Larroque impulsó al intendente de Avellaneda como candidato a gobernador para 2027. El mandatario dice estar «abierto a todas las posibilidades» pero no interviene en la disputa. Son al menos ocho los nombres en danza dentro del PJ.
La sucesión de Axel Kicillof en la gobernación bonaerense ya tiene nombre propio —varios, en realidad— y el peronismo comenzó a moverse sin esperar señales claras desde La Plata. El gobernador, que no oculta del todo su aspiración presidencial para 2027, eligió correrse del centro de la escena interna y dejar que los sectores se acomoden solos. Mientras tanto, la lista de pretendientes crece semana a semana.
El último nombre en sumarse fue el del intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, impulsado por el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés «Cuervo» Larroque, durante un acto en ese municipio. «Si hay uno que lo merece, es Jorge Ferraresi», dijo el funcionario, quien además le trazó a Kicillof un camino directo hacia la Casa Rosada. Sin embargo, la declaración de Larroque no fue una señal del gobernador, sino una movida propia del sector que lo rodea.
Qué dijo Kicillof

Consultado sobre la sucesión, el gobernador respondió con una fórmula que se repite: apertura total y ningún compromiso. «Hay varios candidatos para sucederme como gobernador o sectores que están pensando en tener candidaturas. Siempre he dicho que es importante que las candidaturas vengan sostenidas también por discusiones, estamos en ese proceso», declaró en una conferencia de prensa en La Plata.
«Yo estoy abierto a todas las posibilidades», agregó, y completó que «cada sector también está resolviendo cómo lo va a llevar adelante». En paralelo, en el marco del lanzamiento del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), pidió que si el peronismo vuelve al poder nacional lo haga sin las disputas internas que marcaron la gestión de Alberto Fernández.
Qué se sabe de los candidatos
La carrera por la gobernación bonaerense ya tiene al menos ocho nombres con algún nivel de actividad:
Gabriel Katopodis, ministro de Infraestructura provincial, participará este martes de la concentración de intendentes frente al Ministerio de Economía de la Nación, convocada para reclamar por el impacto de la suba de combustibles y la caída en las transferencias nacionales. Su presencia en esa foto tiene una doble lectura: gestión y construcción política propia.
Julio Alak, intendente de La Plata y uno de los más activos, fue señalado por el propio Kicillof para estar a cargo de los cursos de capacitación dentro del PJ bonaerense, cuya presidencia el gobernador asumió el 15 de marzo pasado.
Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes en uso de licencia y diputada provincial, es una de las apuestas más firmes del kirchnerismo. Mariel Fernández, de Moreno; Federico Otermín, de Lomas de Zamora; y Gustavo Menéndez, de Merlo, también se muestran activos y ya dieron señales concretas de que estarán en la discusión.
Con perfil algo más bajo, pero sin descartarse, aparecen Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas) y Federico Achával (Pilar), quienes podrían reactivarse a medida que el calendario electoral se acerque.
Por otra parte, Carlos Bianco, ministro de Gobierno y uno de los colaboradores más cercanos a Kicillof, es mencionado como la apuesta del propio kicillofismo. Su trabajo en el OPISU y el programa Puentes le da visibilidad territorial. Dentro del MDF —espacio donde conviven varios de los mencionados— trabajan para evitar que se desate una interna destructiva.
El factor Massa y el PJ bonaerense
Desde el Frente Renovador, Sergio Massa no será candidato a gobernador, pero tampoco pierde posiciones. Su apuesta es Juan Andreotti, intendente de San Fernando, para que el massismo tenga representación propia en la disputa.
En cuanto al PJ provincial, la reorganización interna es otro escenario de tensión. Kicillof asumió la presidencia del partido luego de una negociación que dejó a Máximo Kirchner al frente del Congreso partidario. Desde el kirchnerismo señalan —con cierta ironía— que el gobernador todavía no terminó de tomar posesión efectiva del partido, a casi un mes de iniciado su mandato. La vicegobernadora Verónica Magario y el propio Alak tendrán roles centrales en la nueva etapa del PJ.
Cómo sigue
El escenario tiene dos carriles en simultáneo: la candidatura presidencial de Kicillof, que no se confirma pero tampoco se desmiente, y la carrera por quien lo suceda en la provincia. Ambos procesos están entrecruzados y cada movimiento en uno impacta en el otro. En las próximas semanas, Kicillof dará señales desde la conducción del PJ bonaerense que podrían empezar a ordenar —o complicar— ese mapa.
«Hay varios candidatos para sucederme como gobernador. Es importante que las candidaturas vengan sostenidas también por discusiones.» — Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires
«Si hay uno que lo merece, es Jorge Ferraresi.» — Andrés Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad