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Un relevamiento del Observatorio Humanitario de la Cruz Roja Argentina, realizado sobre más de 11.000 adolescentes de entre 13 y 18 años en 231 escuelas de 16 provincias, estableció que uno de cada ocho jóvenes se endeudó a raíz de las apuestas online. El estudio describe un fenómeno que crece al mismo ritmo que el acceso de los menores a billeteras virtuales y herramientas de crédito digital, y que ya empujó a legisladores de distintas provincias a presentar proyectos de ley específicos.
Según el relevamiento, seis de cada diez adolescentes están expuestos a las apuestas online a través de redes sociales y transmisiones deportivas, y el 16% reconoció haber apostado alguna vez. De ese grupo, uno de cada ocho terminó con algún tipo de deuda vinculada al juego. La edad de los encuestados —entre 13 y 18 años— ubica al fenómeno por debajo del piso legal habilitado para el juego online en la mayoría de las jurisdicciones del país.
El caso de Mendoza, donde la irregularidad se duplicó
En la provincia de Mendoza, un proyecto de ley presentado este año tomó como base datos de Provincia Microcréditos, el brazo de microfinanzas del Banco Provincia. Según esa fuente, entre los jóvenes de 18 a 21 años con crédito activo, la irregularidad de pago trepó al 39,3% en abril de 2026, más del doble del 19,7% registrado un año antes.
El dato más señalado por el autor del proyecto es otro: el 92% de esos jóvenes endeudados no tenía empleo formal al momento de tomar el crédito. Es decir, se endeudaron antes de cobrar su primer sueldo. En los fundamentos de la iniciativa, el legislador describió el circuito con crudeza: antes de terminar la secundaria, los adolescentes ya manejan billeteras virtuales, pagan cuotas y reciben ofertas de crédito y de apuestas en la misma pantalla, y llegan a los 18 años —edad en la que la ley los habilita a endeudarse— sin herramientas para entender lo que están por firmar.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), con datos del Banco Central de mayo de 2026, había registrado una morosidad del 29,6% entre las familias que usan billeteras virtuales, un piso sobre el que se monta el fenómeno específico del endeudamiento adolescente.
Crédito fácil y apuesta a un clic de distancia
El crecimiento del crédito digital explica en parte el fenómeno. Según un informe del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), la cantidad de usuarios con créditos otorgados por plataformas fintech pasó de 3,7 millones a más de 8 millones en dos años, lo que equivale a que casi cuatro de cada diez personas que acceden hoy a un crédito formal en la Argentina lo hacen a través de una billetera virtual. Esa expansión, que los propios analistas del sector atribuyen a la inclusión de trabajadores informales y personas sin historial crediticio, es la misma vía por la que muchos adolescentes acceden a su primera experiencia de endeudamiento, ya sea propia o a través de las cuentas de familiares.
La cartera fintech en su conjunto —no solo la de menores— ya muestra una morosidad cercana al 30%, de acuerdo con el mismo estudio del ITBA. Especialistas consultados por distintos medios coincidieron en que la desaceleración de la inflación, que dejó de licuar las deudas en términos reales como ocurría en años anteriores, agravó el peso de las cuotas sobre ingresos que ya eran bajos.
La respuesta desde las provincias
Ante el crecimiento del problema, distintas jurisdicciones empezaron a legislar, aunque hasta ahora ninguna lo hizo directamente sobre el cruce entre menores, billeteras y apuestas. La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó una ley que prohíbe a las personas inscriptas en el Registro Público de Alimentantes Morosos abrir cuentas, depositar, apostar o retirar dinero en plataformas de juego online habilitadas en la ciudad. La norma obliga a los operadores a verificar en tiempo real, antes de cada transacción, si el usuario figura como deudor alimentario, y encomienda a la Lotería de la Ciudad de Buenos Aires (LOTBA) el desarrollo de la herramienta tecnológica de verificación.
En la provincia de Buenos Aires, el gobierno de Axel Kicillof dispuso, según la Ley Fiscal Impositiva 2026, un gravamen del 15% sobre la utilidad bruta del juego online —la diferencia entre lo apostado y los premios pagados— al que se sumó, para las apuestas de resolución inmediata como las tragamonedas virtuales, una retención adicional del 2% sobre los premios abonados a los jugadores.
El proyecto mendocino, todavía en discusión legislativa, apunta en cambio a la prevención: busca establecer restricciones específicas para el acceso de menores a billeteras virtuales y herramientas de crédito digital, en línea con las advertencias que fundamentaron su presentación.
Un país sin ley nacional unificada
La regulación del juego online en la Argentina sigue siendo un mosaico. De las 24 jurisdicciones del país —23 provincias más la Ciudad de Buenos Aires—, 20 ya cuentan con el juego online regulado, reglamentado y en funcionamiento, cada una con sus propias reglas. No existe una ley nacional que unifique los criterios de control ni las edades de acceso, lo que deja un margen amplio para los sitios ilegales que operan sin ningún tipo de supervisión estatal y que, según advirtieron organismos oficiales, hacen publicidad dirigida a adolescentes a través de redes sociales.
La mirada desde la salud mental
Especialistas en consumos problemáticos y tecnoadicciones vienen marcando el fenómeno desde hace al menos tres años, con un salto que ubican después del Mundial de Qatar 2022, cuando las plataformas de apuestas multiplicaron su presencia en transmisiones deportivas y redes sociales. El psiquiatra Federico Pavlovsky, especialista en consumos problemáticos, señaló en una entrevista radial que llegan a los consultorios cada vez más adolescentes con cuadros de angustia, endeudamiento y conflictos familiares vinculados al juego digital, y describió casos de chicos de 14 y 15 años convencidos de que el problema desaparece si borran la aplicación del teléfono. La psicóloga Débora Blanca, especialista en ludopatía, coincidió en que la cantidad de consultas por este motivo creció de manera sostenida en los últimos años y que el fenómeno ya no se limita a las grandes ciudades.
El fenómeno del endeudamiento adolescente por apuestas online se inscribe, de este modo, en un cuadro más amplio de sobreendeudamiento de las familias argentinas, en el que las billeteras virtuales ocupan un lugar cada vez más central tanto como puerta de acceso al crédito formal para quienes antes quedaban afuera del sistema bancario, como fuente de un endeudamiento que golpea primero, y con más fuerza, a los sectores con menos herramientas para afrontarlo.
Qué recomiendan los especialistas
Frente a este panorama, tanto los profesionales de la salud mental como los organismos que impulsan campañas de prevención coinciden en un mismo punto: el rol de los adultos a cargo. Pavlovsky remarcó que, cuando los padres se involucran y logran generar un espacio de comunicación con sus hijos, los chicos tienen más posibilidades de salir del problema antes de que se profundice. En esa misma línea, el Consejo Publicitario Argentino impulsa una campaña de prevención sobre apuestas online dirigida a adolescentes y sus familias, presentada este año en el marco de la Feria del Libro, con el objetivo declarado de visibilizar una problemática que los especialistas describen como silenciosa y cada vez más extendida en todas las provincias del país.
En el plano normativo, los proyectos que hoy circulan en las legislaturas provinciales —el de Mendoza sobre prevención del endeudamiento juvenil, y los ya sancionados en Buenos Aires y la Ciudad sobre control de plataformas de juego— muestran un Estado que empieza a reaccionar de manera fragmentada ante un problema que, por definición, no reconoce fronteras provinciales: una aplicación de apuestas o de crédito digital descargada en Mendoza funciona exactamente igual en Buenos Aires, Santa Fe o cualquier otro punto del país.















