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El Gobierno nacional apuesta a destrabar el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada con una reunión prevista para este jueves entre la senadora Patricia Bullrich y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
El encuentro, programado para las 16 en el Senado, buscará consensuar una versión definitiva de la iniciativa, que ya acumula al menos 15 borradores y fue postergada en tres oportunidades por diferencias internas y la falta de acuerdos políticos.
Un proyecto atravesado por cambios y negociaciones
La discusión se reactivó luego de que Bullrich decidiera aplazar el tratamiento del proyecto hasta el 6 de agosto, tras los cuestionamientos de varios gobernadores al capítulo que flexibiliza la compra de tierras por parte de extranjeros.
La legisladora consideró que avanzar sin consenso podía poner en riesgo la aprobación de toda la iniciativa y optó por abrir una nueva instancia de negociación.
Desde su entorno señalaron que el objetivo de la reunión con Sturzenegger será unificar criterios sobre el texto final, aunque no descartaron que también se analicen otras iniciativas impulsadas por el Ministerio de Desregulación.
El reclamo de los gobernadores
Uno de los principales focos de conflicto gira en torno a las disposiciones vinculadas a la adquisición de tierras por extranjeros.
Varios mandatarios provinciales manifestaron reparos al considerar que algunos artículos podrían afectar las facultades de las provincias sobre sus territorios y alterar el equilibrio del federalismo.
Esos planteos llevaron al oficialismo a revisar el articulado para intentar sumar apoyos antes de volver a llevar el proyecto al recinto.
La tensión con Villarruel
Las diferencias también alcanzaron a la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien cuestionó algunos aspectos de la iniciativa y protagonizó un fuerte intercambio con Bullrich.
Según trascendió, la titular del Senado expresó su preocupación por el capítulo referido a las tierras y advirtió sobre la necesidad de preservar la integridad territorial.
La difusión de mensajes privados profundizó el conflicto político entre ambos sectores de La Libertad Avanza, aunque posteriormente Bullrich y Villarruel mantuvieron una reunión para intentar bajar la tensión y coordinar el funcionamiento de la Cámara Alta durante el receso legislativo.
Cambios permanentes y críticas en el Senado
El proyecto sufrió múltiples modificaciones desde su presentación, una situación que generó malestar incluso entre bloques aliados al oficialismo.
Senadores de espacios dialoguistas cuestionaron la dinámica de trabajo al señalar que, en varias oportunidades, debieron analizar versiones distintas del texto con escaso tiempo de revisión.
Entre los cambios ya introducidos figura la eliminación del capítulo referido a los barrios populares, un apartado que había despertado objeciones de distintos sectores políticos y de la Iglesia.
Optimismo oficialista
Pese a las diferencias internas y las sucesivas postergaciones, en la Casa Rosada mantienen una mirada optimista sobre el futuro de la iniciativa.
Fuentes del oficialismo aseguran que las negociaciones avanzan y confían en reunir los apoyos necesarios para que el proyecto pueda ser tratado y aprobado cuando vuelva a la agenda del Senado en las próximas semanas.
















