Lunes 6 de julio de 2026
Oficial $1.510,00Blue $1.515,00MEP $15.237,00

Los secretos de Sabrina González Pasterski, la física que busca descifrar el «código fuente» del universo

5 min de lectura

Con apenas 14 años, Sabrina González Pasterski logró una hazaña poco común: construyó un avión con sus propias manos y lo piloteó sola. Dos décadas después, la física teórica estadounidense lidera uno de los proyectos más ambiciosos de la ciencia moderna: intentar demostrar que el universo tridimensional podría estar «codificado» en dos dimensiones.

Conocida en algunos medios como la «nueva Einstein», una etiqueta que ella misma rechaza, la investigadora se convirtió en una de las figuras más prometedoras de la física teórica gracias a sus aportes sobre gravedad cuántica, agujeros negros y holografía celestial.

De construir un avión a ingresar al MIT

Nacida en 1993 en Chicago, Estados Unidos, González Pasterski es hija de un padre de ascendencia polaca y una madre de origen cubano. Desde muy pequeña mostró interés por la aviación: comenzó a tomar clases de vuelo a los nueve años y, a los 12, inició la construcción de un avión experimental, al que incluso incorporó modificaciones propias.

El proyecto fue determinante para su futuro académico. Tras quedar inicialmente en lista de espera, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) decidió admitirla al conocer el trabajo que había realizado.

Aunque ingresó con la intención de estudiar ingeniería aeroespacial, rápidamente cambió de rumbo.

«Ya había hecho lo de la aeronáutica. Ahora quería ser física», explicó años después.

Se graduó en apenas tres años con promedio perfecto y se convirtió en la primera mujer en décadas en liderar el programa de Física del MIT.

Harvard y el desafío de unir las grandes teorías de la física

En 2013 comenzó su doctorado en la Universidad de Harvard bajo la dirección del reconocido físico Andrew Strominger.

Su objetivo fue abordar uno de los mayores desafíos de la ciencia contemporánea: encontrar una teoría capaz de unificar la mecánica cuántica —que explica el comportamiento de las partículas subatómicas— con la relatividad general de Albert Einstein, que describe la gravedad y el funcionamiento del universo a gran escala.

Esa búsqueda, conocida como gravedad cuántica, continúa siendo uno de los grandes problemas abiertos de la física.

Los trabajos que llamaron la atención de Stephen Hawking

Durante su doctorado publicó una serie de investigaciones que rápidamente ganaron reconocimiento internacional.

En uno de sus primeros trabajos describió el denominado «efecto de memoria de spin», un fenómeno que explica cómo las ondas gravitacionales pueden dejar cambios permanentes en el espacio-tiempo después de atravesarlo.

Más tarde demostró que un fenómeno similar ocurre con las ondas electromagnéticas y estableció una equivalencia matemática con un conocido resultado de la física de partículas.

Sus investigaciones fueron citadas por el físico británico Stephen Hawking, junto con Malcolm Perry y Andrew Strominger, en un estudio sobre la información contenida en los agujeros negros.

La referencia impulsó su reconocimiento internacional antes de cumplir los 30 años.

La teoría que intenta explicar el universo como un holograma

Uno de sus aportes más importantes llegó en 2017, cuando participó en una investigación que dio un fuerte impulso al desarrollo de la llamada holografía celestial.

La propuesta sostiene que los procesos físicos que ocurren en un universo de tres dimensiones podrían describirse completamente mediante una teoría definida sobre una superficie bidimensional, de forma similar al funcionamiento de un holograma.

Si esta hipótesis logra confirmarse, podría representar un paso decisivo hacia una teoría unificada de la gravedad cuántica.

El proyecto que dirige desde Canadá

Desde 2021, González Pasterski dirige la Iniciativa de Holografía Celestial en el Instituto Perimeter de Física Teórica, en Waterloo, Canadá.

El programa reúne a especialistas en gravedad cuántica, física matemática y teoría de partículas, y cuenta con un financiamiento de aproximadamente 8 millones de dólares aportados por la Fundación Simons.

La científica incluso rechazó una millonaria oferta académica de la Universidad de Brown para dedicarse por completo al desarrollo de este proyecto.

«Busco el código fuente del universo»

Lejos de la exposición mediática, González Pasterski ha evitado el apodo de «la próxima Einstein», al considerar que genera expectativas poco realistas.

Su objetivo, asegura, sigue siendo el mismo que cuando era adolescente y armaba un avión pieza por pieza: comprender cómo se construyen sistemas complejos a partir de elementos fundamentales.

Solo que ahora, la estructura que intenta descifrar es mucho más grande.

«Lo que busco es el código fuente del universo», resumió la física, una de las investigadoras que hoy trabaja en responder algunas de las preguntas más profundas sobre la naturaleza de la realidad.

Compartir
Sitio protegido por Google reCAPTCHA. Ver políticas de privacidad y términos de servicio.

Desarrollo Web Efemosse