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La Unión Tranviarios Automotor (UTA) decidió postergar el paro nacional de colectivos de 24 horas que estaba previsto para este viernes 14 de agosto en el interior del país. La medida de fuerza, que amenazaba con paralizar los servicios urbanos e interurbanos de corta y media distancia fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), fue suspendida luego de que las empresas formularan una propuesta para continuar la negociación.
El conflicto, que lleva más de 90 días sin resolución, tiene como eje central la brecha salarial existente entre los trabajadores de las provincias y sus pares del área metropolitana. La postergación del paro es un alivio temporal para los millones de usuarios que dependen del transporte público en el interior del país. Sin embargo, el conflicto salarial sigue abierto y la próxima audiencia del 20 de agosto será clave para determinar si el gremio vuelve a convocar a una medida de fuerza.
El anuncio del paro y su postergación
El conflicto se profundizó luego del fracaso de las negociaciones paritarias mantenidas en la Secretaría de Trabajo de la Nación. Tras más de tres meses de estancamiento y sin una oferta concreta de recomposición salarial para los choferes del interior, el Consejo Directivo Nacional del gremio, encabezado por Roberto Fernández, avanzó con la huelga en todo el interior del país.
La medida de fuerza, que comenzaría a regir a partir de las 00:00 del viernes 14 de agosto, afectaría principalmente los servicios de corta y media distancia en las provincias del interior del país, dejando fuera de la huelga al AMBA.
Sin embargo, el jueves 13 de agosto, la UTA resolvió dejar en suspenso la medida de fuerza después de que la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) manifestara su voluntad de realizar un ofrecimiento. El Ministerio de Capital Humano informó que ambas partes acordaron «continuar con las negociaciones a los fines de alcanzar un acuerdo salarial».
Se fijó una nueva audiencia paritaria para el jueves 20 de agosto a las 12:00, donde las partes intentarán destrabar el conflicto. La Secretaría de Trabajo instó a las partes a extremar los esfuerzos para acercar posiciones, en un marco de diálogo y de buen desarrollo de las relaciones laborales.
El reclamo salarial: la brecha con el AMBA
El eje central de la protesta es la marcada disparidad salarial entre los choferes del interior y sus pares del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El gremio exige que los trabajadores de las provincias perciban el mismo incremento que ya fue acordado para los conductores de Buenos Aires.
Las cifras del conflicto
El sindicato reclama que los trabajadores del interior reciban una remuneración equivalente a la acordada para los conductores metropolitanos. A fines de julio, la UTA cerró para la jurisdicción metropolitana un esquema que estableció un básico de $1.645.721 en julio, $1.676.990 en agosto y $1.707.175 desde septiembre. El acuerdo también contempla un bono no remunerativo de $170.000 y viáticos diarios de hasta $22.000.
En el interior, en cambio, los ingresos básicos rondan actualmente los $1,5 millones. Esta diferencia de aproximadamente $150.000 mensuales es el núcleo del conflicto. El gremio exige un incremento del 8% equiparable al ya acordado para el AMBA.
Actualmente, un chofer que recién se inicia en la actividad percibe un sueldo que oscila entre los $2,3 y $2,4 millones, sumando los aumentos pactados anteriormente. No obstante, el gremio advirtió que la negociación lleva más de 90 días sin resultados positivos para recomponer el poder adquisitivo de los trabajadores.
La postura del gremio
La organización gremial calificó la situación como «insostenible» y advirtió que la negociación lleva más de 90 días sin una definición. «No vamos a aceptar que el salario de los trabajadores quede subordinado indefinidamente a cualquier circunstancia», enfatizó la organización gremial mediante un comunicado oficial.
Desde el sindicato exigen que los trabajadores de las provincias perciban el mismo incremento que ya fue acordado para Buenos Aires. Por ello, advierten que la situación se ha vuelto «insostenible» ante la negativa empresaria de formular ofrecimientos concretos.
Leonardo Ayala, secretario administrativo de UTA Córdoba, subrayó que el sector necesita una respuesta inmediata para el cierre de las paritarias: «Hasta ahora no tenemos novedad. Lo claro y concreto es que el trabajador necesita una recomposición salarial».
La postura de las empresas
Por su parte, la FATAP sostiene que la estructura de costos y la disparidad en los subsidios estatales hacen inviable la equiparación. El argumento central es que, mientras en el AMBA la asistencia estatal cubre cerca del 60% de los costos operativos, en las provincias ese porcentaje apenas llega al 10%.
Jorge Berretta, vicepresidente de la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat), señaló que el aumento salarial no es una cuestión de voluntad, sino que la crisis financiera del sector impide asumir compromisos similares a los capitalinos sin un refuerzo en los subsidios o un incremento significativo en las tarifas.
El presidente de FATAP, José Cano, junto con los representantes empresariales, planteó que las diferencias en los subsidios estatales y el atraso de las tarifas provinciales y municipales «dificultan asumir nuevos compromisos salariales» sin asistencia presupuestaria nacional.
La entidad empresaria denunció que «el sistema de transporte público del interior atraviesa una de las crisis más profundas de su historia». Según FATAP, mientras en el AMBA el boleto se mantiene en valores muy bajos gracias a los subsidios nacionales, en el interior las tarifas superan ampliamente los $1.000.
Las provincias afectadas y el rol de la conciliación
El paro anunciado iba a afectar a todo el interior del país, aunque la adhesión era desigual según la jurisdicción.
- Córdoba: Las autoridades locales de la UTA advirtieron que, de no mediar cambios de último momento, no habrá servicio urbano durante toda la jornada del viernes.
- Tucumán: El secretario general de UTA Tucumán, César González, confirmó la adhesión de los choferes provinciales.
- Rosario: La delegación local informó que el transporte funcionará con normalidad.
- Salta y Chaco: La adhesión se presentaba como «altamente probable» si el Gobierno no intervenía.
- San Juan: La situación se mantenía expectante a la espera de definiciones.
La FATAP solicitó formalmente al Ministerio de Capital Humano que dicte la conciliación obligatoria, una herramienta legal que suspendería la huelga y obligaría a las partes a retomar el diálogo. Esta herramienta fue solicitada formalmente por la federación empresaria ante la Secretaría de Trabajo de la Nación, luego de que la UTA comunicara la medida de fuerza.
Sin embargo, la resolución oficial seguía pendiente al cierre de la jornada del jueves. Según consta en el acta, FATAP solicitó que el conflicto sea encuadrado dentro de la Ley 14.786 y que la conciliación obligatoria comience a regir desde el mismo momento previsto para el inicio del paro.
La definición quedó en manos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, que deberá definir si dispone la medida y obliga a las partes a retrotraer el conflicto mientras continúan las negociaciones. De concretarse la conciliación, el paro anunciado por la UTA debería quedar suspendido durante el período establecido por la autoridad laboral.
Conclusión
La postergación del paro de colectivos es un alivio temporal para los millones de usuarios que dependen del transporte público en el interior del país. Sin embargo, el conflicto salarial sigue abierto y la próxima audiencia del 20 de agosto será clave para determinar si el gremio vuelve a convocar a una medida de fuerza.
La disparidad en los subsidios —60% en el AMBA contra apenas 10% en el interior— y la brecha salarial entre ambas regiones siguen siendo el principal escollo para alcanzar un acuerdo definitivo. El gremio exige la equiparación de haberes, mientras las empresas advierten que sin un refuerzo en las partidas presupuestarias o un aumento de tarifas, el reclamo es inviable.
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