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Una captura del programa europeo Copernicus confirmó un fenómeno que los científicos registran desde hace años. El glaciar patagónico comenzó a perder estabilidad luego de décadas de comportamiento excepcional.
Durante décadas, el glaciar Perito Moreno fue considerado una rareza dentro de los grandes hielos de la Patagonia argentina. Mientras otros glaciares avanzaban hacia un retroceso sostenido, este gigante ubicado en Santa Cruz mantenía una estabilidad poco habitual. Sin embargo, esa característica comenzó a cambiar y ahora el fenómeno puede observarse incluso desde el espacio.
El satélite Sentinel-2 del programa europeo Copernicus registró recientemente el frente del glaciar en el Brazo Rico del Lago Argentino. La imagen compara su ubicación actual con la registrada en 2016 y muestra una diferencia visible en la posición del hielo.
La observación satelital confirma lo que distintos equipos científicos vienen documentando desde hace varios años: el Perito Moreno inició una etapa de retroceso.
Un retroceso récord
Un estudio publicado recientemente en la revista científica Progress in Physical Geography, basado en casi 30 años de imágenes satelitales, concluyó que el glaciar presenta una tendencia sostenida de pérdida de superficie.
La investigación, realizada por científicos de la Universidad de Concepción de Chile y del Instituto de Tecnología Birla Mesra de India, determinó que durante 2025 el frente del glaciar retrocedió aproximadamente 385 metros en el sector del Lago Argentino.
Se trata del mayor retroceso registrado en la serie de análisis comprendida entre 1997 y 2025.
Además, entre 1997 y 2023, el glaciar perdió cerca de 3 kilómetros cuadrados de superficie, equivalente a alrededor del 1% de su extensión original.
Rodrigo Abarca del Río, investigador de la Universidad de Concepción y uno de los autores del estudio, explicó que durante décadas el Perito Moreno fue considerado “una de las grandes excepciones glaciológicas del planeta” por su estabilidad.
Según el especialista, el cambio actual podría representar “una transición en el comportamiento” de uno de los glaciares más emblemáticos de la Patagonia.
La barrera natural que protegía al glaciar
Los científicos señalan que una de las claves de la estabilidad histórica del Perito Moreno era la presencia de una morrena sumergida: una acumulación de sedimentos en el fondo del lago que funcionaba como una barrera natural y frenaba el avance del hielo.
Pero cuando el glaciar comenzó a alejarse de esa estructura, el movimiento del hielo se aceleró y aumentó la pérdida de masa.
Investigaciones realizadas por científicos argentinos y japoneses detectaron que desde 2018 el glaciar comenzó a perder masa de manera dinámica por primera vez en casi un siglo.
Además, los períodos de mayor deshielo registrados entre 2020 y 2023 contribuyeron a acelerar el proceso. Desde 2019, el frente habría retrocedido más de 800 metros según mediciones realizadas con radar y satélites.
Una señal para otros glaciares
Los especialistas advierten que el caso del Perito Moreno tiene importancia más allá de la Patagonia. El fenómeno podría anticipar procesos similares en otros glaciares que desembocan en lagos alrededor del mundo.
Cuando un glaciar pierde el apoyo de barreras naturales que limitaban su movimiento, el retroceso puede volverse más rápido y difícil de revertir.
La comunidad científica internacional relaciona estos cambios con el aumento de las temperaturas provocado por el calentamiento global y las emisiones de gases de efecto invernadero.
La imagen captada por Copernicus representa así algo más que una fotografía: es la evidencia visual de un cambio que durante años fue registrado únicamente mediante mediciones científicas.













