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La Cámara Federal de Casación Penal anuló el arresto domiciliario del ciudadano ruso acusado por presunta trata de personas en Bariloche. Sin embargo, dispuso una evaluación médica integral antes de cualquier traslado a una unidad penitenciaria. La defensa anticipó que apelará a la Corte Suprema.
La Cámara Federal de Casación Penal revocó la prisión domiciliaria que Konstantin Rudnev cumplía desde fines de abril en el marco de la que investiga al ciudadano ruso en Bariloche por presunta trata de personas. El tribunal, por unanimidad, hizo lugar a un recurso del Ministerio Público Fiscal y ordenó que el imputado regrese a una unidad penitenciaria.
Sin embargo, el fallo dictado por los jueces Guillermo Yacobucci, Mariano Borinsky y Carlos Mahiques incluyó una condición clave que frena cualquier traslado inmediato: antes de ejecutarlo, el Cuerpo Médico Forense deberá realizarle a Rudnev una evaluación médica integral —con asistencia de traductor— para determinar si el Servicio Penitenciario Federal (SPF) puede garantizar la atención adecuada de sus patologías.
El ciudadano ruso, que rompió el silencio el lunes pasado con un video en el que reveló que estuvo 11 años preso en su país por hablar contra el régimen de Vladimir Putin, debió ser operado de urgencia por una hernia inguinal y se encuentra en plena recuperación postquirúrgica.
Por qué Casación revocó la domiciliaria
Los jueces consideraron que la resolución que había otorgado el arresto domiciliario a Rudnev realizó un análisis incompleto. Entre los argumentos para revocar el beneficio, señalaron:
- Riesgo de fuga: sostuvieron que persisten elementos objetivos que justifican mantener la prisión preventiva en un establecimiento penitenciario.
- Informe desactualizado: el estudio socioambiental utilizado para respaldar la domiciliaria en una vivienda de San Vicente había sido confeccionado meses atrás y no reflejaba la situación actual.
- Garantías insuficientes: cuestionaron la eficacia del sistema de monitoreo electrónico y la idoneidad de las personas que actuaban como garantes, entre ellos el propio abogado defensor Martín Sarubbi.
El freno médico que complica a la Fiscalía
Pese a la revocación, el estado de salud de Rudnev se interpuso en el camino hacia la cárcel. Durante el trámite del recurso fiscal, la defensa informó la cirugía de urgencia por hernia inguinal. Casación aceptó ese hecho como determinante y condicionó cualquier traslado a una evaluación médica previa.
El expediente regresará al juzgado de origen, y Rudnev no podrá ser movido hasta que exista una certificación médica que garantice que la unidad penal de destino cuenta con los medios sanitarios suficientes para atender sus patologías.
Qué dice la defensa y qué críticas lanza contra la Fiscalía
El abogado Martín Sarubbi confirmó que apelará la resolución ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Sostiene que los severos problemas de salud de su cliente hacen indispensable que transite la investigación bajo prisión domiciliaria.
Desde el entorno de Rudnev lanzaron críticas contundentes contra la acusación en el marco de la Causa Rudnev:
«La resolución no menciona que la presunta víctima, Elena Makarova, declaró en Cámara Gesell que no es víctima de nada ni de nadie»
También denunciaron que un peritaje de Gendarmería Nacional demostró que los medicamentos secuestrados no eran drogas ilegales, pero la Fiscalía mantiene la imputación por estupefacientes. «No presentaron una sola prueba de trata de personas simplemente porque los hechos no existieron», reclamaron.
Sobre la supuesta destrucción de pruebas, el entorno de Rudnev aseguró: «Le quitaron los teléfonos en el momento exacto de la detención en el aeropuerto, por lo que es imposible que borrara registros».
Lo que viene
La Corte Suprema tiene la próxima palabra en la Causa Rudnev. Si acepta el recurso, el acusado podría seguir en su casa de San Vicente bajo monitoreo electrónico. Si no, deberá esperar la evaluación médica forense que determine si el SPF puede hacerse cargo de su salud. En el medio, el expediente acumula contradicciones: la víctima dice no ser víctima, los peritajes descartan drogas y la defensa denuncia una causa sin pruebas.















