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Nancy Forlini y Mariano Perroni, integrantes del chat «Tigre», se sentarán por primera vez frente a los jueces. La semana pasada, Dalma reveló detalles desgarradores: «Lo veíamos mal, caminaba mal, a veces no entendíamos lo que decía». El juicio llega a su audiencia 17.
Hay audiencias que duelen más que otras. La de este martes en el Tribunal Oral en lo Criminal N.° 7 de San Isidro es una de esas. Dalma Maradona fue citada otra vez para declarar por la muerte de su padre, Diego Armando Maradona. Y esta vez no estará sola.
Junto a ella, por primera vez, se sentarán dos acusados que hasta ahora habían permanecido en silencio: Nancy Forlini, la exjefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, y Mariano Perroni, coordinador de enfermeros. Ambos formaban parte del famoso chat «Tigre», ese grupo de WhatsApp que se volvió prueba clave para entender qué pasó en los días previos al 25 de noviembre de 2020.
Las palabras que rompieron el silencio
Cuando Dalma declaró por primera vez, no dejó títere con cabeza. Dijo lo que millones de argentinos querían escuchar y lo que tal vez nadie quería oír: que la familia había advertido, una y otra vez, que Diego no estaba bien.
«Le habíamos dicho a Luque, Cosachov y Díaz que no lo veíamos bien a papá», reveló en aquella oportunidad.
Y fue más allá. Describió con crudeza el deterioro físico y mental delDiego en sus últimos días:
«Caminaba mal, a veces lo sentíamos un poco perdido, nos llamaba por videollamada y no entendíamos lo que decía».
También acusó al equipo médico de ignorar esas advertencias. Dijo que le prometieron enfermeros las 24 horas, gente capacitada para darle los medicamentos. Pero que en la práctica, la familia fue apartada y sus reclamos cayeron en oídos sordos.
El chat «Tigre» y los acusados que llegan por primera vez
Forlini y Perroni no son dos nombres menores. Ambos integraban ese chat donde se tomaban decisiones, se discutían horarios, se asignaban tareas y, según la acusación, se ocultaban errores.
En el grupo «Tigre» también estaban el médico clínico Pedro Di Spagna, los acusados Ricardo Almirón y Dahiana Gisela Madrid, el neurólogo Jorge Macía, el kinesiólogo Nicolás Parente, administrativos de Swiss Medical como Enrique Barrio y Germán Dornelli, y una larga lista de enfermeros: Tamara Mansilla, Cintya Córdoba, Aldo Arnez Zenteno, Daiana Cáceres y Roxana Tomaselli.
Perroni llega dispuesto a responder preguntas. Forlini, en cambio, solo contestará a sus defensores, los abogados Nicolás D’Albora y Agustín Varela. Es su derecho. Pero el tribunal y la familia quieren escucharlos.
El auditor que dejó de intervenir
La audiencia de este martes también incluirá el testimonio de Guillermo Charovsky, jefe de Walter Espeche, auditor de terreno de Swiss Medical en La Plata.
La semana pasada, Charovsky dio un dato clave: el 4 de noviembre de 2020 recibió el pedido de internación domiciliaria para Maradona. Pero esa internación nunca se concretó.
¿Qué pasó? Según Charovsky, Diego fue derivado de la Clínica Ipensa al Sanatorio Olivos, donde lo operaron de urgencia por un hematoma subdural. Después de esa operación, su superior le ordenó «dejar de intervenir» porque el tratamiento delDiego continuaba en zona norte.
Queda la pregunta: ¿por qué no se insistió? ¿Por qué nadie empujó para que la internación domiciliaria con enfermeros las 24 horas fuera una realidad?
La audiencia 17: lo que se juega
El juicio ya lleva diecisiete audiencias. Se han escuchado decenas de testigos, médicos, enfermeros, familiares. Pero aún faltan piezas clave. Dalma vuelve al estrado porque los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón quieren profundizar en sus dichos.
Y Por primera vez, Forlini y Perroni abrirán la boca. Lo harán en un tribunal que mira al mundo, con la prensa internacional atenta, con los fanáticos de Diego pendientes de cada palabra.
No es solo un juicio más. Es el juicio por la muerte del hombre que fue Dios para millones. Y cada testimonio, cada lágrima de Dalma, cada excusa de un acusado, se convierte en histori
















