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El vocero presidencial Adrián Ravier anunció que la Casa Rosada no emitirá ningún reconocimiento oficial tras la victoria de Lula da Silva en el balotaje. La decisión convierte a la Argentina en el único país sudamericano en no saludar al presidente electo, en medio de la crisis bilateral y sospechas por la presunta fuga de Flávio Bolsonaro vía Misiones.
Un desaire diplomático sin antecedentes en la región
El Gobierno ratificó este martes que no enviará ninguna congratulación oficial a Luiz Inácio Lula da Silva tras imponerse en las elecciones presidenciales de Brasil.
«No va a haber un comunicado oficial», sentenció el vocero presidencial, Adrián Ravier, durante la habitual conferencia de prensa en la Casa Rosada.
De esta forma, Argentina queda posicionada como la única nación de Sudamérica que no reconoció formalmente el triunfo del candidato del Partido de los Trabajadores (PT).
«El Presidente no es un hipócrita»
Al justificar la postura oficial, el portavoz remarcó la distancia política e ideológica entre los dos mandatarios para fundamentar la falta de gesto institucional.
«El presidente Milei no es un hipócrita, hay una diferencia ideológica entre los dos mandatarios que es real», fundamentó Ravier ante las preguntas de los periodistas.
Pese a la tensión verbal, el vocero intentó desacoplar el conflicto político de la agenda económica: «Para el Presidente es más importante el comercio que las diferencias ideológicas».
Embajadas sin titulares y sospechas en la frontera
La relación bilateral atraviesa su nivel más bajo en décadas. Desde agosto, ambas representaciones diplomáticas operan únicamente con encargados de negocios.
A la fractura diplomática se sumó en las últimas horas una investigación de la Policía Federal brasileña sobre el paradero de Flávio Bolsonaro.
Las autoridades del país vecino investigan si el candidato derrotado cruzó por la provincia de Misiones para abordar un vuelo privado con destino a Estados Unidos.















