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El diputado nacional fue el principal orador del acto realizado a cuatro años del atentado contra la expresidenta. Antes de hablar, pidió a los militantes que repitieran una canción de La Cámpora que reivindica el liderazgo de Cristina y contiene un mensaje dirigido a Axel Kicillof.
“Una más, a ver, una vuelta más, dale”, pidió Máximo Kirchner. Y ante la respuesta de los militantes, insistió: “No se escucha”.
El diputado nacional estaba sobre un pequeño escenario montado en la intersección de San José y Humberto 1°, en la Ciudad de Buenos Aires, a pocos metros del departamento donde vive su madre, Cristina Kirchner, quien cumple arresto domiciliario por la condena que recibió en la causa Vialidad.
Máximo fue el único orador del acto realizado al cumplirse cuatro años del atentado contra la expresidenta. El 1° de septiembre de 2022, cuando Cristina regresaba a su domicilio de Recoleta, Fernando Sabag Montiel intentó dispararle en la cara. El arma no se disparó y la entonces vicepresidenta sobrevivió al ataque.
Pero, además del aniversario del atentado, la jornada volvió a dejar expuestas las diferencias dentro del peronismo. Antes de comenzar su discurso, Máximo Kirchner decidió darle protagonismo a una canción que la militancia de La Cámpora creó en 2024 y que contiene un mensaje político dirigido al gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Una canción con destinatario político
El tema toma como base musical la cumbia “La Vecina”, de Amar Azul, uno de los grupos más populares del género durante los primeros años de la década del 2000.
La canción fue creada por militantes de La Cámpora en septiembre de 2024, en medio de una etapa de creciente tensión entre el kirchnerismo y Kicillof.
Uno de sus principales objetivos fue responder a un planteo que el gobernador bonaerense había realizado públicamente: la necesidad de renovar las ideas, los liderazgos y las canciones del peronismo.
El estribillo elegido por la militancia no deja dudas sobre el mensaje:
“Cristina es la conducción,
vamos a ver si lo entienden,
somos soldados de Perón
y la Patria no se vende”.
La canción continúa con una declaración de fidelidad hacia la expresidenta:
“Yo siempre te voy a seguir,
no me importa lo que digan,
y si querés otra canción,
vení, te presto la mía”.
Fue precisamente esa última frase la que adquirió mayor significado político por el contexto en el que nació el tema.















