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La investigación que terminó con la detención de Pablo «Bebote» Álvarez, histórico jefe de la barra de Independiente, reveló la compleja metodología que utilizaba la organización criminal para traficar drogas desde Europa y Bolivia. Según el expediente, la banda contaba con «mulas» que viajaban desde Barcelona con envases de aceite de oliva para disimular la mercadería ilegal, y utilizaba el nombre del exbarra para amedrentar y amenazar a compradores que no pagaban .

El barra de Independiente quedó alojado en el penal federal de Marcos Paz tras ser imputado en una causa por tráfico de drogas . Según una fuente de la investigación: «Sabía todo y participó en la compra de drogas», y «usaban su nombre para amedrentar a la gente para que paguen la droga. Él nunca amenazó, pero hablaba con los miembros barras» .
La causa comenzó en febrero de 2026, cuando un policía advirtió en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza a un joven que había llegado en un vuelo directo desde Barcelona con dos valijas llenas de frascos con especies y tres botellones de tres litros de aceite de oliva . Cuando los efectivos abrieron las valijas notaron más de nueve litros de aceite de oliva. Al analizarlo, se descubrió que contenía MDMA líquido, sustancia con la que se hacen las pastillas de éxtasis .
El sospechoso fue detenido. Según las fuentes consultadas, es un joven que residía en un barrio vulnerable y que tenía problemas de adicciones. Cuando la Justicia analizó su teléfono celular comenzó a identificar otros integrantes de la organización, sus roles y principalmente, cómo operaba para el ingreso de droga desde el viejo continente .
El rol de «Bebote» en la organización
El nombre de Álvarez y de Raúl Manzone, alias «Bruja», también referente de la hinchada del Rojo, aparecieron cuando se analizaron celulares que fueron secuestrados en el marco de una causa que tiene hasta el momento 11 detenidos y más personas investigadas. Muchos de los involucrados son parte de la barra de Independiente .
Puntualmente, a «Bebote» se lo asoció al interés de participar en el contrabando de cocaína desde Bolivia y de ser el nombre que gente de la barra señalaba para amedrentar y amenazar a compradores que no pagaban .

El lugar donde operaban sus lugartenientes era «Los Diablos Rojos Museo», un local ubicado a pocos metros del estadio Libertadores de América, donde antes funcionaba un negocio de venta de comidas y una iglesia evangélica y donde ahora, según la investigación, fue un sitio donde golpeaban a las víctimas y hasta donde tuvieron secuestrado a un hombre durante dos días .
El referente de la hinchada de Independiente tenía un nexo con el joven que compraba los pasajes para realizar los viajes, que a su vez tenía lazos con gente de la barra del Rojo. Ese joven, a su vez, fue quien contactó a parte de la hinchada con productores de cocaína de Bolivia, donde trajeron varias veces para el país, hasta que en uno de los viajes la droga no fue de buena calidad .
A raíz de esta partida que salió de mala calidad, los barras comenzaron a amenazar al joven. Uno de los brazos de la organización era un hincha caracterizado de Nueva Chicago, que también se dedicaba a la venta de la droga. Cuando tuvo una deuda, sus «colegas» lo secuestraron y lo amenazaron para que pagara. De la misma manera, según la investigación, «apretaban» a otros vendedores de droga y los amenazaban utilizando el nombre de «Bebote» Álvarez, quien estaba en conocimiento de la situación .
En una oportunidad, uno de los bolivianos a cargo de la producción estuvo dos días encerrado en el local cercano al estadio de Independiente, sometido a golpes y amenazas .
«Bebote» Álvarez no quería estar ajeno de participar en este negocio de traer droga desde Bolivia, por lo que habló con el joven que estaba a cargo de ser el nexo con los productores, que tenía contacto con las barras para eso y, a su vez, era el mismo que compraba los pasajes para traer el éxtasis líquido desde España — aseguró una fuente de la investigación
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El circuito de las «mulas» y el aceite de oliva
El primer dato relevante fue identificar a un sospechoso que se dedicaba a comprar pasajes desde Buenos Aires a Barcelona. Siempre eran sin escala y con una semana entre la ida y la vuelta. Esta persona también se encargaba de decirles a las «mulas» a quién tenían que ver para que les entregaran la droga y, una vez en Argentina, a quién entregárselas. Siempre en latas de aceite .
De la investigación surgió que sacó varios pasajes y que nunca habían sido descubiertos, ya que no fueron detectadas anomalías en los escáneres de los aeropuertos de Barcelona ni de Ezeiza, ni señaladas por los perros entrenados para oler droga .
Las «mulas» eran jóvenes, hombres y mujeres, que vivían en situación de calle o en un estado de vulnerabilidad. También con adicciones. Estas personas eran seleccionadas para viajar una semana a Barcelona, con el hotel pago, hasta su regreso al país .
Quien financiaba los pasajes lo hacía a través de criptomonedas transferidas desde Bolivia y Brasil. El que compraba los pasajes residía en Argentina y tenía varios viajes a Bolivia y Chile. Muchos de ellos eran de un día para el otro. Esto también llamó la atención .
Los viajes no los hacía solo, sino que era acompañado por otros hombres que fueron individualizados como parte de la hinchada de Independiente y que paraban en «Los Diablos Rojos Museo», un local que pertenece a Álvarez y punto neurálgico de la barra roja .
El allanamiento y la detención
Cuando los detectives de la Policía Federal Argentina (PFA) ingresaron a su propiedad este viernes por la mañana, Pablo «Bebote» Álvarez (53) estaba con la tobillera electrónica por una causa que lo tiene con prisión domiciliaria. En ese momento, en el parque de la casa quinta de La Reja, en Moreno, pastaba una oveja que tiene como mascota .
En la noche del viernes fue indagado por el juez Pablo Yadarola, a cargo del Juzgado Nacional en lo Penal Económico Nº 2, y de Damián Mazzucco, de la Secretaría N.º 3. El barra de Independiente estuvo cinco horas frente al magistrado. Luego de escuchar la imputación en su contra, se defendió. Quedó detenido y fue trasladado al penal federal de Marcos Paz, donde lo alojaron en uno de los pabellones del régimen de máxima seguridad promovido por el Ministerio de Seguridad de la Nación .
En total se realizaron más de 30 procedimientos en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires y Salta. Estuvieron a cargo de detectives de la División Operaciones Federales de la Superintendencia de Investigaciones contra el Narcotráfico de la PFA, correspondiente al Departamento Federal de Investigaciones (DFI) del Ministerio de Seguridad Nacional y la Dirección de Narcotráfico de ARCA y Aduana .
Uno de los destinos de los allanamientos fue la casa quinta donde «Bebote» Álvarez cumplía prisión domiciliaria por una causa en la justicia de Avellaneda de noviembre del año pasado por «intimidación pública y promoción del desorden en el marco de espectáculo deportivo» .















