Lunes 29 de junio de 2026
Oficial $1.495,00Blue $1.510,00MEP $15.071,00

El impacto de la salida de Adorni: qué cambió en la imagen del Gobierno y qué espera ahora la sociedad

4 min de lectura

Según el consultor Federico Aurelio, la renuncia del exvocero permitió al Gobierno cerrar una crisis política, aunque el respaldo social dependerá de que la recuperación económica se refleje en el empleo y el poder adquisitivo.

La salida de Manuel Adorni marcó un punto de inflexión para el Gobierno de Javier Milei. Tras varios meses de desgaste político y mediático, la administración nacional busca dejar atrás una de las crisis más prolongadas de su gestión y volver a concentrar la agenda en la economía, un terreno que considera clave para recuperar la iniciativa.

Así lo analizó el consultor Federico Aurelio, titular de Aresco, quien sostuvo que la renuncia del exvocero representó un alivio para buena parte del escenario político y mediático, aunque advirtió que el verdadero desafío del oficialismo pasa por responder a las demandas económicas de la sociedad.

«Este tema protagonizó mediáticamente casi los últimos tres meses», señaló Aurelio, al explicar que la expectativa del Gobierno es que la discusión pública vuelva a centrarse en la gestión y en la evolución de los indicadores económicos.

El costo político del caso Adorni

Para el consultor, las denuncias que involucraron a Adorni afectaron uno de los principales activos políticos de Javier Milei: su discurso de ruptura con la política tradicional.

Aurelio sostuvo que una parte del electorado comenzó a asociar el episodio con prácticas habituales de la dirigencia que el Presidente prometía combatir, lo que debilitó la imagen de renovación que había caracterizado al oficialismo desde su llegada al poder.

No obstante, consideró que el impacto del caso tiene un límite y que el futuro del respaldo social dependerá mucho más de la evolución económica que de la crisis política en sí.

Un apoyo que se mantiene, pero con condiciones

Según los relevamientos de Aresco, el respaldo al Gobierno se estabilizó en torno al 40% desde abril, luego de una caída registrada durante febrero y marzo.

Dentro de ese universo, Aurelio diferenció un núcleo duro cercano al 25% de votantes que mantiene su apoyo al Presidente y otro segmento, más moderado, que hoy representa alrededor del 15% y condiciona su respaldo a mejoras concretas en su situación económica.

En ese sentido, explicó que ese electorado espera que la baja de la inflación y la estabilidad macroeconómica se traduzcan en mejores ingresos, mayor actividad y recuperación del consumo.

El empleo desplazó a la inflación

Uno de los datos más relevantes de los estudios de opinión, según Aurelio, es que el trabajo pasó a ocupar el primer lugar entre las preocupaciones de los argentinos, por encima de la inflación.

La inquietud no se limita al temor de perder el empleo, sino que también abarca la pérdida de poder adquisitivo, la reducción de horas extras y la necesidad de buscar ingresos adicionales para llegar a fin de mes.

Por ese motivo, el consultor advirtió que existe una brecha entre los indicadores macroeconómicos que muestra el Gobierno y la percepción cotidiana de la población, que todavía no observa una mejora significativa en su economía familiar.

Milei conserva el liderazgo

En el plano político, Aurelio afirmó que Javier Milei continúa siendo el principal referente de su espacio y que hoy compite, sobre todo, contra la evaluación de su propia gestión más que frente a dirigentes opositores.

Respecto del escenario electoral hacia 2027, señaló que el oficialismo mantiene una posición favorable en intención de voto, aunque aclaró que el panorama dependerá tanto de la evolución económica como de la reorganización de la oposición.

En ese marco, identificó al gobernador bonaerense Axel Kicillof como el dirigente peronista mejor posicionado en las encuestas, aunque remarcó que todavía quedan definiciones importantes dentro del peronismo que podrían modificar el escenario.

La economía, el factor decisivo

Para Aurelio, la nueva etapa del Gobierno estará determinada menos por las consecuencias políticas del caso Adorni y mucho más por la capacidad de mejorar las condiciones de vida de la población.

Si el crecimiento económico logra reflejarse en el empleo, los salarios y el poder de compra, el oficialismo tendrá mayores posibilidades de sostener el respaldo social. En cambio, si esa mejora no llega al bolsillo de los argentinos, el apoyo podría volver a resentirse, aun cuando los indicadores macroeconómicos continúen mostrando señales positivas.

Compartir
Sitio protegido por Google reCAPTCHA. Ver políticas de privacidad y términos de servicio.

Desarrollo Web Efemosse