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Carlos Abriata, socio de la empresa que desarrolló la plataforma de ticketing de la FIFA, explicó cómo funciona la reventa oficial para el partido entre Argentina y Cabo Verde y analizó el presente de Boca, club del que es hincha.
A pocos días del cruce entre Argentina y Cabo Verde por los 16avos de final del Mundial 2026, conseguir una entrada se convirtió en una misión cada vez más difícil. Sin embargo, todavía existe una alternativa oficial para quienes buscan estar presentes en el Hard Rock Stadium de Miami.
Así lo explicó Carlos Abriata, empresario argentino radicado en Estados Unidos, socio de Secutix y CEO de Fantix, la compañía que desarrolló la plataforma tecnológica que utiliza la FIFA para administrar y vender las entradas de la Copa del Mundo.
En una entrevista, Abriata detalló cómo funciona el sistema de ticketing del torneo, advirtió sobre los riesgos de comprar tickets fuera de los canales oficiales y explicó por qué los precios alcanzaron cifras récord.
La única vía oficial para conseguir entradas
Según explicó, las localidades del mercado primario para el encuentro entre Argentina y Cabo Verde están agotadas desde hace semanas.
La única posibilidad de acceder a un ticket es mediante el marketplace oficial de la FIFA, donde los propios compradores pueden revender sus entradas de manera segura y con validación del organismo.
«Esas son las entradas que recomendamos comprar y en ningún otro lugar, porque están garantizadas por la FIFA», afirmó.
El empresario remarcó que cualquier ticket ofrecido fuera de la aplicación oficial puede representar un riesgo, ya que el acceso a los estadios se realiza exclusivamente mediante entradas digitales administradas por la plataforma desarrollada por su empresa.
Por qué los precios son tan altos
Abriata explicó que los valores actuales responden exclusivamente a la ley de oferta y demanda.
Antes de definirse el rival de Argentina, algunas entradas para el partido llegaron a ofrecerse entre 5.000 y 8.000 dólares en la reventa oficial. Tras la clasificación de Cabo Verde, los precios descendieron, aunque continúan muy por encima de los valores originales.
«La persona que compró el ticket decide cuánto vale para ella dejar de ver a Messi en un Mundial», resumió.
Además, destacó que Miami reúne varios factores que impulsan la demanda: la importante comunidad argentina residente en Florida, la conectividad aérea con Sudamérica y la expectativa de presenciar uno de los últimos partidos mundialistas de Lionel Messi.
Tecnología y seguridad
El sistema utilizado por la FIFA funciona completamente de manera digital. Todas las entradas se gestionan desde una aplicación oficial y cuentan con tecnología blockchain, lo que, según Abriata, hace imposible su falsificación.
«Estamos terminando la primera ronda y no tuvimos un solo problema de acceso en ninguno de los partidos», aseguró.
También recordó que, aunque en Estados Unidos la reventa es legal, únicamente las operaciones realizadas dentro del marketplace oficial garantizan que el comprador recibirá una entrada válida.
El fenómeno Messi
El empresario sostuvo que el interés por la Selección Argentina creció de manera exponencial tras el título obtenido en Qatar y la llegada de Lionel Messi a la MLS.
Según sus datos, cerca del 30% de las entradas para los primeros partidos de Argentina fueron adquiridas por personas que viven en el país, mientras que otro 35% correspondió a argentinos residentes en Estados Unidos.
«La gente siente que puede ser el último Mundial de Messi y quiere ser parte de ese momento histórico», explicó.
Su mirada sobre Boca
Fanático de Boca Juniors, Abriata también se refirió a la actualidad del club y aseguró que la institución necesita recuperar protagonismo internacional.
Consideró que Boca debería ubicarse «a la altura de los tres o cuatro clubes más grandes de Europa» y afirmó que existen numerosos aspectos de gestión que podrían modernizarse, especialmente en materia de transparencia y experiencia para los socios.
Además, expresó su disposición a colaborar con la institución desde el lugar que sea necesario y sostuvo que el club necesita un cambio profundo para volver a competir por la Copa Libertadores.
Respecto de la conducción de Juan Román Riquelme, opinó que existe un desgaste producto de la falta de resultados deportivos y estimó que el respaldo obtenido en las elecciones de 2023 hoy sería menor.
«Cuando Román ganó, muchos pensamos que futbolísticamente Boca iba a estar mucho mejor. Hoy hay un desgaste porque hace varios años que el club no consigue los resultados que el hincha espera», concluyó.












