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En el marco de los 160 años de la Sociedad Rural Argentina y tras una dura jornada para los bonos y acciones locales, el ministro de Economía defendió la ortodoxia fiscal ante los principales empresarios del sector. Atribuyó la turbulencia financiera al temor de los inversores a un eventual retorno del kirchnerismo y repasó las medidas de alivio arancelario e incentivo al crédito agropecuario.
Con el índice de JP Morgan tocando los 925 puntos básicos —el registro más alto desde octubre de 2025— y luego de una rueda donde los bonos soberanos cayeron 2,5% y el Merval cedió 4,1%, el ministro de Economía, Luis Caputo, buscó llevar tranquilidad a los mercados. En su discurso por los 160 años de la Sociedad Rural Argentina junto al titular de la entidad, Nicolás Pino, el funcionario descartó que el salto de los indicadores responda a debilidades del programa económico y lo atribuyó a la incertidumbre electoral. «Lo que algunos tienen miedo es que no esté el presidente Milei», sentenció ante una audiencia colmada de empresarios agropecuarios, energéticos y mineros.
Durante su exposición, el titular del Palacio de Hacienda rechazó de plano las voces que reclaman una flexibilización del gasto público o un «plan platita» ante la desaceleración del nivel de actividad. Caputo defendió el equilibrio fiscal innegociable y argumentó que la sociedad argentina valora el rumbo trazado por el Ejecutivo. Asimismo, relativizó el impacto del escenario político en los Estados Unidos y Brasil sobre los activos locales, afirmando que la relación bilateral con Washington se mantendrá inalterada sin importar los cambios de gestión.
En un guiño directo al sector agropecuario, el ministro repasó los hitos de la gestión para el campo, destacando la reducción de aranceles a fertilizantes y agroquímicos, la eliminación de derechos de exportación para las economías regionales y la lechería, y la apertura de 226 mercados internacionales. En esa línea, resaltó el incremento de la superficie sembrada a 44,6 millones de hectáreas y la expansión del crédito productivo a través del Banco Nación y el BICE, que proyecta alcanzar los $4 billones para el ciclo 2026.
















