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El secretario de Relaciones Exteriores argentino y Mauro Vieira participan de la cumbre de cancilleres convocada por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio. Se trata del primer contacto institucional entre ambos gobiernos tras el viaje del excandidato brasileño a Miami por territorio nacional y la decisión de la Casa Rosada de no emitir felicitaciones formales por la reelección de Lula da Silva.
Coincidencia en Atlanta y la parálisis del diálogo bilateral
Los representantes diplomáticos de Argentina y Brasil coincidieron este viernes en la sesión de apertura de la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del G20, que se desarrolla en la ciudad de Atlanta bajo la presidencia de Estados Unidos.
A pesar de compartir la mesa de trabajo multilateral junto a los demás jefes de la diplomacia global, ni la Cancillería argentina a cargo de Pablo Quirno ni la cancillería brasileña (Itamaraty) contemplan la realización de un encuentro bilateral de carácter privado durante las dos jornadas de deliberaciones.
El enfriamiento de los canales de diálogo político directo se mantiene desde agosto pasado, cuando las embajadas en Buenos Aires y Brasilia quedaron al mando de encargados de negocios tras las descalificaciones pronunciadas por el presidente Javier Milei contra su par brasileño durante la campaña electoral.
El trasfondo de la salida de Flávio Bolsonaro y el reclamo en el Congreso
El clima de desconfianza mutua se agudizó en los últimos días tras la confirmación de que el senador Flávio Bolsonaro utilizó la frontera argentina como vía de tránsito para volar hacia la ciudad de Miami.
Desde territorio estadounidense, el dirigentes conservador hizo pública una misiva en la que agradeció a Milei por su «coraje y sentido de la legalidad», al tiempo que confirmó que ejercerá la conducción de la oposición al gobierno de Lula da Silva desde el exterior.
La maniobra motivó la presentación de pedidos de informes en el Congreso de la Nación. Bloques opositores exigieron que el Poder Ejecutivo aclare la intervención de las fuerzas de seguridad e inspectores migratorios en el paso de Bolsonaro, cuestionando la flexibilidad otorgada frente a los controles habituales fijados por la normativa vigente.
La agenda multilateral impulsada por Estados Unidos y el veto a Lavrov
En el plano general de la cumbre, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, abrió los paneles priorizando debates sobre la libertad de navegación en pasos estratégicos como el estrecho de Ormuz, el mar Rojo y el mar de China Meridional, junto con esquemas de seguridad energética y provisión de minerales críticos.
La jornada inicial estuvo marcada por discrepancias organizativas derivadas del conflicto bélico en Europa del Este.
Debido al rechazo unánime de los cancilleres de la Unión Europea a fotografiarse junto al ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, la organización resolvió suspender la tradicional foto de familia del evento para evitar fricciones diplomáticas en la apertura del encuentro.
















