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Un fallo judicial definitivo dispuso que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) reintegre el monto cobrado durante la gestión de Alberto Fernández en concepto del Aporte Solidario. El piloto, actor y empresario confirmó que ya formalizó ante escribano público la transferencia de los fondos hacia la institución de salud pediátrica.
El fallo judicial y la donación ante escribano público
La sentencia judicial firme ordenó a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), organismo que reemplazó a la ex AFIP, la devolución de $9.377 millones a Enrique Piñeyro. La suma representa cerca del 99% del dinero desembolsado en su momento por el Aporte Solidario y Extraordinario, incluyendo los punitorios aplicados por la demora en el pago.
El litigio se originó a partir de una acción declarativa de certeza presentada por Piñeyro respecto del alcance temporal e irretroactividad de la ley. Tras la confirmación del fallo a su favor, el empresario decidió destinar la totalidad del reintegro a la Fundación Garrahan.
Para garantizar la efectividad de la medida, Piñeyro formalizó la donación mediante escritura pública ante escribano, instrumento que ya fue aceptado por las autoridades de la fundación. El circuito administrativo requiere que el dinero ingrese primero a una cuenta bancaria a su nombre para luego ser transferido de forma directa al centro médico.
Críticas a la política tributaria y los blanqueos de capitales
En declaraciones periodísticas, Piñeyro justificó el reclamo judicial al considerar que las normas tributarias no pueden aplicarse de manera retroactiva ni constituir «manotazos de ahogado» por parte del Estado. Sin embargo, aclaró que su planteo no buscaba evitar el pago de impuestos ni conservar el dinero para uso personal.
En ese sentido, cuestionó la falta de continuidad en las políticas fiscales del país y criticó los recurrentes programas de regularización de activos implementados por distintas Administraciones (Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei).
Según su visión, los blanqueos sistemáticos castigan al contribuyente cumplidor e instalan la expectativa de impunidad fiscal, mientras sectores de ingresos fijos —como los trabajadores docentes— terminan alcanzados por tributos a las ganancias.
El Estado «ecualizador» y los límites a la concentración de riqueza
Piñeyro ratificó su postura a favor de un sistema impositivo progresivo donde las mayores fortunas realicen un aporte superior, pero enfatizó que el Estado debe cumplir un rol de «ecualizador social» que garantice de forma universal el acceso a la salud, educación, nutrición y vivienda.
Asimismo, propuso revisar la asignación de subsidios públicos en zonas de altos ingresos y sugirió abrir un debate ético y político sobre los límites a la acumulación indefinida de riqueza, señalando los riesgos que genera la concentración económica sobre el financiamiento de campañas y el poder político.
















