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El diputado nacional y ex gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, reclamó este viernes la renuncia inmediata del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de que el funcionario admitiera haber ocultado 506 mil dólares al fisco. «Le mintió al pueblo argentino y mintió ante el Congreso», sostuvo el dirigente cordobés en un mensaje publicado en redes sociales.
La declaración de Schiaretti se produjo un día después de que Adorni confesara en una entrevista televisiva que mantuvo 506 mil dólares sin declarar durante años. El jefe de Gabinete justificó el ocultamiento argumentando que ahorró «en negro, como todos los argentinos». Esa frase desató una ola de críticas desde todos los sectores de la oposición y también de algunos aliados del oficialismo.
«Manuel Adorni no puede seguir siendo jefe de Gabinete de Ministros. El Gobierno nacional no puede seguir sosteniendo la mentira ni un día más», escribió Schiaretti en la red social X. Y agregó: «Adorni ocupa uno de los cargos más altos de la República Argentina con rango constitucional. Le mintió al pueblo argentino y mintió ante el Congreso de la Nación».
El dirigente cordobés se sumó así a una presión creciente que ya involucra al PRO, a sectores de la Unión Cívica Radical y a prácticamente todos los bloques opositores. En las últimas horas, diputados de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica y Provincias Unidas presentaron un pedido de sesión especial para el 23 de junio con el objetivo de interpelar a Adorni y avanzar en una moción de censura.
El caso Adorni acumula frentes de conflicto
La situación del jefe de Gabinete se complicó aún más en los últimos días. No solo enfrenta la causa penal por presunto enriquecimiento ilícito que tramita la Justicia federal, sino también un escándalo político que amenaza con debilitar al gobierno de Javier Milei en pleno Mundial 2026.
Entre las acusaciones que pesan sobre Adorni se destacan la compra de propiedades sin declarar, refacciones millonarias en su casa del country Indio Cuá (por 245 mil dólares, según el testimonio del contratista Matías Tabar), viajes en el avión presidencial para uso personal y desplazamientos en jet privado que no habrían sido informados a la Oficina Anticorrupción.
Además, la Justicia federal evalúa ampliar la imputación al delito de omisión maliciosa y falsificación de documentos públicos. El fiscal a cargo del caso espera los resultados de los peritajes al teléfono de Tabar, que podrían aportar nuevas pruebas sobre la comunicación entre el contratista y el funcionario.
Las reacciones políticas no se hicieron esperar
El presidente Javier Milei salió rápidamente en defensa de su jefe de Gabinete. «Quedó claro que no mintió», escribió en X, en una publicación que generó controversia incluso dentro de su propio espacio político. La vicepresidenta Victoria Villarruel, en cambio, tomó distancia del funcionario y evitó respaldarlo públicamente.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, también optó por un perfil bajo y no salió a defender a Adorni. Fuentes cercanas a la funcionaria indicaron que Bullrich estaría molesta por la exposición negativa que el caso genera sobre el gobierno, justo en la semana del inicio del Mundial 2026.
El PRO, que integra la coalición oficialista, ya había exigido públicamente que Adorni se presentara al Congreso este mismo mes de junio, y no en julio como el funcionario había anunciado inicialmente. La diputada Silvia Lospennato fue una de las más críticas: «La opacidad no puede ser una política de Estado».
Qué puede pasar ahora
La sesión especial del 23 de junio será un momento clave. Si la oposición logra los votos necesarios, Adorni podría ser sometido a una interpelación y eventualmente a una moción de censura. Aunque la figura nunca fue aplicada en la historia argentina, el artículo 101 de la Constitución Nacional establece que el jefe de Gabinete puede ser removido por mayoría absoluta de ambas cámaras.
Por ahora, Adorni se mantiene en su cargo. El gobierno confía en que el revuelo mediático se disipará con el correr de los días. Pero Schiaretti y la oposición no aflojan. «La mentira tiene patas cortas», sentenció el ex gobernador cordobés.
















