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El complejo escenario de la seguridad nacional e internacional frente a la inminente visita del Papa Francisco a la Argentina fue el eje central de la reciente entrevista que el especialista en ciberseguridad y terrorismo, Daniel Adler, le brindó a la periodista Julieta Elgul en Radio Power. Durante el extenso diálogo, el experto desgranó los preparativos logísticos del Ministerio de Seguridad, reveló la utilización de armamento antidrones de última generación y lanzó una cruda advertencia sobre la alarmante permeabilidad de las fronteras argentinas frente a la infiltración sistemática de organizaciones criminales y sicarios extranjeros.

El especialista en ciberseguridad y terrorismo, Daniel Adler.
Entrenamiento táctico en Israel y la guerra global contra el terror
La entrevista radial inició abordando el reciente viaje de Adler a Israel, el cual coincidió temporalmente con el intento de secuestro de un avión comercial en Medio Oriente. El especialista detalló que su presencia en dicho territorio no fue fortuita, sino que responde a un estricto régimen de perfeccionamiento táctico y logístico: «Cada seis meses tengo entrenamiento, capacitación. Fue netamente por entrenamiento y temas laborales», confirmó.
Al ser consultado sobre las especificidades de esta preparación internacional, Adler fue minucioso al enumerar las disciplinas que requiere un experto en su área. «Siempre es lo mismo: guerra contra el terror, guerra urbana, estrategias de contrainteligencia, todo lo que nosotros nos dedicamos en Sur, Centroamérica y el Caribe», explicó, dejando en claro que el organizador estratégico necesita actualizaciones permanentes.
Para el especialista, el combate al narcoterrorismo requiere un nivel de sofisticación que no admite improvisaciones. Su entrenamiento abarca tácticas extremas como «conducción evasiva, disparo vehicular, técnica de Krav Magá, detección de sospechosos mediante lenguaje no verbal y psicología de la ropa». La justificación para este despliegue es clara: «Nuestro rival también es muy unido y tiene bases en todas las triples fronteras, dobles fronteras en todos los países. No nos podemos quedar atrás, de hecho tenemos que ser siempre superiores a las organizaciones criminales».
El desafío logístico: la visita de Su Santidad y los tres anillos de seguridad
El foco del análisis viró posteriormente hacia el megaoperativo que el Estado argentino se encuentra diagramando para recibir al Papa Francisco, en un contexto global signado por las alertas terroristas. Adler ratificó que el Ministerio de Seguridad, a través de la funcionaria Alejandra Monteoliva, ya emitió directrices técnicas muy precisas, estructurando un despliegue sin precedentes para proteger al Sumo Pontífice durante los días 8, 9 y 10 de su visita.
Las cifras del operativo exponen la magnitud del desafío: Su Santidad arribará a Aeroparque escoltado por 240 cardenales y 80 periodistas acreditados formalmente por el Vaticano. Su agenda en territorio nacional contempla la asistencia a cuatro eventos de carácter masivo, la celebración de tres misas y la participación en once eventos privados. Durante este derrotero, se desplazará por tres jurisdicciones distintas, estimándose que tendrá contacto con una multitud de al menos 7 millones de personas.
Para garantizar su integridad física, Adler confirmó que «su seguridad va a contar con tres anillos de seguridad similar a los del Presidente de la República». La automotriz Toyota preparó dos Papamóviles equipados con «especificaciones de blindaje especial del Vaticano». El despliegue, planificado bajo un estricto sistema de «cápsulas de seguridad», incluirá ambulancias, vehículos blindados, vehículos adelantados y señuelos El blindaje del anillo más cercano y crítico incluirá el uso de «capas de Kevlar, que son como portafolios que se despliegan y lo blindan», apoyados por sistemas de geoposicionamiento para neutralizar posibles ataques de francotiradores.
La amenaza aérea y el despliegue del cañón antidrones NovaQuad
Al abordar el uso abusivo de los drones en la actualidad y el riesgo extremo que representan si son utilizados como vectores de ataque, Adler introdujo una de las tecnologías de defensa clave que formará parte del operativo papal: el sistema NovaQuad.
«NovaQuad es una especie de cañón antidrones, que puede neutralizar drones, porque se cree que el dron con explosivo podría ser una de las amenazas a tener en cuenta, y el Ministerio de Seguridad también se está preparando para esa hipótesis», detalló el experto en la entrevista.
Adler dimensionó la gravedad de esta amenaza explicando que la capacidad de adherir un explosivo plástico tipo C4 a un dispositivo aéreo comercial lo convierte en un arma letal: «Puede llevar dos kilos y medio, es absolutamente letal». Para graficar que esto no es ciencia ficción, recordó que «muy cerca de la República Argentina, a 2.500 kilómetros está La Paz, donde durante muchos años se ensamblaron drones que después eran transportados a Rusia para bombardear Ucrania, lo mismo con Venezuela». Pese a estos riesgos, descartó la viabilidad de utilizar escudos antimisiles, ya que interceptar un proyectil sobre una multitud de siete millones de personas causaría secuelas humanas devastadoras.
Fronteras permeables, sicarios extranjeros y la «Ley del Enemigo»
En el tramo final de su análisis sobre seguridad, Adler expuso la grave situación estructural que atraviesa la Argentina frente al crimen organizado internacional. Ante la pregunta de Elgul sobre el compromiso regional en esta lucha, el especialista fue determinante: «Hay muchos países que se han convertido en narcopaíses, narcoestados».
Mencionó que existen al menos «200 actores internacionales en Latinoamérica de muy, muy grande poderío», nombrando organizaciones de enorme peligrosidad como el cártel de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, disidencias del Tren de Aragua y de las FARC, el PCC (Primer Comando Capital), el Comando Vermelho, y las mafias italianas. El nivel de penetración es tal que estas bandas «ponen presidentes en sus puestos, ponen ministros de seguridad en sus puestos».
Finalmente, Adler aportó estadísticas crudas sobre la realidad territorial argentina, la cual sufre las consecuencias de poseer «al menos mil pasos ilegales» en sus fronteras. «Tenemos que darnos cuenta que el 45% de los sicarios en Rosario no son argentinos, que el 50% del narcomenudeo en CABA no está manejado por argentinos», sentenció el experto, exigiendo la pronta aplicación de la denominada «ley del enemigo extranjero» para frenar el avance de la narcocultura en las ciudades del país.
















