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La quinta audiencia estuvo marcada por los reiterados episodios de somnolencia del cantante. En medio de la declaración de un perito, pidió ir al baño, manifestó sentirse mal y debió ser asistido por el SAME. El debate pasó a un cuarto intermedio y continuará el próximo lunes.
El juicio contra Cristian “Pity” Álvarez por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz tuvo este miércoles una quinta audiencia marcada por la tensión y la preocupación por el estado de salud del músico.
La jornada comenzó con varios episodios en los que Álvarez se quedó dormido, cabeceó y llegó a roncar dentro de la sala. La situación provocó un fuerte cruce entre sus abogados y el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29, que advirtió que no permitiría nuevas interrupciones del debate.
Horas después, durante la declaración de uno de los peritos, el músico pidió permiso para ir al baño. Como demoraba en regresar, una de sus abogadas fue a buscarlo. Al regresar, Álvarez manifestó que se sentía mal y se dispuso un cuarto intermedio.
Finalmente, el cantante fue retirado del lugar en silla de ruedas y trasladado en una ambulancia del SAME al Hospital Fernández. Según se informó, había sufrido una baja de presión y presentaba valores elevados de glucosa.
La audiencia fue suspendida y el juicio continuará el próximo lunes a las 10.30.
El traslado de Pity Álvarez
Después de salir de la sala, Álvarez permaneció unos minutos en un sector del edificio y luego fue trasladado en una ambulancia.
El músico había pedido ir al baño después de la declaración del segundo testigo de la jornada. Como no regresaba, una de sus abogadas fue a buscarlo. Cuando volvió, explicó que se sentía mal.
“Estaba como sofocado”, contó “Pachi”, su jefe de seguridad desde hace ocho años.
Álvarez salió al patio y se sentó en una silla que le acercaron. A pesar del frío, permaneció vestido únicamente con una remera de manga corta. Sus abogados le llevaron una Coca-Cola y chocolates mientras aguardaban la llegada del SAME.
El presidente del tribunal había anticipado la posibilidad de solicitar asistencia médica: “Si hace falta llamen al SAME”, dijo.
Finalmente, el cantante fue retirado en silla de ruedas y trasladado al Hospital Fernández.
Cuarto intermedio hasta el lunes
A las 13.22 se confirmó que el músico había sufrido una baja de presión y que sería trasladado para recibir atención médica.
Minutos después, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 resolvió suspender la audiencia.
El debate continuará el próximo lunes a las 10.30.
La situación se produjo mientras la defensa mantiene abierta una nueva vía judicial para intentar suspender el proceso.
La defensa cuestionó que Álvarez pueda continuar el juicio
Los abogados Javier Ignacio Baños y Sebastián Queijeiro presentaron un recurso de inconstitucionalidad y solicitaron que el debate sea suspendido hasta determinar si el músico se encuentra actualmente en condiciones de afrontar el juicio.
La discusión sobre su estado ya había aparecido durante la audiencia de este miércoles, cuando los defensores advirtieron que Álvarez estaba dormido y que, en esas condiciones, no podía continuar participando del proceso.
El presidente del tribunal, Gustavo Goerner, recordó que el músico ya había recibido autorización para retirarse si no conseguía mantenerse despierto.
“Si no se puede retirar, lo voy a retirar yo”, advirtió.
Y agregó: “No voy a permitir que el imputado ronque. No voy a permitir más interrupciones del debate”.
La defensa sostuvo que Álvarez tiene derecho a presenciar el juicio en condiciones que le permitan comprender lo que ocurre y recordó que ya había presentado el recurso para cuestionar la continuidad del proceso.
Goerner respondió que, cualquiera sea el motivo de la somnolencia —medicación, cansancio, falta de interés o patologías previas—, si el imputado no puede mantenerse despierto tiene la posibilidad de retirarse de la sala.
El perito habló de los disparos que mataron a Díaz
Antes de la descompensación del músico declaró Manuel Oscar Martín, licenciado en Criminalística y actual subcomisario de la Policía de la Ciudad.
El perito intervino en la escena durante la madrugada del 12 de julio de 2018, cuando Díaz fue encontrado muerto.
Martín recordó que llegó después de las 3 de la madrugada y encontró a la víctima tendida boca arriba, con cuatro heridas de bala.
En el lugar también fueron encontradas cuatro vainas servidas agrupadas a un costado del cuerpo. Según explicó, esa distribución permitía inferir que el tirador no se había desplazado demasiado al efectuar los disparos.
El especialista también describió las heridas sufridas por Díaz.
“Tenía cuatro disparos. Uno en la cara, en el pómulo; otro en el cuello y otro en la zona frontal”, explicó.
Sobre el disparo en el rostro, señaló que había sido efectuado a corta distancia y que se observaban signos de ahumamiento.
“Se notaba el ahumamiento en la cara”, declaró, y estimó que el disparo había sido realizado a una distancia no mayor a los 60 centímetros.
