Pagan los intereses de sus créditos pero nunca reducen el capital. Bancos y especialistas advierten que el fenómeno creció en los últimos dos años y puede generar riesgos sistémicos.

Los deudores zombie son un fenómeno silencioso que crece en el sistema financiero argentino. Se trata de personas o empresas que cumplen con el pago de los intereses de sus créditos, pero nunca logran amortizar el capital prestado. En consecuencia, la deuda original permanece intacta con el paso del tiempo.
A diferencia de un moroso, el deudor zombie está al día con sus pagos mínimos. Por lo tanto, los bancos no lo registran como incobrable. Sin embargo, la situación es insostenible a largo plazo: el deudor nunca saldrá de su compromiso financiero.
los especialistas detectaron un aumento de este perfil en los últimos dos años, impulsado por la inflación alta y los ingresos congelados. Por otra parte, el Banco Central (BCRA) ya comenzó a monitorear el fenómeno, aunque aún no emitió normativas específicas.
«El deudor zombie no es moroso, pero tampoco es un buen pagador en términos reales. Está atrapado en una deuda perpetua» , explicó el analista financiero Martín Kalos.
Qué pasó con los deudores zombie
El término «zombie» se popularizó en Japón durante la década de 1990, cuando los bancos mantenían con vida artificial a empresas quebradas. En cambio, en la Argentina actual el problema alcanza tanto a empresas como a familias.
Una familia zombie paga religiosamente los intereses de su hipoteca o préstamo personal, pero nunca reduce el capital. A los diez años, debe exactamente lo mismo que al principio.
Un deudor zombie cumple con el pago de intereses en tiempo y forma, pero no realiza amortizaciones significativas del capital. Puede vivir décadas así. El banco cobra, el deudor sobrevive, pero ninguno resuelve el problema de fondo.
Las pymes son las más afectadas. Muchas tomaron créditos a tasa fija cuando la inflación era baja. Ahora, con precios en alza e ingresos estancados, solo pueden pagar intereses.
Los datos disponibles son parciales pero alarmantes:
- Entre el 12% y el 18% de la cartera crediticia de consumo estaría en situación zombie, según estimaciones privadas.
- En el sector pyme, la cifra ascendería al 22%, de acuerdo con un informe de la consultora Econviews.
- Los bancos públicos (Nación, Provincia, Ciudad) concentran la mayor proporción de zombies, especialmente en créditos hipotecarios UVA tomados entre 2016 y 2018.
- La morosidad declarada ronda el 3,5%, pero sumando zombies podría llegar al 15% de cartera comprometida.
«El BCRA debería exigir a los bancos que reporten no solo la mora, sino también los deudores que solo pagan intereses desde hace más de dos años» , propuso el exdirector del BCRA, Jorge Carrera.
Riesgo sistémico: Un sistema con muchos deudores zombie es como una casa con paredes podridas pero bien pintadas. Ante un shock económico (suba de tasas, caída de ingresos, devaluación), esos deudores pasan a mora masiva. El banco sufre pérdidas. Si son muchos bancos, la crisis puede ser sistémica.
El deudor zombie es el primer afectado. Posterga consumos, no ahorra y su calidad de vida se estanca.
Los bancos también sufren, aunque no lo reconozcan. Los zombies ocupan líneas de crédito que podrían destinarse a clientes más sanos.
El Estado termina pagando el costo cuando la burbuja explota, a través de rescates o emisión monetaria.
«Argentina no aprende: ya tuvimos el corralito, el corralón, el 2001. Los zombies son el paso previo a una crisis de deuda» , advirtió el economista Salvador Di Stefano.
El BCRA aún no emitió normativas específicas. Sin embargo, fuentes de la autoridad monetaria confirmaron que analizan experiencias internacionales, como la de España o Italia, donde se exige provisionar capital extra por zombies.
Los bancos privados avanzan por su cuenta con programas de refinanciación. El Banco Galicia lanzó en marzo un plan para deudores zombie. El Santander optó por extender plazos.
Diputados de la oposición preparan un pedido de informes al BCRA. El tema podría llegar al Congreso en las próximas semanas.
«Hay que actuar ahora. Si esperamos dos años más, los zombies van a ser el 30% de la cartera» , cerró Kalos.