La polémica volvió a poner en evidencia la distancia que persiste entre el núcleo duro del cristinismo y el espacio que impulsa el liderazgo de Kicillof como principal figura de recambio dentro del peronismo. En los últimos meses, las diferencias se hicieron visibles en debates sobre la estrategia electoral, la conducción partidaria y el futuro liderazgo del espacio opositor.
Iañez también apuntó contra sectores de La Cámpora, a quienes acusó de obstaculizar el desarrollo político del gobernador bonaerense y de priorizar intereses sectoriales por encima de un proyecto colectivo. Sus cuestionamientos reavivaron viejas disputas vinculadas a la definición de candidaturas y al rol que distintos dirigentes tuvieron durante el proceso electoral de 2023.
Mientras tanto, cerca de Kicillof evitan escalar públicamente la controversia, aunque la nueva polémica vuelve a demostrar que la tregua interna sigue siendo frágil y que la disputa por la conducción del peronismo continúa abierta.
A poco más de un año de las próximas definiciones electorales, el episodio refleja que las diferencias entre el kirchnerismo tradicional y el espacio alineado con Kicillof siguen lejos de resolverse y amenazan con volver a marcar la agenda política opositora en los próximos meses.













