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La Procuración General de la Nación oficializó la recepción de una severa queja disciplinaria impulsada por una organización estadounidense. Se acusa al fiscal Fernando Arrigo de graves irregularidades procesales, vulneración de derechos humanos y de ignorar dictámenes médicos oficiales en la causa por presunta trata de personas en Bariloche.

Tamara y Konstatin rudnev
La actuación de la Justicia Federal argentina vuelve a estar bajo la lupa internacional. En los últimos días, la Procuración General de la Nación confirmó la recepción y el registro formal de una contundente denuncia disciplinaria contra el fiscal federal Oscar Fernando Arrigo. El funcionario judicial está siendo cuestionado por su desempeño en la llamada Causa Rudnev, un complejo expediente que investiga al ciudadano ruso Konstantin Rudnev por presunta trata de personas en la ciudad de San Carlos de Bariloche.
La denuncia, que ingresó formalmente al sistema bajo el número de expediente CUDAP:EXP-MPF:0001580/2026, fue presentada por el American Council for Justice and Conflict Resolution (ACJCR). Esta prestigiosa organización con sede en Nueva Jersey, Estados Unidos, presidida por el distinguido académico y politólogo Stephen Eric Bronner, se especializa en la resolución pacífica de conflictos y la defensa irrestricta de los derechos humanos.
¿De qué acusan al fiscal Fernando Arrigo en la causa Rudnev?
El planteo central del ACJCR exige que las autoridades argentinas investiguen a fondo si el fiscal Fernando Arrigo, junto a su equipo, incumplió con sus deberes fundamentales de objetividad, legalidad y respeto de las garantías constitucionales durante la instrucción del caso contra Konstantin Rudnev.
La organización norteamericana señala que las acciones del Ministerio Público Fiscal en este expediente estarían cruzando los límites del debido proceso. Las principales acusaciones se dividen en dos grandes ejes que han encendido las alarmas de los observadores internacionales: el trato dispensado a las presuntas víctimas y el ensañamiento judicial respecto a las condiciones de detención del imputado, cuyo estado de salud es sumamente delicado.
El polémico caso de Elena Makarova: ¿Una víctima que no quiere serlo?
Uno de los aspectos más controversiales de la causa Rudnev gira en torno a la figura de Elena Makarova, una ciudadana rusa señalada por la fiscalía como presunta víctima de trata de personas. Sin embargo, el desarrollo del expediente muestra contradicciones alarmantes.
Según consta en la documentación respaldatoria de la denuncia, Makarova ha sostenido de manera reiterada y categórica que no se considera víctima de Rudnev. De hecho, el 13 de junio de 2025, la joven envió una carta manuscrita al juez federal Gustavo Zapata solicitando formalmente ser excluida de la nómina de víctimas del expediente.
El ACJCR advierte sobre posibles coacciones por parte del Estado:
- Presiones indebidas: Se denuncia que Makarova habría sido presionada sistemáticamente por las autoridades para que se declare víctima, forzando un relato que ella misma niega.
- Condiciones inhumanas: Tras dar a luz, la joven permaneció alojada en condiciones restrictivas junto a su hijo recién nacido, vulnerando los derechos de las infancias y de las mujeres en período de puerperio.
- Aislamiento legal: La presunta víctima denunció severas dificultades para entablar comunicación privada y fluida con su abogado defensor, objetando además el trato despectivo dado a sus presentaciones escritas.
La entidad estadounidense exige determinar si el fiscal Fernando Arrigo y los fiscales coadyuvantes, Tomás Labal y Gustavo Révora, ignoraron deliberadamente estas manifestaciones para sostener la acusación.
La salud de Konstantin Rudnev: Negativa sistemática al arresto domiciliario
El segundo punto que sostiene la denuncia internacional es la reiterada y «infundada» oposición de la Fiscalía a otorgar el arresto domiciliario a Konstantin Rudnev. En el derecho penal argentino, la prisión preventiva debe ser una medida excepcional (principio de excepcionalidad, necesidad y proporcionalidad), especialmente cuando existen alternativas menos lesivas como las tobilleras electrónicas y cuando la vida del recluso corre peligro.

Elena makarova
A lo largo del proceso judicial, que incluyó audiencias desde abril de 2025, la defensa de Rudnev documentó un severo y progresivo deterioro físico del imputado. Los informes médicos detallan afecciones neurológicas, cardiovasculares y problemas graves de movilidad. Solamente entre mayo y septiembre de este año, el imputado debió ser sometido a tres intervenciones quirúrgicas.
A pesar de que jueces de distintas instancias (como el juez Gustavo Zapata en octubre de 2025 y un tribunal de revisión de General Roca en abril de 2026) concedieron el arresto domiciliario con monitoreo electrónico, el Ministerio Público Fiscal apeló sistemáticamente cada una de estas decisiones.
El contundente dictamen del Cuerpo Médico Forense
El golpe de gracia a la postura de la fiscalía llegó el pasado 8 de octubre de 2026. Tras una evaluación presencial realizada en la vivienda de San Vicente (Buenos Aires), el Cuerpo Médico Forense de la Justicia Federal dictaminó de manera oficial que Konstantin Rudnev no reúne las condiciones físicas para permanecer alojado en un establecimiento penitenciario.
Los peritos oficiales fueron claros: no solo la cárcel es incompatible con su vida, sino que su cuadro clínico requiere internación en un hospital de alta complejidad. «Esa conclusión confirma que las advertencias de los médicos tratantes tenían fundamento objetivo y no eran maniobras dilatorias», sentenció el ACJCR en su escrito.
Presión internacional: Otras ONG se suman al reclamo
El ACJCR no está solo en esta cruzada. La decisión de presentar esta denuncia en Argentina surgió tras analizar los exhaustivos informes publicados por otras entidades globales de peso, como CAP-LC (Coordinación de Asociaciones y Particulares por la Libertad de Conciencia) y el Observatorio Internacional sobre la Libertad Religiosa de los Refugiados (ORLIR), con sede en Italia.
Estas organizaciones coinciden en que existe un patrón de persecución y un desmanejo procesal que requiere una urgente revisión disciplinaria independiente sobre las acciones de Fernando Arrigo, quien actúa como titular de la fiscalía de Bariloche y coordinador provisional del distrito General Roca.

















