4 min de lectura
Un informe privado advirtió que la irregularidad en los préstamos a las familias aumentó por decimonoveno mes consecutivo. Más del 27% de quienes tomaron créditos ya no califican como sujetos de crédito y la situación es especialmente crítica entre los menores de 35 años.
La morosidad en los créditos otorgados a las familias volvió a aumentar en mayo y alcanzó su nivel más alto en más de dos décadas, según un informe de la consultora 1816 elaborado sobre la base de los datos de la Central de Deudores del Banco Central (Cendeu).
De acuerdo con el relevamiento, casi 7 millones de personas ya no reúnen las condiciones para acceder a nuevos préstamos, tanto bancarios como de entidades no financieras, debido a atrasos en el pago de sus obligaciones.
Diecinueve meses consecutivos de aumento
El informe señala que la mora de las familias pasó del 12,1% en abril al 12,7% en mayo, lo que representa la decimonovena suba mensual consecutiva.
En menos de dos años, la irregularidad se multiplicó por cinco: en octubre de 2024 se ubicaba en el 2,5%, mientras que ahora supera el 12%.
Para las empresas, la mora también mostró un deterioro al pasar del 3,3% al 3,5%, mientras que la irregularidad del conjunto del sector privado aumentó del 7,3% al 7,7%.
Según la consultora, se trata del mayor deterioro observado desde la salida de la Convertibilidad.
Casi 7 millones de personas dejaron de ser sujetos de crédito
1816 estimó que más del 27% de las personas que tomaron préstamos dejaron de ser consideradas sujetos de crédito por encontrarse en situación de mora.
«Ese nivel de irregularidad hace difícil que el crédito al consumo vuelva a convertirse en un motor importante de la actividad económica antes de las elecciones del próximo año», sostuvo el informe.
No obstante, la consultora aclaró que el bajo nivel de bancarización y el reducido peso del crédito sobre la economía argentina limitan el impacto macroeconómico del fenómeno.
Los jóvenes, los más afectados
El deterioro se concentra especialmente entre los deudores de menor edad.
El informe indica que casi cuatro de cada diez personas menores de 35 años con créditos vigentes registran al menos una obligación en mora, considerando tanto entidades financieras como no financieras.
La situación por grupos etarios muestra diferencias significativas:
- Entre 18 y 25 años, la irregularidad alcanza el 42,8%.
- Entre 26 y 35 años, llega al 39,3%.
- Entre 36 y 45 años, desciende al 31%.
- Entre 46 y 55 años, se ubica en 23,5%.
También aumentó la mora en entidades no financieras
El deterioro no se limita al sistema bancario.
En las entidades no financieras —que concentran alrededor del 17% del financiamiento a las familias— la morosidad alcanzó el 32,2% en mayo, cuando un año y medio atrás se ubicaba por debajo del 10%.
La evolución refleja un empeoramiento generalizado en la capacidad de pago de los hogares.
La mayoría de los bancos registró un aumento de la mora
El informe también reveló que 26 de las 30 principales entidades financieras incrementaron su nivel de morosidad durante mayo respecto del mes anterior.
Al mismo tiempo, destacó que los bancos privados redujeron significativamente la generación de nuevos préstamos durante los primeros meses del año, mientras que la banca pública sostuvo en mayor medida el nivel de financiamiento.
Qué puede pasar en los próximos meses
Para que la mora comience a bajar, el stock de préstamos debería crecer a un ritmo superior al de los créditos impagos.
Si bien el crédito en pesos dejó de caer en términos reales desde mayo, todavía no muestra una expansión suficiente para revertir la tendencia.
La consultora sostuvo que los datos de junio y julio permitirán evaluar si el pago del aguinaldo contribuye a reducir la irregularidad o si el deterioro continuará durante el segundo semestre.