Martín también se refirió al calibre del arma utilizada. Explicó que una pistola calibre .25, pese a tratarse de un tipo de arma antiguo, puede provocar lesiones graves y suele ser utilizada a corta distancia.
Durante las preguntas de la defensa, el perito volvió a analizar la ubicación de las vainas y la mecánica de los disparos.
Ante una consulta de Sebastián Queijeiro, sostuvo que la concentración de las vainas en un mismo sector indicaba que “el tirador no se movió tanto”.
“El disparo en el pómulo es un disparo mortal”
Uno de los momentos más fuertes de la declaración se produjo cuando Martín habló de las heridas que sufrió Díaz en el rostro.
“El disparo en el pómulo es un disparo mortal. Si usted lo googlea, lo va a ver; no es porque lo diga yo”, afirmó el perito.
También explicó que la cantidad de sangre encontrada en la escena podía indicar que la víctima permaneció con vida durante un período posterior a los disparos.
“Cuando no hay sangre, muere en el acto. Cuando es al revés significa que el corazón siguió bombeando sangre hasta que entró en paro”, sostuvo.
Mientras el especialista respondía las preguntas de la defensa, Álvarez intercambió algunas palabras con Baños. Sin embargo, poco después volvió a cabecear sentado y nuevamente se escucharon sus ronquidos en la sala.
La primera testigo declaró por videoconferencia
La primera testigo de la jornada fue Melina Brenda Michel, técnica universitaria en Balística y Armas Portátiles, quien declaró por Zoom desde Neuquén, donde actualmente vive y trabaja en un centro de esquí.
Michel explicó que participó de la pericia de cotejo del arma secuestrada durante la investigación.
Al comienzo manifestó no recordar el resultado del estudio, pero reconoció su firma en el informe y, luego de revisarlo, confirmó que las vainas habían sido percutidas y los proyectiles habían sido disparados por la pistola analizada.
También señaló que el arma era apta para producir disparos.
Durante buena parte de la declaración, Álvarez permaneció dormido, con la cabeza inclinada y por momentos con la boca abierta.
Los reiterados ronquidos provocaron un cruce
El estado del músico ya había generado tensión al finalizar la declaración de la primera testigo.
Los abogados de Álvarez advirtieron al tribunal que el imputado estaba dormido y consideraron que no podía continuar la audiencia en esas condiciones.
Goerner recordó que ya le había permitido retirarse si no podía permanecer despierto.
El magistrado fue tajante al advertir que no permitiría que la situación volviera a interrumpir el debate.
La defensa, en cambio, insistió en que el músico tiene derecho a estar presente durante el juicio y hacerlo en condiciones de lucidez.
El intercambio volvió a poner en discusión el recurso de inconstitucionalidad presentado por los abogados, que buscan que se determine si Álvarez está actualmente en condiciones de afrontar el proceso.
La llegada de Pity a los tribunales
La quinta audiencia comenzó con demora. Álvarez llegó pasadas las 10.20, acompañado por su hermana Silvina.
El músico ingresó vestido con una campera camuflada amarilla. Debajo llevaba una remera de manga corta con la inscripción “No sé cuánto que lo vengo esperando”, en referencia a uno de sus últimos temas.
A los pocos minutos de ubicarse junto a sus abogados, se quedó dormido.
Sus ronquidos se escucharon dentro de la sala mientras aguardaban el comienzo de la audiencia. En ese momento estaban presentes los abogados de la defensa y los representantes de la querella.
En esta oportunidad no estuvo su manager, Santiago Ruiz, quien había acompañado al músico en las audiencias anteriores.
Una particularidad en su vestimenta
La audiencia también tuvo una escena llamativa antes de comenzar.
Debido a un inconveniente técnico, los jueces ingresaron unos minutos después de lo previsto. Primero llegó el fiscal Sandro Abraldes, quien saludó a los cuatro defensores.
Luego ingresaron los jueces Hugo Navarro y Juan María Ramos Padilla. Finalmente, se incorporó el presidente del tribunal, Gustavo Goerner.
Cuando llegaron los magistrados, Álvarez se puso de pie, se bajó la capucha de la campera y dejó ver que llevaba una vincha con una pequeña linterna en la frente.
Mientras esperaba el comienzo de la audiencia, permaneció recostado en su silla, tomó agua en algunos momentos y volvió a echar el cuerpo hacia atrás.
Seguimiento y próxima audiencia
El juicio por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz continuará el próximo lunes a las 10.30, después del cuarto intermedio dispuesto este miércoles.
La jornada que debía estar centrada en la prueba científica terminó atravesada por los episodios de somnolencia de Álvarez y, finalmente, por su descompensación y traslado al Hospital Fernández.
La defensa, además, espera que avance el planteo de inconstitucionalidad con el que busca determinar si el músico se encuentra en condiciones de continuar afrontando el debate oral.















