Lunes 8 de junio de 2026

Golpes, patadas y una sesión caída: crónica del escándalo entre taxistas y apps en el Concejo de Mar del Plata

6 min de lectura

La Comisión de Movilidad Urbana del Concejo Deliberante de Mar del Plata amaneció este lunes con la expectativa de un debate clave: la regulación de Uber, Cabify y otras aplicaciones. Sin embargo, a los 20 minutos de iniciada la reunión, el recinto se convirtió en un ring de boxeo. Taxistas y choferes de plataformas se trenzaron a golpes, una mujer recibió una trompada y la sesión fue suspendida.


Un debate pendiente que estalló en el recinto

El conflicto por la regulación de las aplicaciones de transporte en Mar del Plata viene de larga data. Mientras los taxistas y remiseros exigen controles y lo que consideran «competencia leal», los conductores de apps defienden su derecho a trabajar amparados por fallos judiciales. Este lunes, ambas posturas chocaron en el peor lugar posible: dentro del recinto legislativo.

La sesión de la Comisión de Movilidad Urbana estaba presidida por Guido García (Coalición Cívica). En el orden del día había dos proyectos centrales. El primero, presentado por el propio bloque de García en 2022, proponía la creación de un registro municipal de prestadores de servicio de transporte de pasajeros mediante plataformas digitales. El segundo, impulsado por el radicalismo el pasado 8 de abril, apuntaba a establecer nuevas normas para los servicios de taxi y remís en la ciudad.

Además, varias asociaciones del sector habían presentado notas solicitando ser escuchadas. Por eso los concejales decidieron invitar a hablar a representantes de la Asociación Civil Conductores Unidos, de la Federación Nacional de Conductores de Taxi y de otras entidades gremiales. La idea era que expusieran sus argumentos antes de que los ediles comenzaran a discutir los proyectos.


Las palabras que encendieron la mecha

El primero en tomar la palabra fue Facundo Setzes, presidente de la Asociación Civil Conductores Unidos, que agrupa a choferes de plataformas digitales. Setzes comenzó su exposición con un tono conciliador:

«Vinimos a exponer nuestra perspectiva, una vez más, para tratar de ayudarlos de alguna manera a quienes integran esta comisión con algunos conceptos, visto que somos los que hacemos la tarea de campo y sabemos realmente cuáles son las problemáticas».

Sin embargo, el ambiente ya estaba tenso. Antes de que comenzaran las exposiciones, los concejales habían pedido a los invitados que no se pararan sobre los bancos del recinto porque «son patrimonio histórico». El mensaje no cayó bien en un sector de la barra, que lo interpretó como una falta de respeto.

El momento crítico llegó cuando Setzes afirmó: «En principio decirles que buscamos que haya más responsabilidad a la hora de abordar esta temática porque no podemos seguir dilatando algo que ya está muy latente y ya genera conflictos legales y en la calle». Y luego soltó la frase que todo hizo estallar: la actividad de los choferes de plataformas digitales «no es ilegal», argumentando que «fue amparada por fallos judiciales en distintos puntos de la Argentina».

Apenas pronunció esas palabras, el sector de los taxistas y remiseros reaccionó con insultos, chiflidos y gritos. Desde el recinto, los concejales intentaron calmar los ánimos: «Muchachos, comportémonos, escuchemos con respeto», se escucha en la transmisión oficial. Pero fue inútil.

«La actividad fue amparada por fallos judiciales en distintos puntos de la Argentina»
— Facundo Setzes, presidente de Conductores Unidos, antes de que estallara la pelea


De los gritos a los golpes en segundos

Lo que siguió fue una escalada vertiginosa. Los representantes de ambas partes se pararon de sus asientos y comenzaron a discutir cara a cara. En menos de un minuto, los empujones se convirtieron en golpes de puño. La pelea se generalizó: taxistas contra choferes de apps, pero también algunos concejales intentando separar sin éxito.

Una mujer que estaba en el lugar, cuya identidad no trascendió, intentó interponerse entre dos hombres que se estaban golpeando. En ese momento, un individuo vestido con un buzo blanco le propinó una fuerte trompada en el rostro. La imagen de la mujer cayendo al piso se volvió viral en cuestión de minutos.

El caos fue total. En la transmisión oficial se escucha a un concejal gritarle a García: «Suspendé la sesión y la próxima poné más seguridad». García accedió y dio por terminada la reunión. La comisión de Movilidad Urbana se levantó sin haber tratado ninguno de los proyectos previstos.


Reacciones: «Una vergüenza para la institucionalidad»

Las repercusiones no tardaron en llegar. La concejala opositora Marcela Fernández (Frente de Todos) calificó lo ocurrido como «una vergüenza para la institucionalidad marplatense». «No podemos permitir que el recinto del Concejo se convierta en una zona liberada donde se resuelvan los conflictos a los golpes», agregó.

Desde el gremio de taxistas, en cambio, defendieron la reacción de sus representantes. «Los de las apps nos vienen pisando la cabeza desde hace años, operando en la ilegalidad mientras nosotros pagamos todos los impuestos. La bronca está justificada», declaró un referente del sector que pidió reserva de su nombre.

Por su parte, Facundo Setzes, el dirigente de los choferes de aplicaciones, se mostró sorprendido por la violencia: «Vinimos a dialogar, no a pelear. Lamentablemente algunos sectores no soportan escuchar la verdad», dijo en declaraciones posteriores a la prensa local.

El Ejecutivo municipal, a través de la Secretaría de Seguridad, informó que se analizarán las imágenes para identificar a los agresores, especialmente al hombre que golpeó a la mujer. «No vamos a tolerar actos de violencia en el ámbito del Concejo», señalaron en un breve comunicado.


Qué viene ahora: más seguridad y una nueva sesión

La comisión de Movilidad Urbana fue reprogramada para el lunes 15 de junio. Según confirmaron fuentes del Concejo, esa nueva sesión contará con un operativo de seguridad especial, que incluirá personal policial dentro del recinto y un estricto control de acceso.

El debate de fondo —cómo regular las aplicaciones sin generar una guerra gremial— sigue abierto. Los taxistas insisten en que Uber y Cabify operan en una «zona gris» que perjudica sus ingresos. Los choferes de apps, por su parte, reclaman una regulación clara que les permita trabajar sin ser perseguidos.

Mientras tanto, el video de la pelea ya supera los 5 millones de reproducciones en redes sociales. Los comentarios reflejan la división de la sociedad marplatense: hay quienes celebran que «los taxistas se hagan respetar» y quienes sostienen que «la violencia nunca es el camino». Lo único cierto es que Mar del Plata vivió este lunes un episodio insólito que quedará en la historia del Concejo Deliberante.

La próxima semana se sabrá si el operativo de seguridad logra contener los ánimos o si, por el contrario, el conflicto de fondo sigue sin resolverse y amenaza con nuevos episodios. Lo que quedó claro es que, por ahora, la única regulación que se impuso fue la de los puños.

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