Viernes 6 de noviembre de 2026
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El insólito fiasco de Mario Pergolini con Keith Richards: quiso tomar de su famoso vaso y se llevó la peor desilusión de su vida

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En una revelación de backstage que encendió las redes sociales, el conductor relató en la pantalla de El Trece el insólito momento que vivió durante una de las históricas visitas de los Rolling Stones a la Argentina. Pergolini contó cómo, llevado por la tentación de sentirse «un Rolling Stone más», aprovechó un descuido del legendario guitarrista para probar su místico «destornillador», sin imaginarse el amargo y cómico desenlace que lo dejaría con la boca abierta.

La noche prometía ser un hito inolvidable en los camarines de la gira de los Rolling Stones. En medio de la efervescencia noventosa de los shows organizados por la radio Rock & Pop, Mario Pergolini presenció el descenso del mismísimo Keith Richards, quien caminaba rodeado de su personal de seguridad portando su infaltable vaso de «destornillador» —la mítica mezcla de vodka con jugo de naranja—. Cuando el músico apoyó la bebida sobre una mesa y se alejó por unos instantes, la tentación resultó irresistible para el conductor y su amigo Eduardo.

Con la solemnidad de quien profana un altar sagrado —comparando el gesto con tomar del mismísimo cáliz bendecido por el Papa—, Pergolini y su acompañante acordaron beber la mitad del trago abandonado para absorber, aunque fuera por un segundo, el aura mística y rebelde del guitarrista más icónico de la historia del rock. Sin embargo, la brebaje mágico no provocó ningún efecto transformador.

La revelación cayó como un balde de agua fría: el mentado brebaje no tenía una sola gota de alcohol. El entorno de la banda le había servido al guitarrista simple y puro jugo de naranja sin que la estrella lo advirtiera o quizás como parte de una estricta rutina médica. El episodio, recordado con risas junto a Agustín Aristarán y Evelyn Botto en el ciclo Otro Día Perdido, terminó convirtiéndose en una desternillante anécdota de frustración donde el elixir del rock and roll resultó ser una simple bebida matutina.

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