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El economista sostuvo que varias de las reformas promovidas por el oficialismo responden a una corriente de pensamiento que busca reducir el alcance del Estado y otorgar estabilidad jurídica y tributaria a sectores específicos de la economía.
Martín Lousteau aseguró que parte de la agenda legislativa impulsada por el Gobierno de Javier Milei puede entenderse a partir de una corriente de pensamiento libertaria que propone reducir la intervención del Estado y establecer regímenes especiales para determinados actores económicos.
Durante una entrevista en Infobae a la Tarde, el economista analizó el origen de esas ideas y mencionó al empresario estadounidense Peter Thiel como uno de sus principales referentes internacionales.
Las reformas que, según Lousteau, comparten una misma lógica
El dirigente radical planteó que distintas iniciativas impulsadas por el oficialismo responden a un mismo criterio.
«¿Qué tienen en común el régimen especial del impuesto a los Bienes Personales, el blanqueo, la Ley de Inocencia Fiscal, el RIGI y el Super RIGI?», preguntó durante la entrevista.
Según explicó, todas ellas generan beneficios tributarios o reducen la capacidad de fiscalización del Estado para determinados sectores de mayores recursos, además de garantizar estabilidad normativa durante largos períodos.
Como ejemplo, recordó que el régimen especial de Bienes Personales prevé estabilidad fiscal por 15 años, mientras que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) la extiende durante 30 años.
«Treinta años equivalen a siete gobiernos y medio. Quince años son casi cuatro gobiernos», afirmó.
Al mismo tiempo, sostuvo que otros sectores de la sociedad no cuentan con esa previsibilidad.
«Los jubilados no tienen estabilidad en su fórmula, las familias con personas con discapacidad tampoco, los docentes universitarios tampoco ni las provincias», señaló.
El concepto de las «zonas» con reglas especiales
Para explicar ese enfoque, Lousteau citó trabajos del historiador Quinn Slobodian y desarrolló el concepto de las denominadas «zonas».
Según indicó, se trata de espacios donde determinados actores económicos operan bajo normas diferentes a las que rigen para el resto de la sociedad.
«Es agujerear el Estado para que algunos estén privilegiados mientras los demás cumplen la regla general», resumió.
En ese contexto mencionó antecedentes como Hong Kong, Singapur, las zonas económicas especiales de Honduras y otros proyectos orientados a crear territorios con regulaciones propias.
El rol de Peter Thiel
Lousteau ubicó al empresario tecnológico Peter Thiel entre los impulsores de este tipo de iniciativas.
También mencionó al economista Patri Friedman, con quien impulsó proyectos destinados a desarrollar territorios con normas independientes, como el Seasteading Institute, una organización que promovía la creación de ciudades flotantes en aguas internacionales.
Según explicó, el objetivo de estas propuestas consiste en construir espacios con menor intervención estatal y mayores márgenes de autonomía para la actividad económica.
La mirada sobre la Argentina
El economista consideró que parte de esa filosofía comienza a reflejarse en distintos proyectos que impulsa el Gobierno nacional.
Entre ellos mencionó las reformas sobre propiedad privada, el denominado Super RIGI y la regulación del lobby.
«Hay que mirar la integralidad. Si uno tiene una ideología, cada proyecto debe analizarse dentro de ese marco. Si no, terminás votando cosas contradictorias», sostuvo.
Además, opinó que el Congreso suele debatir cada iniciativa de manera aislada y pierde de vista el modelo general que, a su entender, busca construir el oficialismo.
El debate sobre los impuestos
En el tramo final de la entrevista, Lousteau también abordó la discusión sobre la carga tributaria y el rol del Estado.
Reconoció que existe un fuerte malestar de la sociedad con el funcionamiento de los servicios públicos, aunque advirtió que eso terminó fortaleciendo una visión crítica sobre los impuestos.
«El triunfo de ese sector liberal libertario fue haber ganado la disputa acerca de los impuestos en términos ideológicos», afirmó.
Para explicar su postura recurrió a una comparación.
«El impuesto es como la cuota de pertenencia a un club. Vos no hiciste la pileta, no construiste las universidades, no tendiste la fibra óptica. Pero si te va bien, tenés que contribuir para sostener todo eso», expresó.
Finalmente, sostuvo que el debate trasciende la cuestión tributaria y alcanza la relación entre economía y democracia.
«A veces la libertad económica de algunos empieza a ser incompatible con la democracia cuando determinados actores buscan quedar al margen de las reglas que rigen para toda la sociedad», concluyó.













