El abogado querellante destacó la condena a 12 años de prisión por tentativa de homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género en Laguna Paiva. La Fiscalía había solicitado 14 años y sostuvo que en un juicio oral la pena pudo haber sido mayor.
El imputado reconoció los hechos antes de la audiencia preliminar y aceptó una pena de 12 años por tentativa de homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género. La Fiscalía había solicitado 14 años. Desde la querella sostuvieron que en un juicio oral la condena podía haber sido incluso mayor.
La Justicia de la provincia de Santa Fe homologó un acuerdo de procedimiento abreviado mediante el cual Walter Deolindo Font (58) fue condenado a 12 años de prisión efectiva por el delito de tentativa de homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género, en un hecho ocurrido el 19 de agosto de 2024 en la ciudad de Laguna Paiva.
La resolución se alcanzó pocos días antes de la audiencia preliminar, instancia previa al juicio oral, luego de que el acusado reconociera formalmente los hechos atribuidos por el Ministerio Público de la Acusación y la querella. La Fiscalía había solicitado una pena de 14 años de prisión.

La mecánica del ataque
De acuerdo con la investigación, el episodio se produjo en el interior de una camioneta tras una discusión de pareja. Según la reconstrucción judicial, el hombre golpeó a la víctima y la sujetó del cuello y del cabello para impedir que descendiera del vehículo. Cuando la mujer logró abrir la puerta en un intento de escapar, el conductor aceleró de manera brusca, lo que provocó su caída al asfalto. En esa maniobra, una de las ruedas le pasó por encima de un pie antes de que el agresor huyera del lugar.
La acusación encuadró el hecho como tentativa de homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género, una figura penal que contempla escalas elevadas debido a la relación entre víctima y agresor y al contexto estructural de violencia contra la mujer.
Desde el inicio de la causa, la querella sostuvo esa calificación, respaldada por la prueba reunida durante la etapa investigativa.
Reconocimiento y solidez de la acusación
El abogado querellante Ezequiel Torres destacó que el reconocimiento del imputado consolidó la hipótesis acusatoria. “Había un pedido de pena de 14 años y a poco de llegar a la audiencia preliminar el imputado reconoció los hechos y firmó la pena de 12 años, que es una pena sumamente alta”, señaló.
Torres subrayó que la admisión de responsabilidad no dejó margen de discusión respecto del encuadre legal. “Al reconocer los hechos no dejó margen de duda desde el primer momento de que lo que se había investigado con esta calificación legal de tentativa de homicidio en este contexto de violencia de género había quedado acreditado”, sostuvo.
En ese sentido, afirmó que de haberse desarrollado el debate oral, el resultado podría haber sido aún más severo: “En un juicio público iba a ser esta pena o más la que la querella y la Fiscalía iban a obtener como pena”.
Precedente y mensaje institucional
Para la representación de la víctima, la sentencia tiene un alcance que trasciende el caso individual. “También deja muy tranquila a nuestra clienta de que en definitiva se hizo justicia”, expresó el letrado.
Torres remarcó además el impacto institucional del fallo. “Marca a nivel institucional y a nivel social que las mujeres están protegidas y que estas penas deben ser ejemplificadoras”, afirmó, al considerar que la condena fija un estándar claro frente a hechos de violencia extrema.
“Es una pena que marca un precedente importantísimo en la provincia de Santa Fe para que estos hechos sean reprimidos con penas elevadas y tengan un método disuasivo para que no vuelvan a aparecer hechos similares”, agregó.
La resolución tuvo repercusión en distintas localidades del territorio provincial e incluso trascendió a nivel nacional debido al monto de la pena impuesta dentro de este tipo de figuras penales.
Contexto jurídico y alcance
En términos técnicos, la tentativa de homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género constituye una de las calificaciones más severas cuando el resultado muerte no llega a consumarse. La incorporación del agravante por violencia de género responde a estándares normativos que buscan reforzar la protección de las mujeres frente a agresiones que implican riesgo letal.
Con esta sentencia, el tribunal convalidó la calificación sostenida durante la investigación, consolidando un criterio de respuesta punitiva elevada frente a este tipo de conductas.
La víctima continúa bajo tratamiento psicológico como consecuencia del ataque.