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La agencia calificadora Moody’s anunció este martes una mejora en la nota de la deuda soberana de la Argentina, al elevar la calificación de Caa1 a B3 para los compromisos en moneda local y extranjera. Además, modificó la perspectiva del país, que pasó de estable a positiva.
La firma atribuyó la decisión a una reducción significativa del riesgo de incumplimiento, impulsada por la consolidación del proceso de estabilización macroeconómica, la disciplina fiscal y una mejora en los fundamentos crediticios del país.
En su informe, Moody’s destacó que los superávits fiscales sostenidos, la desaceleración de la inflación y la continuidad de las reformas económicas fortalecieron la credibilidad de la política económica y redujeron la volatilidad. También remarcó una mejora en el frente externo, impulsada por un mayor nivel de exportaciones y el ingreso de inversiones extranjeras, especialmente en los sectores de energía y minería.
La calificadora señaló que la nueva perspectiva positiva refleja la posibilidad de una mejora adicional en la calificación si el país logra consolidar las reformas estructurales, fortalecer su posición externa y sostener el proceso de estabilización económica.
Mejoras también en las notas de moneda local y extranjera
Moody’s precisó que la calificación en moneda local fue elevada de B1 a Ba3, mientras que la de moneda extranjera pasó de B2 a B1.
Según explicó la agencia, la diferencia entre ambas notas responde a una mayor previsibilidad en las políticas públicas, una menor intervención estatal en la economía y un fortalecimiento institucional, aunque todavía persisten desafíos vinculados a los riesgos políticos y al nivel de reservas internacionales.
Caputo y Daza celebraron la decisión
Tras conocerse la noticia, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el viceministro José Luis Daza destacaron el anuncio.
Daza aseguró que, con esta decisión, Moody’s, S&P y Fitch vuelven a ubicar a la Argentina en un nivel similar de calificación por primera vez en más de diez años.
«Desde hoy, miles de fondos e inversores institucionales que requieren la evaluación de dos o tres agencias tienen habilitada la posibilidad de invertir en Argentina», sostuvo el funcionario a través de sus redes sociales.
Moody’s destacó el equilibrio fiscal y las reformas
En el informe, la agencia consideró que el equilibrio de las cuentas públicas se consolidó como el principal ancla del programa económico, permitiendo reducir la inflación, fortalecer la confianza y disminuir las necesidades de financiamiento.
Además, señaló que la eliminación del financiamiento monetario del déficit, la normalización gradual del mercado cambiario y las reformas estructurales favorecieron una recuperación progresiva de la actividad privada.
En ese contexto, Moody’s proyectó un crecimiento del 3,4% para 2026 y del 3,5% para 2027.
Mejor panorama externo
Otro de los puntos destacados por la calificadora fue la mejora en la posición externa del país.
El informe sostuvo que el crecimiento de las exportaciones, el superávit energético y el avance de grandes proyectos de inversión comenzaron a modificar de manera estructural la generación de divisas.
En ese sentido, resaltó el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que acumula proyectos por USD 141.700 millones, de los cuales USD 45.000 millones ya se encuentran en ejecución.
También valoró el incremento de las reservas internacionales durante 2026, con compras del Banco Central superiores a USD 11.000 millones, aunque advirtió que el nivel de reservas aún continúa siendo un punto de vulnerabilidad.
Los riesgos que observa la calificadora
Pese a la mejora en la nota, Moody’s advirtió que el país deberá sostener el proceso de ajuste y consolidar las reformas para fortalecer definitivamente su perfil crediticio.
Asimismo, señaló que las elecciones presidenciales de 2027 representan un factor de incertidumbre. Según la agencia, un eventual cambio hacia políticas económicas más intervencionistas podría afectar la confianza de los inversores, ralentizar la llegada de capitales y limitar la acumulación de reservas, poniendo en riesgo parte de los avances alcanzados hasta el momento.













