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El nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, encabezó este martes su primera conferencia de prensa en la Casa Rosada y dejó en claro el cambio de estilo que el Gobierno busca imprimirle a la comunicación oficial tras la salida de Manuel Adorni.
Con un tono moderado, un discurso centrado en la economía y una presentación apoyada en gráficos, el flamante portavoz respondió preguntas durante una hora. En el entorno oficial consideraron que el objetivo se cumplió: marcar diferencias con la gestión anterior.
«El objetivo está cumplido. Ser totalmente diferentes a Manuel Adorni», resumió uno de los estrategas de comunicación del Gobierno.
Un nuevo formato para la Vocería
Las diferencias no fueron solo discursivas. La conferencia mostró cambios en la puesta en escena: un fondo renovado con mayor iluminación, la incorporación del logo de la Vocería en el atril y una pantalla para exhibir gráficos e indicadores económicos durante la exposición.
Además, por primera vez fueron invitados los voceros de los distintos ministerios y áreas del Gobierno. En primera fila se ubicó el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández, mientras que el asesor presidencial Santiago Caputo siguió la conferencia desde el fondo de la sala.
Antes del encuentro con la prensa, Ravier mantuvo una reunión con su equipo para repasar las preguntas que consideraban más probables, especialmente aquellas vinculadas con la salida de Adorni y el inicio de la gestión del nuevo jefe de Gabinete, Diego Santilli.
La salida de Adorni y la investigación
Uno de los primeros temas abordados fue la renuncia de Manuel Adorni. Ravier leyó una respuesta preparada en la que sostuvo que el exfuncionario «tomó la decisión personal de abandonar el Gobierno de forma indeclinable y enfrentar el proceso judicial como un ciudadano privado».
También afirmó que el Poder Ejecutivo no interferirá en la investigación judicial y señaló que las actuaciones administrativas sobre las operaciones realizadas por empleados de la Vocería forman parte de un procedimiento habitual.
Economía como eje
La conferencia comenzó con una extensa presentación sobre indicadores económicos y medidas de gestión. Ravier buscó transmitir un mensaje de continuidad en el rumbo económico y aseguró que, si bien todavía existen desafíos, «el rumbo es por acá» y que la situación «va a mejorar para todos».
Durante las preguntas evitó confrontaciones con los periodistas y respondió con un perfil técnico, especialmente en los temas económicos, un aspecto que desde el oficialismo consideran uno de sus principales atributos.
Restricciones a la prensa
El momento de mayor tensión se produjo cuando fue consultado por las restricciones que desde hace dos meses limitan la circulación de los periodistas acreditados dentro de la Casa Rosada.
Ravier respondió que el Gobierno analiza revisar esas medidas, aunque evitó confirmar cambios concretos. Como argumento, comparó el funcionamiento de la Casa Rosada con otras sedes gubernamentales, como la Casa Blanca, donde —según señaló— los periodistas trabajan en un edificio separado.
Las restricciones fueron implementadas luego de un informe televisivo que derivó en una presentación judicial de la Casa Militar. Aunque esa denuncia fue posteriormente desestimada por la Justicia, las limitaciones para la prensa permanecen vigentes.
Una nueva etapa
Más allá del contenido de la conferencia, en el Gobierno consideran que el debut de Ravier marcó el inicio de una nueva etapa en la comunicación oficial. En los próximos días se formalizará su designación al frente de una Secretaría de Vocería Presidencial que dependerá directamente del presidente Javier Milei, una estructura que la Casa Rosada busca mantener bajo la órbita exclusiva del jefe de Estado.













