El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto (Encuentro Federal) visitó el martes pasado a la expresidenta Cristina Kirchner en su departamento de San José 1111, donde cumple su condena domiciliaria por administración fraudulenta del Estado. La reunión se extendió durante una hora y tuvo como eje central la necesidad de unificar al peronismo de cara a las elecciones de 2027.
«Fue un encuentro fraternal», definió Pichetto al ser consultado por La Nación. El diputado llegó al departamento a las 17 y le planteó a la expresidenta la construcción de un espacio de «centro nacional» que pueda convertirse en una alternativa electoral real frente a Javier Milei.
La visita tenía pendiente desde fines del año pasado, pero las restricciones judiciales al régimen de visitas de Kirchner complicaron los tiempos. Pichetto explicó su decisión con una frase que resume su postura: «Los presos y los enfermos deben ser visitados. Este es mi principio».
El diputado describió a Cristina Kirchner como «entera» durante el encuentro. «Hablamos del presente y del futuro, de su vida», precisó. También destacó que la expresidenta tiene «un conocimiento profundo de la política exterior» y que toma su situación judicial como una prueba personal.
El contenido político de la reunión fue concreto. Pichetto le sugirió a Kirchner que el peronismo debe confluir con partidos de centro en 2027 para enfrentar a Milei. El espacio que proyecta debe tener, según sus palabras, «una visión capitalista productiva» que defienda a «la industria», «los trabajadores» y «la cultura». «El centro nacional debe tener un mensaje que llegue a la gente que sufre», remarcó.
El encuentro entre Pichetto y Cristina Kirchner no es el único movimiento que realiza el diputado en su intento de reconfigurar la oposición. En los últimos meses tendió puentes con el massista Guillermo Michel, la albertista Victoria Tolosa Paz y el exmacrista Nicolás Massot. También se acercó al exsecretario de Comercio Interior Guillermo Moreno, que tiene inhabilitación para ejercer cargos públicos tras dos sentencias confirmadas por la Corte Suprema por amenazas y peculado. Pichetto justificó ese acercamiento diciendo que Moreno «modificó su mirada sobre la política exterior».
El día anterior a la visita a Kirchner, Pichetto participó de un mitin del denominado «Movimiento Nacional Justicialista» junto a Moreno, el intendente de Merlo Gustavo Menéndez y dirigentes gremiales como Esteban «Gringo» Castro (UTEP). La convocatoria se hizo bajo el lema «Hagamos grande a Argentina otra vez», una referencia directa al MAGA de Donald Trump.
Pichetto fue uno de los políticos con mayor trayectoria en el Senado, donde lideró el bloque peronista durante años. En 2019 fue candidato a vicepresidente junto a Mauricio Macri y luego integró Juntos por el Cambio, bloque del que se alejó. En 2023 fue electo diputado respaldando a Horacio Rodríguez Larreta.
En una entrevista reciente con Clarín, el diputado había afirmado que el gobernador bonaerense Axel Kicillof debería «cambiar su visión y sus ideas» si quiere ser candidato a presidente. Ese mensaje implica que los sectores más duros del kirchnerismo, como La Cámpora, no tendrían lugar en el armado que Pichetto imagina.
Sobre la política exterior, el diputado tiene una posición clara: «La Argentina tiene que estar alineada con Occidente, cerca de Estados Unidos —no tan cerca para no quemarte— y tener una relación inteligente con China». Esa visión es parte del perfil moderado que intenta mostrar frente a sus potenciales socios.
Al salir del departamento de Kirchner, Pichetto lucía satisfecho. Cerró la jornada con una frase que mezcla la política con el humor: «Como decía el Papa Francisco, hicimos lío».