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Tras la decisión de la Cámara Federal de Casación Penal que dejó sin efecto su prisión domiciliaria, el ciudadano ruso imputado en Bariloche salió a cuestionar con dureza los argumentos del Ministerio Público Fiscal. Su defensa anticipó que recurrirá la resolución ante la Corte Suprema. La causa no tiene condena firme.
La resolución de la Cámara Federal de Casación Penal que revocó la prisión domiciliaria de Konstantin Rudnev abrió una nueva etapa en la causa que se instruye en Bariloche por presunta trata de personas. Mientras el Ministerio Público Fiscal difundió un extenso comunicado explicando los fundamentos de la decisión, la defensa del ciudadano ruso sostuvo una visión completamente opuesta.

El abogado Martín Sarubbi y allegados a Rudnev afirman que buena parte de los argumentos presentados por la acusación carecen de respaldo probatorio suficiente. Según sostienen, la revocación de la domiciliaria se apoyó en una interpretación de los hechos que omite elementos relevantes del expediente y presenta como acreditadas circunstancias que no existen en la causa. Es importante aclarar que Rudnev es imputado y no cuenta con condena firme. Todo lo que se le atribuye corresponde a la hipótesis del Ministerio Público Fiscal, que su defensa niega en su totalidad.
El narcotráfico: sin pruebas según la defensa
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la referencia de la Fiscalía sobre un supuesto caso de narcotráfico agravado. Desde la defensa sostienen que en el expediente no existe ninguna evidencia de tráfico de estupefacientes ni de comercialización de drogas. El propio Rudnev fue contundente: «Narcotráfico agravado significa que tiene que haber existido una gran cantidad de sustancia estupefaciente, y eso no se encontró. El tráfico también implica venta. ¿Y las pastillas que se encontraron? La Gendarmería Nacional sostuvo en sus peritajes que no son estupefacientes», señaló según informó Diario Río Negro.
La hipótesis de organización criminal: «nada se probó»
Otro punto controvertido es la reiterada referencia a una presunta organización criminal transnacional. Rudnev lo rechazó de plano: «Nada de esto se probó. No se probó que seamos una organización. No se probó que yo haya influido en ninguna persona». Agregó un argumento de imposibilidad material: «Me metieron inmediatamente en la cárcel y simplemente no podía influir en nadie estando preso».
La defensa sostuvo además que la acusación basa sus inferencias principalmente en la coincidencia temporal de viajes de distintas personas de origen ruso hacia Argentina. Para Sarubbi, eso no constituye prueba válida de integración a una estructura criminal. «El hecho de que varias personas viajen o ingresen a un país en fechas similares no constituye una prueba de que formen parte de una organización. No existe ninguna prueba de una cadena de mando, distribución de funciones o actividades ilícitas coordinadas», sostuvo el imputado.
La presunta víctima niega serlo
Uno de los puntos de mayor peso para la defensa es la posición de Elena Makarova, identificada en el expediente como la presunta víctima del delito de trata de personas. Según sostiene el entorno de Rudnev, la mujer manifestó en distintas oportunidades no considerarse víctima de ningún delito. A través de una presentación con sus abogados querellantes, se consideró «víctima de los fiscales» y cuestionó las condiciones en que fue tratada durante la investigación, incluyendo declaraciones en Cámara Gesell donde negó los cargos.
«La víctima niega ser víctima y, por el contrario, hizo declaraciones contra los fiscales pidiendo su apartamiento del caso», señaló Rudnev. La defensa entiende que estas circunstancias debieron ser ponderadas por el tribunal al momento de analizar los riesgos procesales.
Los recursos económicos: «6.000 dólares míos, el resto era de otros»
El comunicado fiscal menciona la existencia de importantes recursos financieros, alquileres de alto valor y vehículos de categoría como indicadores de riesgo de fuga. Rudnev rechazó esa interpretación: «Mis fondos personales eran 6.000 dólares, mi esposa tenía lo mismo. Todo el resto del dinero pertenecía a otras personas». Sostuvo que las propiedades y los vehículos mencionados en la investigación tampoco eran de su propiedad y cuestionó la idea de una estructura económica bajo su dirección: «Ninguna persona dijo que es miembro de una organización ni que está bajo mi dirección directa».
Deterioro físico en prisión y el episodio del aeropuerto
Rudnev también cuestionó la versión fiscal sobre su estado de salud y su negativa a recibir atención médica. Afirmó haber sufrido un fuerte deterioro físico durante su estadía en el penal: «Bajé 50 kilos, me sentía muy mal, me desmayaba y me mareaba todo el tiempo». Señaló que pidió reiteradamente ser derivado a médicos especialistas que ya seguían su historial y que en cada oportunidad recibió una negativa de la Fiscalía.
Sobre el episodio ocurrido durante su detención en el aeropuerto barilochense —que la acusación describió como un intento de suicidio—, Rudnev ofreció una versión diferente: «Yo no intenté suicidarme. Fue un acto de protesta contra mi detención ilegal».
Las omisiones que denuncia la defensa
La defensa también cuestionó que la Fiscalía habría omitido informar a los magistrados de la Casación la existencia de dos garantes locales de buena reputación —entre ellos el propio abogado Sarubbi— que actuaron como fiadores personales del imputado, y que una comisión técnica había inspeccionado y declarado apta la vivienda donde se cumplía el arresto domiciliario. «Eso lo ocultaron deliberadamente», afirmó Rudnev. Para la defensa, estas omisiones contribuyeron a construir una imagen incompleta de la situación ante los jueces.
Como contrapunto a lo que el Ministerio Público Fiscal comunica en su sitio oficial —donde destaca la gravedad de los hechos imputados—, la defensa resume su posición así: no hay ninguna denuncia ni relato en la causa sobre alguien que haya tenido privada su libertad; el peritaje de Gendarmería Nacional dio negativo en estupefacientes; y la presunta víctima declaró en Cámara Gesell que no es víctima de nadie y además denunció a los fiscales por el trato recibido.
La causa continúa en la Justicia federal de Bariloche. Rudnev es imputado y no tiene condena firme.
Fuente: Diario Río Negro













