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El Gobierno nacional trabaja en un proyecto de reforma electoral que reinstauraría el sistema de listas colectoras, adaptado a la Boleta Única de Papel, como moneda de cambio para conseguir el apoyo del PRO, la UCR y los gobernadores a la eliminación o suspensión de las PASO. La iniciativa, impulsada por Karina Milei, todavía no fue presentada formalmente en el Congreso y se encuentra en fase de negociación.
| Impulsora | Karina Milei, secretaria General de la Presidencia |
| Negociador principal | Diego Santilli, jefe de Gabinete |
| Diseño técnico | Eduardo «Lule» Menem y Martín Menem |
| Qué reemplazaría | Las PASO como mecanismo ordenador de alianzas y candidaturas |
| Alcance | Diputados nacionales (no aplicaría a senadores) |
| Plazo de aprobación | Antes de fines de agosto de 2026 |
| Definiciones territoriales | Septiembre de 2026, provincia por provincia |
Qué son las listas colectoras y cómo funcionarían
El mecanismo de las colectoras permite que distintas listas de candidatos para una categoría menor —como diputados nacionales— se adhieran o «enganchen» a una única lista de una categoría superior, como la de presidente. En términos prácticos, un mismo candidato presidencial puede traccionar votos para varias nóminas legislativas distintas, aunque estas pertenezcan a partidos diferentes.
Según trascendidos de la Casa Rosada, el proyecto permitiría que una misma alianza pueda presentar distintas listas de diputados o senadores nacionales, todas adheridas a un único candidato presidencial. En la práctica, esto habilitaría a que los gobernadores conserven sus propias listas legislativas provinciales mientras respaldan la candidatura presidencial de Javier Milei, evitando así competir directamente contra postulantes de La Libertad Avanza en sus distritos.
El antecedente más recordado de este sistema data de las elecciones generales de 2011, cuando las candidaturas a gobernador bonaerense de Daniel Scioli y Martín Sabbatella —de partidos distintos— aparecieron ambas adheridas a la boleta presidencial de Cristina Fernández de Kirchner. El sistema fue prohibido en 2019 por el entonces presidente Mauricio Macri mediante el decreto 259/2019, bajo el argumento de que generaba confusión en el electorado y una competencia desigual entre fuerzas grandes y chicas.
Un esquema «2.0» pensado para la Boleta Única
La versión que negocia el oficialismo no sería una réplica exacta del modelo derogado en 2019, ya que debe adaptarse al esquema de la Boleta Única de Papel, donde todas las listas figuran en una misma papeleta y el elector marca con una cruz su opción. Por eso, desde el Gobierno evitan llamarlo «colectora» en sentido estricto y también rechazan que se trate de una nueva Ley de Lemas, aunque el objetivo de fondo —sumar votos de otros espacios políticos a una misma candidatura presidencial— sea equivalente.
De acuerdo con los borradores que circulan en el Senado, en principio se habilitaría una sola lista colectora por alianza, con la opción adicional de una «lista completa». Este detalle es clave porque el sistema no se aplicaría a la categoría de senadores nacionales, dado que allí el oficialismo podría perder bancas si, por ejemplo, el peronismo unificado concentra un porcentaje mayor de votos y se queda con las dos bancas por mayoría.
Quiénes negocian y qué buscan los gobernadores
La negociación se intensificó tras la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete y la llegada de Diego Santilli, quien recibió el encargo de recomponer el vínculo con los bloques dialoguistas y los mandatarios provinciales. Santilli ya mantuvo conversaciones con gobernadores como Raúl Jalil (Catamarca), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Marcelo Orrego (San Juan).
Para los gobernadores aliados, el atractivo del esquema es doble: por un lado, podrían presentar listas propias de diputados y senadores nacionales sin que La Libertad Avanza les imponga un candidato competidor en su distrito; por otro, sus nóminas se beneficiarían de la «tracción» de votos que genera la figura presidencial de Milei, algo especialmente útil en aquellos espacios que no cuentan con una candidatura presidencial propia de peso.
En el radicalismo, el interlocutor central es el jefe del bloque de senadores, Eduardo «Peteco» Vischi, cuyos diez votos resultan decisivos para que el oficialismo alcance los 37 necesarios en el Senado. Vischi presentó, sin embargo, un proyecto alternativo propio: no elimina las PASO, pero propone que dejen de ser obligatorias tanto para los electores como para las fuerzas políticas, e incorpora un sistema de preinscripción voluntaria de electores. Otros senadores radicales, como Carolina Losada y Flavio Fama, se manifestaron en contra de eliminar las primarias por considerarlas parte del juego democrático.
En el PRO, la interna tampoco está saldada. El senador Martín Göerling adelantó que su bloque no acompañará la eliminación de las PASO, aunque se mostró dispuesto a debatir modificaciones. Puertas adentro, algunos dirigentes del partido amarillo aspiran a negociar una colectora propia a nivel nacional a cambio de acompañar la reforma.
El cronograma que maneja Karina Milei
Según fuentes oficiales, Karina Milei fijó como objetivo tener la reforma aprobada antes de fines de agosto de 2026, de manera de poder avanzar en septiembre con las definiciones provincia por provincia, en función de los acuerdos territoriales que se cierren con cada gobernador. El texto del proyecto todavía no fue enviado formalmente al Congreso y, según reconocen fuentes parlamentarias, aún restan definir detalles centrales, como la cantidad de colectoras que se habilitarán y su funcionamiento exacto dentro del diseño de la Boleta Única.
Un senador consultado por medios nacionales lo resumió con crudeza: «Nadie vio nada concreto, por ahora es un globo de ensayo». Desde el peronismo, en tanto, ya adelantaron que defenderán la vigencia de las PASO y convertirán la discusión en uno de los ejes centrales del debate parlamentario en los próximos meses.
Qué sigue
El proyecto de reforma electoral que el Ejecutivo enviaría al Senado —cámara de origen elegida para esta discusión— tendrá como punto más resistido la eliminación o suspensión de las PASO. Mientras el borrador del capítulo de colectoras termina de definirse entre Karina Milei, Diego Santilli y Eduardo «Lule» Menem, la clave seguirá estando en los bloques dialoguistas del Senado, particularmente la UCR, y en el respaldo que finalmente definan los gobernadores aliados de cara a la elección presidencial de 2027.













