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El esquema utiliza recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES y apunta a ampliar el acceso a la primera vivienda. Los bancos que obtengan los fondos tendrán 120 días para lanzar sus líneas, con una tasa máxima de 7,5% anual más UVA.
Comenzó este lunes la licitación por $200.000 millones destinada a financiar nuevos créditos hipotecarios UVA, una iniciativa que busca ampliar la oferta de préstamos para quienes quieren comprar su primera vivienda.
La convocatoria, que comenzó a las 11, contempla recursos provenientes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES. Los bancos que resulten adjudicatarios tendrán un plazo de 120 días para poner a disposición de sus clientes las nuevas líneas hipotecarias.
El esquema establece que los préstamos deberán ofrecerse a una tasa máxima de 7,5% anual más actualización UVA, con plazos de devolución de al menos 15 años.
Cómo funcionará la licitación
El Banco Central comunicó a las entidades financieras las condiciones para participar de la convocatoria. Los bancos podrán presentar ofertas en diferentes tramos y deberán proponer una tasa de entre 2,5% y 4,5% anual más UVA para acceder a los fondos.
El dinero proviene de depósitos a plazo fijo realizados por el FGS de la ANSES. Una vez adjudicados los recursos, cada entidad podrá decidir si crea una nueva línea de créditos hipotecarios o utiliza los fondos para ampliar una oferta que ya tenga vigente.
La condición central es que los préstamos financiados mediante este mecanismo deberán destinarse a la compra de primera vivienda.
Además, el monto máximo establecido es de 150.000 UVA, equivalente aproximadamente a USD 200.000, aunque la capacidad real de compra dependerá del precio de las propiedades y de la ciudad en la que se encuentre el inmueble.
Una tasa máxima de 7,5% más UVA
Uno de los principales atractivos del nuevo esquema es el límite establecido para la tasa que podrán cobrar los bancos a sus clientes.
Los créditos tendrán una tasa de hasta 7,5% anual más UVA. Esto significa que el capital adeudado y las cuotas se actualizarán de acuerdo con la evolución de la inflación, mientras que sobre ese saldo se aplicará la tasa correspondiente.
Por eso, un crédito UVA no tiene una cuota fija en pesos durante toda su duración. Tanto el capital como el valor de las cuotas pueden aumentar si sube la inflación.
El plazo mínimo será de 15 años, aunque las entidades podrán ofrecer períodos más extensos, por ejemplo de 20 años, según las condiciones de cada línea.
Los bancos ya comenzaron a mover sus tasas
La expectativa por la nueva licitación generó movimientos incluso antes de que se conocieran los bancos que recibirán los fondos.
Banco Nación aparece entre las entidades con una de las tasas más competitivas para primera vivienda, con una oferta de 6,7% anual más UVA.
También se ubican en niveles cercanos al límite establecido por el nuevo esquema Banco Macro, Banco Credicoop, Banco Francés y Banco Ciudad, con tasas del 7,5% anual más UVA o inferiores, según las condiciones de cada línea.
La posibilidad de que aumente la competencia entre las entidades podría generar nuevas reducciones de tasas. Para los bancos, ofrecer condiciones más atractivas resulta clave para captar a los potenciales compradores que buscan financiar una vivienda.
Quiénes podrán acceder y cuánto podrán pedir
La tasa no será el único factor que determinará cuánto dinero podrá obtener cada solicitante. Uno de los principales criterios será la capacidad de pago.
En términos generales, los bancos analizan que la cuota mensual represente una determinada proporción de los ingresos reconocidos. Ese porcentaje puede rondar el 25%, aunque cada entidad establece sus propios criterios.
Los trabajadores en relación de dependencia suelen tener una evaluación más sencilla porque sus ingresos pueden comprobarse mediante el recibo de sueldo.
En el caso de los trabajadores independientes, monotributistas y responsables inscriptos, el análisis puede ser más restrictivo.
Qué pasa con los monotributistas
Los bancos no necesariamente consideran como ingreso disponible la totalidad de la facturación declarada por un trabajador independiente. Cada entidad utiliza sus propios mecanismos para determinar qué porcentaje de esos ingresos puede utilizarse para calcular la capacidad de endeudamiento.
Por eso, dos personas con una facturación similar podrían obtener montos de crédito diferentes dependiendo del banco en el que realicen la solicitud.
La variación mensual de los ingresos también puede influir en el análisis. La presentación de certificaciones de ingresos o documentación respaldatoria puede complementar la solicitud, pero no modifica necesariamente los criterios internos de cada entidad.
En este segmento, los bancos públicos suelen ofrecer alternativas más flexibles para monotributistas, prestadores de servicios y responsables inscriptos, aunque las condiciones finales dependen de cada línea.
Qué significa que un crédito sea UVA
La UVA (Unidad de Valor Adquisitivo) se actualiza siguiendo la evolución de la inflación. En un préstamo denominado en UVA, el capital se expresa en esa unidad y luego se convierte a pesos al momento de pagar cada cuota.
Por eso, el deudor debe tener en cuenta dos componentes: la actualización del capital por UVA y la tasa de interés que cobra el banco.
El atractivo para el comprador es que las tasas iniciales pueden ser considerablemente más bajas que las de un crédito tradicional a tasa fija. El riesgo está asociado a la evolución de los precios: si la inflación aumenta, también pueden incrementarse el capital expresado en pesos y las cuotas.
Por qué los bancos también buscan estos clientes
Para las entidades financieras, los créditos hipotecarios tienen un atractivo que va más allá del interés que cobran por el préstamo.
Un cliente que toma un crédito a 15, 20 o más años mantiene una relación de largo plazo con el banco. Esa vinculación puede derivar además en la contratación de tarjetas de crédito, cuentas, seguros, paquetes bancarios y otros productos financieros.
Con la licitación de $200.000 millones, el Gobierno busca ampliar el financiamiento disponible para la compra de viviendas y, al mismo tiempo, generar mayor competencia entre los bancos.
El próximo paso será conocer qué entidades resultan adjudicatarias y cómo trasladarán esos fondos a sus clientes. Desde ese momento comenzará a correr el plazo de 120 días para que las líneas estén disponibles.
















