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La despedida del Indio Solari obligó a reactivar los canales de comunicación entre el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el referente de La Cámpora, Máximo Kirchner, quienes debieron coordinar la histórica procesión en Avellaneda, que se desarrolló de manera pacífica y con una masiva participación popular.
Según reconstruyeron fuentes vinculadas a la organización, ambos dirigentes mantuvieron al menos tres comunicaciones el viernes pasado, cuando se confirmó la muerte del músico, lo que aceleró las definiciones sobre la logística del velorio y la coordinación entre la Provincia de Buenos Aires, el municipio de Avellaneda y el entorno del artista.
Máximo Kirchner estuvo durante gran parte de la jornada en la casa del músico en Parque Leloir, acompañado por la familia del Indio, mientras que Kicillof participó de actividades oficiales y luego siguió de cerca la organización del operativo. Ambos coincidieron en remarcar el carácter emotivo y ordenado de la despedida.
En el armado del operativo tuvo un rol central el municipio de Avellaneda, encabezado por Jorge Ferraresi, que puso a disposición el Polideportivo Gatica como sede del velorio tras descartarse otras alternativas. La Provincia aportó recursos sanitarios, seguridad y logística, mientras que militantes de La Cámpora participaron en tareas de organización y contención dentro del predio.
Desde ambos sectores destacaron que la coordinación fue “cordial” y enfocada exclusivamente en garantizar el desarrollo del evento, aunque aclararon que este acercamiento no implica cambios en la relación política de fondo.
En ese sentido, en el entorno de Kicillof señalan que el vínculo con el sector de Máximo Kirchner sigue atravesado por diferencias estratégicas, mientras que en el cristinismo subrayan que la intervención del diputado estuvo vinculada principalmente a su relación personal con el músico y su familia.
Por ahora, en la mesa del peronismo no se registran definiciones sobre los temas centrales que tensionan la interna, como el armado electoral, el rol de Cristina Kirchner y la eventual candidatura presidencial de Kicillof. La coordinación por el velorio del Indio Solari aparece así como un episodio excepcional de articulación política, sin impacto directo en la dinámica interna del espacio.















