5 min de lectura
La movilización será este jueves 20 de agosto hacia el Ministerio de Economía. UTEP, CGT y las dos CTA reclamarán medidas para los hogares que acumulan deudas y cuestionarán la postura del Gobierno, que sostiene que se trata de un problema entre privados.
Movimientos sociales y organizaciones sindicales volverán a movilizarse este jueves contra el Gobierno de Javier Milei. La Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), la CGT, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma marcharán hacia el Ministerio de Economía para reclamar medidas frente al endeudamiento de millones de familias argentinas.
La concentración comenzará a las 14, con columnas que partirán desde Paseo Colón y Estados Unidos y desde la zona de Independencia y Paseo Colón, en la Ciudad de Buenos Aires. El destino será el Ministerio de Economía, ubicado en Hipólito Yrigoyen 250.
La protesta busca visibilizar la situación de los hogares que acumulan atrasos en sus créditos y que, según los datos citados por las organizaciones, recurren cada vez más al endeudamiento para afrontar alimentos, medicamentos, alquileres y servicios básicos.
Una crisis de morosidad que creció con fuerza
El reclamo sindical y social se apoya en distintos informes que muestran un fuerte incremento de la morosidad de los hogares.
De acuerdo con los datos atribuidos al Banco Central, la tasa de incumplimiento en los préstamos a familias habría pasado del 2,5% en octubre de 2024 al 12,7% en junio de 2026. El número de personas con atrasos superiores a 90 días alcanzaría los 5,8 millones.
La situación también se habría profundizado en las plataformas financieras digitales. Un informe de la Defensoría del Pueblo bonaerense ubicó la morosidad entre usuarios de fintech y billeteras virtuales en torno al 33%.
A su vez, un relevamiento citado de la Defensoría indicó que el 56,6% de los hogares tomó algún crédito durante el último año y que, entre quienes solicitaron financiamiento, el 73,5% todavía mantiene deudas activas.
Desde el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) señalaron que el problema no se limita a una única deuda, sino que muchas familias acumulan obligaciones simultáneas con bancos, financieras y billeteras digitales.
El Gobierno rechaza una intervención estatal
Uno de los principales motivos de la protesta es la posición que adoptó el Gobierno frente al crecimiento del endeudamiento familiar.
El presidente Javier Milei sostuvo en declaraciones recientes que quienes contrajeron los créditos lo hicieron dentro de una relación entre particulares y rechazó que el Estado deba asumir el costo de esas deudas.
“Es una transacción entre privados, lo tienen que arreglar entre privados”, fue una de las definiciones del mandatario sobre el tema.
El ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo una postura similar y calificó el endeudamiento como “un tema entre privados”. En la misma línea, el vocero presidencial Adrián Ravier descartó una asistencia estatal directa a las personas en mora.
Las declaraciones generaron fuertes críticas de organizaciones sociales, sindicatos y dirigentes opositores, que sostienen que una parte importante de las familias no tomó créditos para consumir bienes, sino para cubrir gastos esenciales ante la pérdida de poder adquisitivo.
Kicillof también cuestionó al Gobierno
El gobernador bonaerense Axel Kicillof se sumó a las críticas y sostuvo que el aumento del endeudamiento está directamente relacionado con la insuficiencia de los ingresos familiares.
Desde la provincia de Buenos Aires presentaron un informe sobre la evolución de la morosidad y cuestionaron la idea de que se trate exclusivamente de una responsabilidad individual.
Para Kicillof, el fenómeno alcanza a distintos sectores sociales, edades y regiones y está vinculado con las dificultades de los hogares para afrontar sus gastos cotidianos.
Proyectos para aliviar las deudas
La discusión también llegó al Congreso, donde distintos bloques opositores presentaron proyectos destinados a reducir el peso de las deudas familiares.
Una de las iniciativas propone crear un Programa de Desendeudamiento de las Familias Argentinas mediante una línea de crédito de ANSES destinada a trabajadores, jubilados, pensionados, beneficiarios de asignaciones y monotributistas de menores ingresos.
El proyecto contempla créditos de hasta $1,5 millones, con una tasa limitada y una cuota mensual que no debería superar el 30% del ingreso neto del beneficiario.
Otras propuestas plantean quitas sobre intereses moratorios y punitorios, planes de pago de hasta 60 meses y tasas preferenciales para personas en situación de mora.
También se presentó la posibilidad de crear un registro nacional para identificar a hogares que contrajeron deudas destinadas a cubrir gastos esenciales como alimentación, vivienda, salud, educación y servicios públicos.
La protesta será parte de un plan de movilizaciones
Para la UTEP y las centrales sindicales, la marcha del jueves forma parte de un plan de lucha más amplio contra las políticas económicas del Gobierno.
Las organizaciones anticiparon nuevas acciones vinculadas con el salario mínimo, la situación de los trabajadores y la economía popular.
La protesta del 20 de agosto tendrá como eje el endeudamiento familiar, pero también funcionará como una nueva demostración de unidad entre las organizaciones sociales y las centrales sindicales, que buscan aumentar la presión sobre el Gobierno nacional para que adopte medidas frente al crecimiento de la morosidad.















